Okane o subete sekai e chikara 31 – Joven con problemas

monoro

Capítulo 31

Joven con problemas

 

Creo que Argent-san no es quien pensaba que era.

◆◇◆◇

 

Desde que conocí a Argent-san las cosas mejoraron para mí. Ya no siento el mismo temor e inseguridad que trataba de ocultarle a Rad-san y los demás. Ahora puedo hablar con las personas, a través de Argent-san claro.

Eso me pone en una situación de dependencia algo incomoda, pero en vez de verlo como un problema lo vi como un alivio a mi desesperante situación. Claro, eso es así solo si puedo contar con Argent-san.

Creo que las cosas comenzaron a ponerse raras el día que Argent-san me envió a una cabaña solitaria en las afueras del pueblo. Según él, acababa de conseguirla para que yo pudiera vivir en ella, y no es que no lo aprecie, pero el lugar era algo aislado y en mi situación me incomoda mucho estar solo. Argent-san también pensó en eso y se aseguro que su asistente viera por mí la mayor parte del tiempo. Una chica llamada Zera-san.

De vez en cuando un señor de la academia iba a dejar unas cosas a la cabaña, pero casi todo el tiempo solo estábamos Zera-san y yo. Claro que yo tenía que entrenar siguiendo las instrucciones que Argent-san tradujo para mí. Durante los entrenamientos, Zera-san me preparaba comida y me daba agua y hasta una toalla para secar mi sudor, se sentía como si fuera la encargada de mi club deportivo o algo así. La verdad, no poder hablar es muy molesto.

“Argent-san, ¿podemos hablar?”

“Seguro, de hecho, tenia cosas para decirte”.

“Bueno, como digo esto… este, sobre esto de la cabaña…”

“Lamento si no te presté atención estos días, estaba ocupado con algunas cosas. Nos preparamos para viajar, ya no necesitas quedarte solo en la cabaña”.

“Y-Ya veo… ¿Con viajar te refieres a nosotros dos?”

“No te preocupes, Rad, Andreu y Khaden también vendrán, además de ellos es posible que tengamos a una chica acompañándonos, aunque aun no lo confirmo. En dos días partiremos, para entonces sabré si viene con nosotros”.

“¿E-Es eso? entiendo”.

“Espero que puedas soportar un par de días más por tu cuenta, los demás se quedarán contigo, pero yo estaré ocupado estos dos días”.

“Lo entiendo, no te preocupes. El sistema por señas que preparaste para mí y Rad-san funciona para transmitir cosas simples, podremos estar bien un par de días”.

“Genial, entonces nos veremos antes de irnos”.

Desde que comencé a entrenar con Rad-san y los demás he mejorado bastante. La verdad es que antes no sabía ni como sostener una espada, solo imitaba posturas que había visto en juegos o en programas de fantasía. Ahora puedo tener peleas de práctica, de vez en cuando siento la espada y mi cuerpo muy ligeros, como si no pesaran nada y eso me hace pensar que el entrenamiento funciona.

Durante los últimos dos días, estuve inmerso en el entrenamiento. Ya que Rad-san y los demás estaban libres, estuvieron conmigo todo el tiempo, entrenando o descansando.

En ese momento fue que nos reunimos para recibir a Argent-san, que volvía de arreglar todo para nuestro viaje. Curiosamente, llegó acompañado de alguien, una chica de buena figura vistiendo un sobretodo… ¡Woah! realmente es bonita, y se ve tímida, entre más la miramos, más se oculta tras Argent-san. Así que Argent-san tenia novia, eso sí es una sorpresa, aunque explica por qué no lo he visto mucho últimamente.

Momento… ¿Es esa chica de la que hablaba antes?

“************ ¡Argent!”

Con preocupación pude ver a Zera-san rogarle a Argent-san. No puedo asegurar saber el por qué, pero sospecho que le pidió que la dejara venir con nosotros. Parece que la repuesta fue un sí, porque su rostro se ilumino en un instante… Es un alivio, aunque por alguna razón también me incomoda.

Al parecer Zera-san estaba tan desesperada por hacerle su pedido a Argent-san que ni siquiera notó a la chica que vino con él. Cuando se percató de su presencia, la sonrisa se congelo en su rostro y comenzó a hacer muecas.

No te preocupes Zera-san, ¡Todos crecemos a diferentes ritmos!

Finalmente partimos, dejando atrás la montaña. Por alguna razón no importa cuánto camine o ejercite, no me quedo sin aliento. Puedo sentir el agotamiento, pero siempre siento que puedo seguir adelante si lo intento, seguramente se deba a mis estadísticas. Argent-san me elogió por ello y mencionó cuanta envidia me tenia, él necesitaba descansar cada pocas horas, así que dijo que podía aprovechar el tiempo en que nos deteníamos para entrenar.

