Okane o subete sekai e chikara 32 – Ryuuji contra Garonte

monoro

Capítulo 32

Ryuuji contra Garonte

 

A final de cuentas no pude escuchar lo que el niño tenía para decir, poco después de encontrarlo su energía bajo a 5 y quedó inconsciente. Recuerdo que en TLO cuando tu energía bajaba de 5 se colocaba en rojo, aunque no creo que eso tenga que ver en este mundo. Simplemente se durmió del cansancio. Mientras duerme su energía bajara mucho más lento, así que no corre peligro. Lo dejé al cuidado del capitán, seguramente despertará hambriento.

Ahora debo encargarme del asunto de Garonte, de esto puede depender todo lo que ocurra de ahora en adelante, así que debo hacer todo en mis manos para que este encuentro me beneficie. Por esto solo llevo a Ryuuji y Ren conmigo, ellos no pueden entender la lengua humana de aquí.

El lugar de encuentro me es familiar, se trata del edificio de paredes rojas que usamos como referencia apenas llegamos. En aquel momento no pensé mucho del lugar, solo me llamó la atención que fuera el único edificio completamente pintado. Supongo que no todos pueden permitirse gastar dinero solo para pintar, y ya que lo pienso, este edificio es un piso más alto que el resto en la calle, es tan grande como el cuartel de justicia.

En cuanto me acerqué a la puerta, un guardia me recibió, luego me guió al interior, hasta el segundo piso. Antes de subir las escaleras, un par de guardias se colocaron detrás de nosotros, vigilantes de Ryuuji y Ren.

Lo extraño es que luego de llegar, a la que creo es la habitación en la que me encontraré con Garonte, los guardias volvieron a las escaleras. ¿Pretenden vigilar la salida?

La habitación es bastante simple, tiene una mesa y un par de sillones con espacio para tres personas cada uno. Un candelabro con tubos de cristal que contienen esa sustancia luminosa. No debería sorprenderme que usen esas fuera de Galia, seguramente sea lo común, por lo menos son más brillantes que las velas. Aunque desconozco su duración, puedo suponer que tienen una vida útil mucho más larga también.

Hay una ventana de vidrio, un lujo en este sitio hasta donde he podido ver, al menos no he visto otras en esta ciudad. La ventana seguramente no preocupa a los guardias ya que el marco es de metal y estamos en el tercer piso.

Antes de que hubiera tiempo de tomar asiento, la puerta interior se abrió y un hombre vestido con ropa elegante y una capa se hizo presente, acompañado por alguien que porta una armadura metálica que recubre todo su enorme cuerpo de dos metros. Con que este es Garonte… ya veo porque los guardias nos dejaron, con un sujeto así no hace falta más seguridad.

“Usted debe ser Argent, el hombre del que he oído hablar, yo soy Garonte y este es mi fiel guardia, Barbatus”.

Barbatus, eh… ¿De dónde me suena ese nombre?

“Como dijo, soy Argent. Ellos son mi protegido Ryuuji y mi confidente Ren. Espero que no le moleste que nos acompañen. Puedo asegurarle que no intervendrán en la conversación, ninguno habla el idioma local, por lo que podemos hablar con confianza”.

“Vaya, eso es muy detallista de su parte. Barbatus habla el idioma del este, pero tiene toda mi confianza, le aseguro que no divulgará nada”.

Es interesante como el aura del tipo esta roja desde que comenzó a hablar. Es el claro efecto de <<Terror del estafador>> diciéndome que miente… No es como si lo necesitara para saberlo, pero no viene mal la confirmación. Bueno, es obvio que no se cree lo de que no hablan el idioma, pero tampoco es que importe.

“Bueno, dejando de lado a los acompañantes, debo decir que usted viste ropas de una calidad fascinante, no creo haber visto antes algo igual”.

“Bueno, he viajado mucho, y tengo un gusto por comprar las cosas que me llaman la atención. Espero poder encontrar buen uso para mi dinero aquí, siento que debe haber muchos tesoros en una ciudad como esta”.

“Directo al punto entonces… Exactamente, ¿qué es lo que desea comprar?”

“Bueno, hay muchas cosas que podrían llamar mi atención, en particular escuché que habría una importante subasta en un par de días”.

“¿Está interesado en los esclavos? No es que quiera minar a los comerciantes de mi ciudad, pero hasta donde sé, esta vez la mayoría de los esclavos son campesinos de la región. No creo que puedan satisfacer las exigencias de alguien como usted”.

“Juzgaré eso con mis propios ojos. Nunca se sabe donde encontrará uno la siguiente maravilla”.

“Le tomo la palabra, después de todo quien diría que alguien de su porte llegaría a la ciudad sin previo aviso. Me han dicho que ha gastado cantidades ingentes de dinero en frivolidades”.

“Hablando de frivolidades, ¿no le parece que ya fueron demasiadas?”

Por un instante el hombre de armadura pareció querer dar un paso al frente, pero fue detenido por las siguientes palabras.

“En efecto, creo que es hora de hablar en serio. ¿Quién es usted en verdad?”

“Argent Makoto”.

“… Lo dice en serio… ¿Un Aristoi? ¿¡Realmente quiere que crea que un Aristoi entro a la ciudad sin que yo lo sepa!?”

Una vez más el corpulento hombre de armadura se movió ligeramente, reaccionando ante las palabras de enfado.

“Disculpe… fue un momento de flaqueza. Espero que podamos continuar”.

“No hay problema, pero por lo visto sería mejor que tuviéramos nuestra conversación directamente, cara a cara… señor Garonte”.

Dije mientras ignoraba por completo la reacción del hombre de capa y centraba mi mirada en el hombre con armadura, en Garonte.

De pronto, Garonte removió su casco y reveló su rostro. Era el rostro de un hombre en sus treintas, y a pesar de tener facciones que invitaban a pensar en un hombre tosco y rudo, aun así tenían un cierto aire de elegancia, suficiente para poder conquistar a más de una dama. Es justo la imagen de un noble fuerte que comanda a sus hombres él mismo.

“Dígame, ¿cómo lo supo?”