Aunque diga que necesita descansar, aun así, dedica el tiempo en que se recupera del cansancio físico para leer, no sé si yo podría hacer lo mismo en su lugar.

“No te sorprendas, pero un grupo de personas nos rodean, creo que escaparon de un grupo de bandidos, o podrían ser ellos mismos los bandidos, no bajes la guardia”.

Como si sus palabras fueran proféticas, una docena de personas aparecieron de entre los árboles, arbustos o rocas, estaban muy bien escondidos y aun así no pudieron ocultarse de Argent-san. Los inteligentes sí que son otra cosa.

No sé bien de que hablaron, pero los hombres se pusieron de rodillas, suplicando. Al final algunos estaban llorando de alegría, al parecer viajarán con nosotros desde ahora.

“En sus condiciones, podrían morir de hambre si los dejamos o algún animal podría atacarlos. Que sean muchos no significa que sepan cuidar de sí mismos, así que nos acompañarán, no necesitas preocuparte mucho por ellos”.

“¿Es eso? entiendo, nos acompañarán hasta la siguiente ciudad entonces”.

“Por ahora, aunque si los tratamos demasiado bien, quizá quieran seguir viajando con nosotros, son gente sin ataduras”.

“Bueno, supongo que será más difícil sentirme solo”.

“Hablando de eso, solo tengo tres tiendas de acampar, así que ellos tendrán que dormir a la intemperie. No quiero ser malo, pero no puedo privar a los nuestros para darles a ellos”.

“Entiendo, es razonable”.

“Y sobre eso. Ren y yo compartiremos una tienda, ella no esta cómoda con nadie más, y tampoco me sentiría bien obligándola a dormir junto a alguno de los otros hombres”.

“¿Eh? ¿Y qué hay de Zera-san?”

“Sobre Zera, compartirá tienda contigo, Rad y los otros dos se quedarán con la ultima tienda”.

“¿¡EH!? ¡pero no puedo dormir con una chica!”

“Por eso dije que Ren se quedará conmigo, ¿no oíste?”

“No hablo de ella, sino de Zera-san. La verdad aun no he puesto en orden mis sentimientos, no sé si sea buena idea que compartamos tienda…”

“…Bueno. No criticaré tus gustos, cada quien a lo suyo, aunque no sé si la cultura de aquí acepte esas cosas”.

“Tal vez Argent-san sea mayor de lo que parece, pero yo era un estudiante de 17 años, la diferencia de edad con Zera-san no ha de ser más de 2 o 3 años”.

“No no, no me refería a la edad. Me refiero a que son hombres”.

“….¿Eh?”

“Momento, ¿no lo sabías? Zera es hombre. Tal vez no se note mucho debido a su poco desarrollado físico y a lo holgado de las capas de los académicos, pero cuando lo conocí llevaba el uniforme masculino, estoy seguro de ello”.

“P-Pero…”

“No te dejes engañar por sus poco masculinas facciones, cosas más raras se han visto, sin mencionar que esto es otro mundo”.

“…”

Las palabras de Argent-san fueron un shock para mí. ¿Realmente Zera-san es hombre? No es como si Argent-san tuviera alguna razón para mentir y es verdad que Zera-san no tiene pechos, aunque por su tamaño pensaba que simplemente no estaba muy desarrollada todavía…

Cuando pones a Zera-san junto a Ren-san, ves una notoria diferencia en sus figuras, incluso con toda la ropa que llevan puesta…

Supongo que no me queda más que aceptar como ciertas las palabras de Argent-san. Aunque la verdad estoy bastante confuso, había escuchado de las personas andróginas, pero jamás creí que realmente fuera posible confundir a un hombre por una mujer a menos que fueran niños.

A pesar de que me dije todo eso a mí mismo, al momento de dormir en la misma tienda, no pude evitar sentirme nervioso. Las palabras de Argent-san seguían circulando en mi cabeza, pero ver a Zera-san dormir en la misma tienda… no puedo tranquilizarme. Lo que más me confunde es que colocó unas bolsas en medio de la tienda para separar su lado del mío.

Joder, ¡si eres un hombre no te comportes como chica!… Aunque pudiera hablar, no creo que pudiera decirle eso a la cara.

Tras unos días de viaje, repitiendo la misma situación cada noche, comencé a recobrar la sensación de autentico cansancio que casi había olvidado.

Realmente necesito dormir tranquilo una noche.

La oportunidad podría llegar antes de lo pensado, ya que llegamos a una ciudad. Según Argent-san, el sitio se llama Garush, una ciudad comercial de la frontera del reino de Jagheb. Al parecer vinimos aquí para comprar cosas y hacer negocios. Lo normal para un comerciante como Argent-san.

Lo importante es que esto nos dará la ocasión de descansar en camas de verdad, incluso darnos un buen baño. Personalmente creo que comienzo a oler demasiado a sudor debido a tanto entrenar y solo limpiarme con un trapo húmedo.