“Bueno, el hecho de que este hombre se alterara tan fácilmente, mostraba que no estaba acostumbrado a lidiar con sucesos inesperados, lo que no es normal en alguien que está a la cabeza de una ciudad en la que se reúne gente del bajo mundo. También el hecho de que en dos ocasiones su respuesta vino solo después de que usted se moviera, lo que implica que estaba dándole una señal. Por último, es inconcebible que no pudiera saber la regularidad con la que la gente soborna a los guardias para pasar discretamente por la ciudad”.

“Vaya, dicho de esa forma, suena como si todo su razonamiento se basara en que yo sea un hombre capaz”.

“No lo estoy elogiando, pero no cualquiera actúa con su rapidez al enterarse de que alguien como yo anda paseando por sus calles. Además, eso no es todo”.

“¿Y qué más hay?”

“Su nombre, el nombre <Barbatus>. Es el nombre de un guerrero que vivió hace mucho, el tipo de hombre que protagoniza cuentos de fantasía para contar a los niños. Obviamente tenía que ser un nombre inventado”.

Finalmente, pero no menos importante, puedo ver su nombre junto con sus estadísticas gracias a mi monóculo, no tuve que deducir nada, ni por un segundo me engañó.

De repente, Garonte comenzó a aplaudir. Un sonido más estridente de lo normal, debido al choque de metal con metal, inevitable si se aplaude usando guanteletes.

“Brillante. Simplemente brillante. No me cabe duda de que posee un intelecto digno de un Aristoi, no es un hombre ordinario… Los rumores sobre usted parecen reales luego de escucharlo hablar”.

¿Rumores? No creo que los comerciantes de la ciudad hayan podido descubrir más de mí de lo que les permití.

“Ahora necesito saberlo, si en verdad es tan poderoso como para pelear contra uno de esos monstruos vestidos de rojo”.

¿De qué está hablando? Lo que dice suena como si supiera lo que ocurrió en Galia.

¿Acaso tenía alguna otra fuente de información que no consideré?

“¿De qué rumores habla?”

“Oh, no se sorprenda. Es algo que dijeron unos soldados de Iren”.

¿¡Soldados de Iren!?

“Verá, hay un grupo de soldados de Iren buscando algo en la ciudad… Pero eso usted ya lo sabía. Lo que tal vez no sabía, es que son soldados regulares. Sé que es difícil creerlo para alguien que ha visto a los monstruos de rojo, pero los soldados regulares de Iren son, dentro de todo, hombres relativamente normales. Y como humanos que son, a veces se les afloja la lengua mientras están divirtiéndose en un bar”.

Quien hubiera pensado que otra vez vería a un bar ser fuente de información. Más aun, ¿quién pensaría que me afectaría la filtración de información de mi enemigo?

… Naturalmente, yo.

“¿Y que escuchó de ellos?”

“Algo que me dejo estupefacto. Hablaban de algo que parecía ser el tema de conversación de moda. Sobre un hombre que venció a un comandante Acme, como si fuera nada”.

Por un breve instante, la expresión en el rostro de Garonte cambió. Cualquier otro no lo hubiera notado, pero puedo saber qué clase de shock le provocaron esas palabras al ver que le afecta el solo repetirlas.

Es hora de cosechar lo sembrado.

“¿Qué le hace pensar que yo podría ser ese hombre?”

“Fue la descripción que dieron del hombre. Un hombre joven de cabello brilloso e inmaculado. Usando ropa ocre con bordados brillantes de tonos rojos y dorados. Un monóculo con grabados, resaltando su apariencia intelectual. Y lo más importante, una presencia tan asombrosa que nada se le compara, generando admiración a cada momento de verlo”.

“Me halaga. Aunque ciertamente encajo con el perfil inicial, no sé si mi presencia…”

“No me cabe duda, es usted. Verlo me hace recordar al demonio, aunque no provoca en mi temor, solo admiración”.

“¿Usted lo ha visto? Al general demonio de dos cuernos”.

“Nunca lo olvidaré. Su figura aparecerá en mis pesadillas hasta el fin de mis días”.

“Quisiera que me contara sobre él”.

“Lo haré, pero a cambio… Quiero un duelo con usted”.

“¿Disculpe?”

“He visto con mis ojos cuan inteligente es, señor Argent Makoto. Puedo creer que es un Aristoi, pero no puedo creer que sea capaz de vencer a uno de esos monstruos rojos sin ver su fuerza yo mismo”.

“…Muy bien. Pero yo tampoco puedo simplemente aceptar su desafío sin saber si es digno”.

De repente, el hombre de traje y capa que había estado en silencio desde que Garonte se quitó el casco comenzó a gritar.

“¿¡Cómo se atreve!?”

“Tranquilo, recuerda que estás en presencia de un Aristoi. Es una persona muy por encima de mí. El solo hecho de que me permita desafiarlo es un honor… ¿Qué debería hacer para probar ser digno?”

“Se enfrentará a mi protegido Ryuuji. Yo mismo he supervisado su entrenamiento, doy fe de que no será un oponente fácil”.

“¿Así que debo vencer al discípulo antes de poder enfrentar al maestro?”

“No dije que fuera mi discípulo… pero si no puedes con mi subordinado, menos podrás conmigo. Así que, si quiere que acepte su desafío, deberá vencer a Ryuuji primero”.

“Qué así sea”.

 

◆◇◆◇

 

En el interior de los cuarteles de justicia, en una arena preparada para los entrenamientos de los oficiales de justicia, Ryuuji y Garonte se observan uno al otro. A su alrededor se encontraban Argent, Ren y varios subordinados de Garonte, incluyendo una docena de sus oficiales de justicia.

Luego de recibir la señal, ambos avanzaron hacia el otro dispuestos a chocar espadas. Claro que estas no eran las espadas que normalmente portaban, sino las espadas de entrenamiento que usaban los oficiales de justicia. Bajo ninguna circunstancia dejarían que una diferencia en la calidad de sus armas decidiera el combate.

Entonces, ante los ojos de todos, sus espadas chocaron.

 

 

 

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Okane o subete sekai e chikara 31 – Joven con problemas

monoro

Capítulo 31

Joven con problemas

 

Creo que Argent-san no es quien pensaba que era.

◆◇◆◇

 

Desde que conocí a Argent-san las cosas mejoraron para mí. Ya no siento el mismo temor e inseguridad que trataba de ocultarle a Rad-san y los demás. Ahora puedo hablar con las personas, a través de Argent-san claro.

Eso me pone en una situación de dependencia algo incomoda, pero en vez de verlo como un problema lo vi como un alivio a mi desesperante situación. Claro, eso es así solo si puedo contar con Argent-san.

Creo que las cosas comenzaron a ponerse raras el día que Argent-san me envió a una cabaña solitaria en las afueras del pueblo. Según él, acababa de conseguirla para que yo pudiera vivir en ella, y no es que no lo aprecie, pero el lugar era algo aislado y en mi situación me incomoda mucho estar solo. Argent-san también pensó en eso y se aseguro que su asistente viera por mí la mayor parte del tiempo. Una chica llamada Zera-san.

De vez en cuando un señor de la academia iba a dejar unas cosas a la cabaña, pero casi todo el tiempo solo estábamos Zera-san y yo. Claro que yo tenía que entrenar siguiendo las instrucciones que Argent-san tradujo para mí. Durante los entrenamientos, Zera-san me preparaba comida y me daba agua y hasta una toalla para secar mi sudor, se sentía como si fuera la encargada de mi club deportivo o algo así. La verdad, no poder hablar es muy molesto.

“Argent-san, ¿podemos hablar?”

“Seguro, de hecho, tenia cosas para decirte”.

“Bueno, como digo esto… este, sobre esto de la cabaña…”

“Lamento si no te presté atención estos días, estaba ocupado con algunas cosas. Nos preparamos para viajar, ya no necesitas quedarte solo en la cabaña”.

“Y-Ya veo… ¿Con viajar te refieres a nosotros dos?”

“No te preocupes, Rad, Andreu y Khaden también vendrán, además de ellos es posible que tengamos a una chica acompañándonos, aunque aun no lo confirmo. En dos días partiremos, para entonces sabré si viene con nosotros”.

“¿E-Es eso? entiendo”.

“Espero que puedas soportar un par de días más por tu cuenta, los demás se quedarán contigo, pero yo estaré ocupado estos dos días”.

“Lo entiendo, no te preocupes. El sistema por señas que preparaste para mí y Rad-san funciona para transmitir cosas simples, podremos estar bien un par de días”.

“Genial, entonces nos veremos antes de irnos”.

Desde que comencé a entrenar con Rad-san y los demás he mejorado bastante. La verdad es que antes no sabía ni como sostener una espada, solo imitaba posturas que había visto en juegos o en programas de fantasía. Ahora puedo tener peleas de práctica, de vez en cuando siento la espada y mi cuerpo muy ligeros, como si no pesaran nada y eso me hace pensar que el entrenamiento funciona.

Durante los últimos dos días, estuve inmerso en el entrenamiento. Ya que Rad-san y los demás estaban libres, estuvieron conmigo todo el tiempo, entrenando o descansando.

En ese momento fue que nos reunimos para recibir a Argent-san, que volvía de arreglar todo para nuestro viaje. Curiosamente, llegó acompañado de alguien, una chica de buena figura vistiendo un sobretodo… ¡Woah! realmente es bonita, y se ve tímida, entre más la miramos, más se oculta tras Argent-san. Así que Argent-san tenia novia, eso sí es una sorpresa, aunque explica por qué no lo he visto mucho últimamente.

Momento… ¿Es esa chica de la que hablaba antes?

“************ ¡Argent!”

Con preocupación pude ver a Zera-san rogarle a Argent-san. No puedo asegurar saber el por qué, pero sospecho que le pidió que la dejara venir con nosotros. Parece que la repuesta fue un sí, porque su rostro se ilumino en un instante… Es un alivio, aunque por alguna razón también me incomoda.

Al parecer Zera-san estaba tan desesperada por hacerle su pedido a Argent-san que ni siquiera notó a la chica que vino con él. Cuando se percató de su presencia, la sonrisa se congelo en su rostro y comenzó a hacer muecas.

No te preocupes Zera-san, ¡Todos crecemos a diferentes ritmos!

Finalmente partimos, dejando atrás la montaña. Por alguna razón no importa cuánto camine o ejercite, no me quedo sin aliento. Puedo sentir el agotamiento, pero siempre siento que puedo seguir adelante si lo intento, seguramente se deba a mis estadísticas. Argent-san me elogió por ello y mencionó cuanta envidia me tenia, él necesitaba descansar cada pocas horas, así que dijo que podía aprovechar el tiempo en que nos deteníamos para entrenar.

Aunque diga que necesita descansar, aun así, dedica el tiempo en que se recupera del cansancio físico para leer, no sé si yo podría hacer lo mismo en su lugar.

“No te sorprendas, pero un grupo de personas nos rodean, creo que escaparon de un grupo de bandidos, o podrían ser ellos mismos los bandidos, no bajes la guardia”.

Como si sus palabras fueran proféticas, una docena de personas aparecieron de entre los árboles, arbustos o rocas, estaban muy bien escondidos y aun así no pudieron ocultarse de Argent-san. Los inteligentes sí que son otra cosa.

No sé bien de que hablaron, pero los hombres se pusieron de rodillas, suplicando. Al final algunos estaban llorando de alegría, al parecer viajarán con nosotros desde ahora.

“En sus condiciones, podrían morir de hambre si los dejamos o algún animal podría atacarlos. Que sean muchos no significa que sepan cuidar de sí mismos, así que nos acompañarán, no necesitas preocuparte mucho por ellos”.

“¿Es eso? entiendo, nos acompañarán hasta la siguiente ciudad entonces”.

“Por ahora, aunque si los tratamos demasiado bien, quizá quieran seguir viajando con nosotros, son gente sin ataduras”.

“Bueno, supongo que será más difícil sentirme solo”.