Argent-san nos llevó a unos baños públicos donde al fin podríamos darnos un verdadero baño, aunque también dijo que él seguiría haciendo negocios hasta tarde y que se bañaría luego. Bueno, él no necesita un baño tanto como nosotros, la verdad es que no huele a nada, lo que me sorprende, incluso si no entrenó, caminó tanto como nosotros en el viaje.

Ahora que lo pienso, los únicos que no huelen mal son Argent-san, Zera-san y Ren-san. Las personas que no hicieron entrenamiento, ¿así que si es debido a eso?

¿Es quizá debido al fuerte olor a sudor de nosotros, que no podemos sentir el aroma de ellos?

Luego de decirme que simplemente me quedara junto con Rad-san, Argent-san se fue, acompañado por Ren-san… Ya veo, quería pasear por la ciudad con ella a solas, una cita.

Bueno, todo lo que debo hacer es seguir a los demás hacia el baño y podré al fin relajarme… O no. ¿No significa esto que Zera-san se bañará con nosotros? No sé si mi corazón pueda soportar esto, ya era sumamente incomodo compartir tienda.

Aunque no sufrí de semejante problema, ya que Zera-san se dirigió a un baño diferente cuando entramos… ¿Eh?

Cuando traté de ver a donde iba, Rad-san puso su mano en mi hombro y me detuvo, entonces vi a unas mujeres ir en la misma dirección… el baño de mujeres…

¡¡¡Zera-san fue una chica todo el tiempo!!!

 

◆◇◆◇

 

¿Por qué mentiría?

No entiendo por qué, pero mintió sobre Zera-san. Después de todo, era imposible que alguien como él no supiera que Zera-san era una chica.

¿Podría tratarse de una broma? Me cuesta creerlo, en el tiempo que llevo conociendo a Argent-san, nunca se había mostrado como alguien que hace bromas, y más del tipo que pudieran generar malentendidos.

De repente, me di cuenta que hasta ahora había tomado como una verdad absoluta cada palabra que salía de su boca. Sin embargo, por más que intente buscar una lógica para tan extraña mentira, no puedo encontrar ningún tipo de malicia o motivo que pudiera ocultarse detrás de ella.

A fin de cuentas, ¿Qué podría ganar Argent-san ocultándome que Zera-san era una mujer…? Realmente no hay nada en lo que pueda pensar que resulte beneficioso para Argent-san o perjudicial para mí en tal mentira. No aparte de la broma, la cual sigue sin parecerme una posibilidad.

Entonces lo pensé, ¿Y qué tal sí…? ¿Realmente no sabía que Zera-san era una chica?…

Mis pensamientos se detuvieron al ver a Argent-san entrar por la puerta de la posada cargando a un niño.

“¡Albert!”

Era el pequeño Albert, no podía creerlo. El niño del pueblo de Rad-san y los demás, ¡está vivo!

“¿Qué ocurrió?”

“Me lo encontré en las calles, agotado y pidiendo ayuda”.

“¡Albert, despierta!”

“¿Lo conoces?”

“Es el niño con el que jugaba en el pueblo de Rad-san, creí que había muerto cuando el pueblo fue atacado”.

“…Entiendo. Entonces tenía razón, la gente de Galatea fue traída a esta ciudad para ser vendida como esclavos”.

“¿Eh?”

“No te lo dije porque no quería darte falsas esperanzas, pero hemos venido a rescatar al pueblo de Galatea. Sospechamos que la mayoría no fueron asesinados, sino tomados para ser vendidos como esclavos, y como esta ciudad comercial es el lugar más cercano en el que se manejan cantidades grandes de productos y dinero, era el lugar más probable al que serían llevados”.

“Entonces…el viaje, todo el tiempo el viaje fue…”

“Para salvarlos, por la misma razón nos hemos detenido siempre que pudimos para entrenarte, ya que este es un lugar peligroso, lo más seguro es que necesitemos de toda la fuerza que podamos conseguir, y tú tienes unas estadísticas monstruosas. Lamento poner semejante carga sobre ti, pero es la única forma”.

“No… Es justo lo que quería”.

“Si es así, necesito pedirte que me acompañes, puede que necesite de tu fuerza”.

“Jamás te dejaría ir sin acompañarte si ese es el caso”.

“Entonces vamos, dejaremos a Albert con el resto para que se recupere”.

Así que es eso. Todo este tiempo, cada acción de Argent-san ha sido para ayudarme, a mí y a los demás. Él ha estado ayudándome de manera incondicional desde el momento en que nos conocimos. Sin embargo, a pesar de que no me queda ninguna duda de la integridad de Argent-san, me di cuenta de una cosa.

Incluso alguien tan listo como Argent-san puede acabar siendo un verdadero despistado… En verdad cree que Zera-san es un chico…

 

<-Capítulo 30TOC Capítulo 32->

Anuncios