“Hablando de eso, solo tengo tres tiendas de acampar, así que ellos tendrán que dormir a la intemperie. No quiero ser malo, pero no puedo privar a los nuestros para darles a ellos”.

“Entiendo, es razonable”.

“Y sobre eso. Ren y yo compartiremos una tienda, ella no esta cómoda con nadie más, y tampoco me sentiría bien obligándola a dormir junto a alguno de los otros hombres”.

“¿Eh? ¿Y qué hay de Zera-san?”

“Sobre Zera, compartirá tienda contigo, Rad y los otros dos se quedarán con la ultima tienda”.

“¿¡EH!? ¡pero no puedo dormir con una chica!”

“Por eso dije que Ren se quedará conmigo, ¿no oíste?”

“No hablo de ella, sino de Zera-san. La verdad aun no he puesto en orden mis sentimientos, no sé si sea buena idea que compartamos tienda…”

“…Bueno. No criticaré tus gustos, cada quien a lo suyo, aunque no sé si la cultura de aquí acepte esas cosas”.

“Tal vez Argent-san sea mayor de lo que parece, pero yo era un estudiante de 17 años, la diferencia de edad con Zera-san no ha de ser más de 2 o 3 años”.

“No no, no me refería a la edad. Me refiero a que son hombres”.

“….¿Eh?”

“Momento, ¿no lo sabías? Zera es hombre. Tal vez no se note mucho debido a su poco desarrollado físico y a lo holgado de las capas de los académicos, pero cuando lo conocí llevaba el uniforme masculino, estoy seguro de ello”.

“P-Pero…”

“No te dejes engañar por sus poco masculinas facciones, cosas más raras se han visto, sin mencionar que esto es otro mundo”.

“…”

Las palabras de Argent-san fueron un shock para mí. ¿Realmente Zera-san es hombre? No es como si Argent-san tuviera alguna razón para mentir y es verdad que Zera-san no tiene pechos, aunque por su tamaño pensaba que simplemente no estaba muy desarrollada todavía…

Cuando pones a Zera-san junto a Ren-san, ves una notoria diferencia en sus figuras, incluso con toda la ropa que llevan puesta…

Supongo que no me queda más que aceptar como ciertas las palabras de Argent-san. Aunque la verdad estoy bastante confuso, había escuchado de las personas andróginas, pero jamás creí que realmente fuera posible confundir a un hombre por una mujer a menos que fueran niños.

A pesar de que me dije todo eso a mí mismo, al momento de dormir en la misma tienda, no pude evitar sentirme nervioso. Las palabras de Argent-san seguían circulando en mi cabeza, pero ver a Zera-san dormir en la misma tienda… no puedo tranquilizarme. Lo que más me confunde es que colocó unas bolsas en medio de la tienda para separar su lado del mío.

Joder, ¡si eres un hombre no te comportes como chica!… Aunque pudiera hablar, no creo que pudiera decirle eso a la cara.

Tras unos días de viaje, repitiendo la misma situación cada noche, comencé a recobrar la sensación de autentico cansancio que casi había olvidado.

Realmente necesito dormir tranquilo una noche.

La oportunidad podría llegar antes de lo pensado, ya que llegamos a una ciudad. Según Argent-san, el sitio se llama Garush, una ciudad comercial de la frontera del reino de Jagheb. Al parecer vinimos aquí para comprar cosas y hacer negocios. Lo normal para un comerciante como Argent-san.

Lo importante es que esto nos dará la ocasión de descansar en camas de verdad, incluso darnos un buen baño. Personalmente creo que comienzo a oler demasiado a sudor debido a tanto entrenar y solo limpiarme con un trapo húmedo.

Argent-san nos llevó a unos baños públicos donde al fin podríamos darnos un verdadero baño, aunque también dijo que él seguiría haciendo negocios hasta tarde y que se bañaría luego. Bueno, él no necesita un baño tanto como nosotros, la verdad es que no huele a nada, lo que me sorprende, incluso si no entrenó, caminó tanto como nosotros en el viaje.

Ahora que lo pienso, los únicos que no huelen mal son Argent-san, Zera-san y Ren-san. Las personas que no hicieron entrenamiento, ¿así que si es debido a eso?

¿Es quizá debido al fuerte olor a sudor de nosotros, que no podemos sentir el aroma de ellos?

Luego de decirme que simplemente me quedara junto con Rad-san, Argent-san se fue, acompañado por Ren-san… Ya veo, quería pasear por la ciudad con ella a solas, una cita.

Bueno, todo lo que debo hacer es seguir a los demás hacia el baño y podré al fin relajarme… O no. ¿No significa esto que Zera-san se bañará con nosotros? No sé si mi corazón pueda soportar esto, ya era sumamente incomodo compartir tienda.

Aunque no sufrí de semejante problema, ya que Zera-san se dirigió a un baño diferente cuando entramos… ¿Eh?

Cuando traté de ver a donde iba, Rad-san puso su mano en mi hombro y me detuvo, entonces vi a unas mujeres ir en la misma dirección… el baño de mujeres…

¡¡¡Zera-san fue una chica todo el tiempo!!!

 

◆◇◆◇

 

¿Por qué mentiría?

No entiendo por qué, pero mintió sobre Zera-san. Después de todo, era imposible que alguien como él no supiera que Zera-san era una chica.

¿Podría tratarse de una broma? Me cuesta creerlo, en el tiempo que llevo conociendo a Argent-san, nunca se había mostrado como alguien que hace bromas, y más del tipo que pudieran generar malentendidos.

De repente, me di cuenta que hasta ahora había tomado como una verdad absoluta cada palabra que salía de su boca. Sin embargo, por más que intente buscar una lógica para tan extraña mentira, no puedo encontrar ningún tipo de malicia o motivo que pudiera ocultarse detrás de ella.

A fin de cuentas, ¿Qué podría ganar Argent-san ocultándome que Zera-san era una mujer…? Realmente no hay nada en lo que pueda pensar que resulte beneficioso para Argent-san o perjudicial para mí en tal mentira. No aparte de la broma, la cual sigue sin parecerme una posibilidad.

Entonces lo pensé, ¿Y qué tal sí…? ¿Realmente no sabía que Zera-san era una chica?…

Mis pensamientos se detuvieron al ver a Argent-san entrar por la puerta de la posada cargando a un niño.

“¡Albert!”

Era el pequeño Albert, no podía creerlo. El niño del pueblo de Rad-san y los demás, ¡está vivo!

“¿Qué ocurrió?”

“Me lo encontré en las calles, agotado y pidiendo ayuda”.

“¡Albert, despierta!”

“¿Lo conoces?”

“Es el niño con el que jugaba en el pueblo de Rad-san, creí que había muerto cuando el pueblo fue atacado”.

“…Entiendo. Entonces tenía razón, la gente de Galatea fue traída a esta ciudad para ser vendida como esclavos”.

“¿Eh?”

“No te lo dije porque no quería darte falsas esperanzas, pero hemos venido a rescatar al pueblo de Galatea. Sospechamos que la mayoría no fueron asesinados, sino tomados para ser vendidos como esclavos, y como esta ciudad comercial es el lugar más cercano en el que se manejan cantidades grandes de productos y dinero, era el lugar más probable al que serían llevados”.

“Entonces…el viaje, todo el tiempo el viaje fue…”

“Para salvarlos, por la misma razón nos hemos detenido siempre que pudimos para entrenarte, ya que este es un lugar peligroso, lo más seguro es que necesitemos de toda la fuerza que podamos conseguir, y tú tienes unas estadísticas monstruosas. Lamento poner semejante carga sobre ti, pero es la única forma”.

“No… Es justo lo que quería”.

“Si es así, necesito pedirte que me acompañes, puede que necesite de tu fuerza”.

“Jamás te dejaría ir sin acompañarte si ese es el caso”.

“Entonces vamos, dejaremos a Albert con el resto para que se recupere”.

Así que es eso. Todo este tiempo, cada acción de Argent-san ha sido para ayudarme, a mí y a los demás. Él ha estado ayudándome de manera incondicional desde el momento en que nos conocimos. Sin embargo, a pesar de que no me queda ninguna duda de la integridad de Argent-san, me di cuenta de una cosa.

Incluso alguien tan listo como Argent-san puede acabar siendo un verdadero despistado… En verdad cree que Zera-san es un chico…

 

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Silver Fang 6 – Derrota

Capítulo 6

Derrota

 

Unos eufóricos compañeros se reúnen alrededor de Fang, en el lugar donde minutos atrás, se decidió su victoria

 

“¡Eres realmente increíble!”

“No esperaría menos de alguien a quién Víctor admira, aunque debo admitir que tenía mis dudas.”

“Soy el mejor, ya lo saben.”

 

Dice sonriendo ególatramente, mientras recibe elogio tras elogio. En su mente solo pensaba “Ese tipo Drey, era muy listo, bueno, lo lamento por él”.

 

“Nos dejaste en suspenso, esperaste al último minuto para ganar Fang.”

“Que puedo decir, si no hay riesgo, no hay diversión, pero nunca perdería una apuesta.”

 

Y mientras es rodeado por compañeros alegres y deslumbrados, sonríe y fija su mirada en Lilly, quien permanecía algo rezagada y nerviosa. Ahora, debido a su apuesta, podría verse obligada a alejarse de Fang por el resto del año, lo que la asustaba.

 

Ninguno de ellos parecía saber que eran vigilados. Unas figuras cubiertas por las sombras hablaban mientras les observaban desde la azotea del colegio.

 

“¿Qué crees? ¿Será uno de los 10?”

“Bueno. Derrotó a Dromaney, quién era candidato a “Los 10”. Creo que tiene potencial”.

“Si fuera tú, me preocuparía por mi puesto.”

“No seas ridículo. Si alguien fuera a perder su lugar en “Los 10”, no seré yo.”

“No lo digo por tu lugar en “Los 10”. Si no por tu candidatura a “Los 30””.

“Si la situación llega a eso, yo mismo me desharé de él.”

“Bueno, si así resulta, significa que no valía más que eso.”

“Aun así… Esa “Ventisca” se veía aterradora. Naturalmente Dromaney tuvo que contenerse o hubiera matado a ese tipo.”

“Tal vez…”

 

En otro lugar, los profesores se encontraban sorprendidos y preocupados por el estado de Drey, que era llevado a la enfermería inconsciente.

 

“¿Como puede ser esto posible?”

“Bueno… ¿le dieron una paliza?”

“¡¿Pero cómo rayos paso?! Él estaba en zona neutra y uso un hechizo de hielo muy potente, ¿cómo termino así?”

“Bueno…sobre lo de la zona neutra…”

 

Y mientras la emocionada clase A se calmaba, la duda de muchos, salía a la luz en las palabras de un admirado Frieren.

 

“¿Cómo lo hiciste? ¿Drey estaba en una zona neutra no?”

“Sobre eso… no es así”.

“Explícate”. Dijo Gasaza con mirada intrigada.

“Bueno…me pareció raro desde el principio que hubieran tantas zonas neutras reunidas en un solo lugar, fue entonces que sentí frío.”

“¿Frío?”

“Es simple. Lo primero que hizo Drey, fue cubrir el terreno con niebla, pero eso no era más que ventajoso para mí. Era una tapadera, lo que pretendía era ocultar que él…”

 

Frente a la enfermería

 

“¡¿Fabrico las zonas neutras?!” dijo exaltado Paak ante la explicación de Onida.

“Así es. Nunca hubieron zonas neutras, en lo que él estaba parado era…”

 

Donde se encuentra la clase A

 

“¡¿Hielo?!”

“Correcto, aprovechó la niebla para cubrir el suelo de hielo, ¡miren allí!”

 

Todos fijan sus miradas en un montón de charcos en donde se suponía eran las zonas neutrales, y que minutos antes Drey había utilizado como resguardo. Al comprender la situación, Víctor expreso su entendimiento.

 

“Ya veo, es por eso que mantenía la temperatura baja, para que el hielo no se derritiera. Solo necesitaba reunir las condiciones y el reflejo del sol haría resplandecer los charcos congelados”.

“Ese jodido de Drey, eso es jugar sucio”. Dijo irritado Frieren mientras apretaba su puño.

“Pero no pudo engañarte, realmente eres algo”. Dijo Gasaza dando a Fang una mirada de respeto.

“Lo dije antes, soy el mejor, jajaja.”

 

En la enfermería, frente  la cama donde descansa Drey, los profesores aún discuten.

 

“Así que esa es la razón de que no fueran descalificados, un plan brillante, aunque fuese descubierto.”

“Sin duda, ¿pero lo entiendes verdad?”

“Si, quitando lo de la zona neutral, ese hechizo de “Ventisca” fue impresionante, hasta sentí escalofríos cuando lo usó.”

“Si, Dromaney se encuentra entre los 10 youkais más fuertes de su curso.”

“Por favor… no use ese nombre… soy Drey”.

“Has despertado, ¿cómo te sientes?”

“Como si un tren me hubiera pasado encima, estoy muy débil, no creo que pueda ponerme de pie.”

“Bueno, te excediste al usar un poder tan grande, tienes suerte de no haber matado a Silver-kun, seguramente usó su velocidad para eludirte y…”

“¡No sea ridículo!”

 

Ante esta respuesta de un agitado Drey, Paak guarda silencio. Simplemente no esperaba esa reacción.

 

“Cuando Drey-kun fue recogido, exceptuando los charcos, no había rastro de que hubiera usado “Ventisca”.”

“¡¿Qué?! ¡Un conjuro de ese nivel debió dejar una devastación considerable!”

“Ese Fang…”

 

Una mirada de miedo se dibujaba en su ahora tétrico rostro, mientras decía estas palabras.

 

“En cuanto se lanzó contra mi, reaccioné sin pensar y usé mi mejor arma y aun así…”

 

//Flash back//

 

Drey: “¡Viento del lejano norte, Conviértete en helada Tormenta!” ¡VENTISCA!

 

Nubes de tormenta ennegrecían el cielo, truenos y rayos no eran más que relleno para el frío aire, tan helado que se volvía hielo y con la fuerza de un tifón arremetían sobre Fang. Pero al momento de tocar tierra, un remolino se formo, con una energía igual y opuesta, como si el viento chocara con el aire del que estaba hecho y la tormenta cesara. Entre los trozos de hielo que ahora sin fuerza, caían al suelo y se fragmentaban en escarcha que pronto se derretiría y una figura de resplandecientes ojos celestes se posaba a centímetros de Drey, quien no podía ver nada más que esos penetrantes ojos y sentía como si estos vieran en su alma, tan claros como el cielo y más profundos que el océano, esos ojos le observaban, hasta que Drey sucumbió sin razón aparente…

 

//Fin flash back//

 

“Lo siguiente que recuerdo, fue escuchar sus voces, y al abrir los ojos me encontraba aquí, sin fuerzas… y derrotado.”

“…”

“Gracias por darnos los detalles.”

“¡Espere, no se vaya!… usted dijo que yo estaba entre los 10 más fuertes en mi curso.”

“Así es, también te encuentras entre los 50 más fuertes de todo el colegio, incluyendo a los profesores.”

“¿Y Fang? ¡¿En qué puesto se encuentra él?!”

“…No lo sé, todo lo referente a Silver-kun, es de acceso exclusivo del director Stein.”

“Oye… Onida.”

“Lo sé. Ese chico me pone los pelos de punta, sabía que no era solo palabrería, pero esto… empiezo a creer que no alardea al decir…”

 

En el patio del colegio, los alumnos de la clase A y C estrechan sus manos luego de terminar con la primer clase práctica, una actividad que sin duda les ha unido como estudiantes del Colegio Superior Stein.

 

“Soy el mejor, ¿qué puedo decir?”

“Así es, lo eres, gracias a ti ganamos viejo, te invito unas bebidas.”

“Espero que hables de refrescos, ya que aquí está prohibido el alcohol.”

“No pasa nada mi Víctor, hoy las inhibiciones están permitidas, ¡hay que festejar!”

“Ahora sí que siento interés en saber qué eres.” dijo Gasaza ignorando la charla de Frieren y Victor sobre la celebración.

“¿Mm? Eso…es un secreto.”

 

En la enfermería, Drey aun se encontraba conmocionado por su derrota.

 

“Maldición, ¡¿Cómo lo hizo?! ¿Cómo pudo parar mi “Ventisca”.”

 

Luego de que los profesores le dejaran solo, Drey comenzó a lamentar su derrota, y mientras lo hacía, miraba su mano, que temblaba incontrolable.

 

“¡¿Qué ocurre?!”

 

Su mano se tambalea, pero no ocurre nada más, por más esfuerzo que le imprimía el atónito de Drey. Y sumergiéndose en un estado de Shock…

 

“No puedo… usar mi ventisca”.

 

En el patio del colegio, los alumnos festejaban alrededor de una fogata.

 

“Y aunque estén cansados y sus extremidades tiemblen del esfuerzo, ¡No dejen de festejar hasta que caigan muertos! O dormidos, ¡lo que ocurra primero!”

 

Dice antes de beber una jarra entera de una bebida desconocida en un solo trago.

 

“No te pases Fri-kun, que mañana tenemos clases regulares.”

“…”

“Pareces contento, ¿te da gracia su forma de actuar?”

“No es eso Víctor, es que al fin pude enfrenarme a alguien fuerte.”

“Ya veo… pero no pareces satisfecho.”

“Bueno, no pude disfrutarlo mucho, pero ya encontraré consuelo.”

 

Mira a la distancia a Lilly, que notaba la mirada de Fang y cerraba sus ojos para no verle.

 

“¿Y? ¿Qué es lo que le pedirás que haga?”

“Bueno…es una súcubo”.

“¿No pensarás en algo sucio?”

“Jaja, ya sabes que no…”

 

Un aire frío recorría el patio, causando que todos empezaran a acercarse más a la fogata y mientras lo hacían, no se percataban de las palabras de Fang.

 

“Es… una sensación escalofriante.”

 

Dijo suspirando, entre que sus celestes ojos brillan fríamente. Mientras, a sus pies, sin que nadie lo notara, se juntara un puñado de nieve.

 

FIN DEL CAPITULO 6: “DERROTA”

 

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Silver Fang 5 – La Primera Clase Práctica – Victoria

Capítulo 5

La Primera Clase Práctica

Victoria

 

En el terreno de la helada niebla. Un área despejada de árboles, distinta al bosque que había cerca, se gestaba un combate por la victoria o la derrota, y 2 figuras se veían una frente a otra en la nieve, hasta que una cae al suelo.

 

“Shichio, ¿ganaste?” pregunta el gigante que observaba por sobre la niebla.

 

“Me temo que no, este hombre de las nieves no resultó muy abominable.”

“¡Ahora verás gusano!”

 

El gigante estira el brazo hasta atrapar a la figura que se encontraba de pie en la nieve y mientras le oprimía con fuerza, le acercaba a su rostro.

 

“Eres muy hablador, pero no eres muy listo.”

“¿De veras lo crees?”

“¡¿Cómo?! ¡¿Qué significa esto?!”

 

El gigante de nombre Ganu, nota que la persona que tiene en la mano es Shichio.

“Significa que has perdido.” dice Fang hablándole por detrás de la nuca a Ganu.

 

Por instantes el suelo tembló debido a la fuerte caída del colosal inconsciente, y una figura de brillantes ojos celestes caminaba con seguridad entre la niebla en dirección a Drey. Unos ojos más fríos que el viento que soplaba en el lugar, capaz de causar escalofríos incluso a un espíritu.

 

“No puede ser, ¿qué clase de monstruo eres?” Dice el espíritu aterrado.

“Uno muy listo, se deshizo primero de Shichio, por ser el único además de mi que veía claramente en la niebla, y fue fácil encargarse de Ganu que solo distinguía siluetas. Eres de temer, Silver-kun.”

“Podemos hacer esto de la manera difícil o de la manera aburrida, escojan.”

 

La voz de Fang dejaba notar un tono de expectación, era como si pidiera “de la manera difícil, por favor”. El espíritu demoniaco, Esfanel, no podía creer la actitud de su adversario.

 

“¡Se burla de nosotros!” El espíritu arremete contra la silueta de brillantes ojos.

 

Esfanel, un espíritu demoniaco, era resistente a casi todo daño físico, no solo eso, al tratarse de un ser semi-etéreo, también es un ser muy escurridizo, capaz de eludir los ataques enemigos y hacerlos enloquecer de rabia al ser incapaces de alcanzarlo, siendo aún peor el trauma al ver cuán poco daño le causan los ataques que si logran conectar. Esto hacía de él un perfecto espía, sin embargo, como uno de los hombres de confianza de Drey, formaba parte de su guardia.

No se equivoquen, que sea especialista en evadir daño no lo hace para nada débil, aprovechándose de su cuerpo semi-transparente, que en la niebla es incluso más difícil de ver, ataca sorpresivamente un gran número de veces a sus oponentes mucho antes de que estos puedan darle siquiera un golpe. Lamentablemente no goza de una visión especializada como la de Shichio, pero frente a él, los brillantes ojos de Fang no eran más que un faro que marcaba un blanco de ataque para él.

 

“¡Esos ojos brillantes serán tu perdición!”

“¿Realmente lo crees?”

“¡Esfa! ¡NO!”

 

Al aproximarse a Fang, el espíritu cae al suelo paralizado y un círculo comienza a brillar a sus pies. Esfanel fue tan tonto como Ganu y fue engañado por su enemigo. Aprovechando la poca visibilidad, Fang le había tendido una trampa.

 

“Los espíritus son tan fáciles de detener, un círculo de sal los atrapa…pero no soy cobarde, solo no quiero que corra… cuando estamos a punto de llegar a lo interesante.”

 

En un rápido movimiento derrota al incapaz espíritu y toma su cinta. En su interior sonríe a su amigo Víctor, quien le dio un salero antes de comenzar la competencia. Había previsto que enfrentarían alguna clase de espíritu y todos los miembros de la clase A tenían sal consigo.

Fang vuelve a concentrarse en la situación actual y aproximándose a Drey, completamente confiado, se prepara a atacar, pero…

 

“¿Te detienes? Creí que nada lograría contenerte.”

“Deja de jugar, no soy un tonto, tu niebla no sirve conmigo.”

“No, veo que no.” Drey realiza un ligero movimiento con su mano y la niebla se disipa.

 

“Tengo que admitir, que no tengo idea de en qué momento lo hiciste.”

“Alimentas mi ego, pero no podías prestarme mucha atención durante la pelea.”

 

Una vez que la niebla se disipa completamente, se deja ver un círculo resplandeciente en el suelo, sobre el cual se encontraba Drey, así como un gran número de otros círculos, todos de reducido tamaño, con solo unos metros entre ellos.

 

“¿Así que este es tu As bajo la manga?”

 

Drey de un salto pasa de uno de los círculos brillantes a otro.

 

“Te dije que aprovecharía las ventajas de la segunda ronda, he conseguido rodearme con un montón de zonas neutras, en cuanto me acerque a los 3 minutos, solo pasaré velozmente de una a otra, y cuando acabe el tiempo, ¡habré ganado!”

“Ggrr… (esto es un problema).”

 

Entre tanto, en otra parte del campo de juego, Lilly se encontraba caminando por el bosque, separada de los demás guardias, y comenzaba a preocuparse.

 

“Parece que me perdí mientras desplazábamos a Víctor…”

“OH, si es la hermosa Lilly.”

“¿?! Qu… Eres un soldado de la clase C, ¿no?”

“Tienes razón, nosotros somos los últimos de nuestra clase aparte de los guardianes y Drey.”

 

Los dos soldados restantes de la clase C, Reich, un chico de nariz levantada con pecas y Jik, un enano escuálido y con cara de tonto. Ambos usando un gorro de invierno que cubría su cabeza, imposibilitando ver sus cabellos negros. Ambos observaban a Lilly con mirada lasciva.

 

“Les tengo malas noticias, me separé del capitán de mi grupo, así que no conseguirán nada.”

“Yo no estaría tan seguro de eso.”

“Los soldados no obtienen puntos de vencer a los guardias, además ya nos llevan mucha delantera en eso. No tiene sentido qu…”

“¿Quién hablo de puntos?”

“Al diablo con la competencia, solo participé de la clase práctica porque nos excusa del contacto físico con otros participantes.”

“Si… contacto físico” dice con tono lascivo Reich.

 

Estos dos eran de lo que le advirtió Ellise. O eso pensó Lilly. En realidad eran casi una docena de los participantes de la clase C los que iban tras ella, solo que el resto se cruzó con el monstruo de la clase A durante la primera ronda mucho antes de dar con ella. No tuvieron oportunidad alguna.

Otra cosa que ignoraba, es que de hecho, antes de comenzar la competencia, los miembros masculinos de la clase C se unieron como uno al elegir a los miembros para la competencia y así consiguieron participar, razón por la cual ni Ellise ni ninguna otra chica formó parte de la escuadra de la clase C… No es de sorprender que con idiotas así, solo Drey y sus guardias valieran para algo.

 

“…No quieren, en verdad no quieren hacer esto.”

“Claro que queremos, lo deseamos con todo nuestro ser.”

 

Tras un instante de nervios, Lilly decide transformarse en su forma de súcubo.

Reich y Jik la observan extasiados, y ella les devuelve la mirada.

 

“Así que, ¿lo desean en cuerpo y alma?”

“”Si, en cuerpo y alma…””

 

 

◆◇◆◇

 

 

Minutos después, en el nuevo territorio de la clase A, Víctor y sus dos guardias restantes, Frierien y Gasaza, pensaban sobre la situación.

 

“Ya han pasado más de 30 minutos de la segunda ronda, tenemos que hacer algo.”

“Ir directo hacia Drey sería arriesgado, además no sabemos cuándo podrían atacarnos los soldados que aún les quedan.”

“Eso no será problema. Ya no quedan más de ellos.” dice Lilly mientras se acerca volando con unas cintas en la mano.

 

En el lugar en el que se encontraba antes Lilly, los cuerpos inconscientes y pálidos de Reich y Jik se retorcían, dejando ver sus arrugados y envejecidos cuerpos…

 

“¿Exploraste la zona volando?”

“Si, de otra manera no sé si los hubiera encontrado.”

“¿Qué viste?”

 

La expresión de Lilly se torna seria ante la pregunta de Víctor.

 

“Solo queda Drey, al parecer Fang se cargó a todos los guardias.”

“¡¿Es en serio?!”

“Suena como algo que Fang podría hacer… ¿y bien? ¿Por qué no se encargó de Drey? O ¿acaso están peleándose mientras hablamos?”

“No, están quietos viéndose uno al otro.”

“¡¿QUÉ?! ¡¿Por qué?!”

“Calma, Frierien.”

 

La situación enervaba a Frierien. Con el tiempo agotándose, ¿por qué Fang se quedaría sin hacer nada? Era algo que no comprendía, pero había una explicación.

 

“Al parecer, Drey consiguió llegar a un área con muchas zonas neutrales de poca envergadura, permanece poco menos de 3 minutos en una y pasa a otra y luego a otra, lo hizo unas 4 veces mientras les observaba.”

“Mm… parece que seguirá así hasta que se acabe el tiempo.”

“Esa rata, lo planeó todo desde el principio.”

“Jamás debimos caer en su trampa, pudimos haber ganado por puntos, ¡maldición!”

“Tranquilícense un momento… Lilly, ¿en qué piensas?”

 

Víctor observa a Lilly, mientras esta mira el cielo un momento, sumergida en sus pensamientos, hasta que finalmente le mira y responde.

 

“Creo… que perderé una apuesta.”

“Je, como lo pensé.”

“”¿Eh?””

“Ese Fang tiene un fuerte temperamento y no reacciona en forma agradable cuando lo acorralan, Drey subestima la agresividad de su oponente.”

“Pero si él lo ataca en una zona neutra, será descalificado.”

“Víctor, puedo ver que eres más listo que eso, ¿sabes algo que ignoramos?”

“Solo sé… que no conozco a nadie más capaz que Fang.”

 

 

◆◇◆◇

 

 

En el territorio frío, Drey se acaba de trasladar a otra zona neutral, quedando solo 3 minutos de competencia, el invernal viento sopla al cuello de Fang.

 

“¿Qué es esa cara? ¿No quieres aceptar la derrota? ¿O acaso simplemente te rindes?”

“… Hace… frío.”

“¿EH? ¿A qué te refieres con frío? Claro que sientes frío, no he dejado de soplar mi viento invernal desde que empezó la segunda ronda.” Dice Drey algo preocupado.

“Je, es justo eso… ¿por qué razón no has detenido ese viento helado?” dice sonriendo.

“¿Cómo dices?”

“Desde que estamos aquí, desde que empezaste con la niebla, se siente ese viento frío, pero… ¿Qué motivo tenías para mantener este lugar a tan baja temperatura, aun después de que el plan de la niebla fallara?”

“…”

“Es simple, lo de la niebla, era solo una distracción, una tapadera, jamás esperaste que funcionara. Desde el principio sabías de mis habilidades, por eso alguien tan fuerte como tú no fue tras una victoria aplastante, y en su lugar creaste un plan tan elaborado.”

“… Tú…”

“Ahora lo entiendo claramente.” Fang toma velocidad y corre en dirección a Drey con mirada decidida.

 

“Ya no tengo vuelta atrás, ¡así que prepárate!”

“Este loco. ¡¿Vas a atacarme en zona neutral?!” dice Drey preocupado.

“Lo cierto es que no me importa, eres él más fuerte que he encontrado. ¡Y voy a pelear contigo!”

“¡Maldición!”

 

Drey levanta las manos y una ventisca sopla sobre Fang, varias estacas de hielo cruzan a su lado, a pocos centímetros de atravesarlo.

 

<<Viento del lejano norte ¡Conviértete en helada Tormenta!>> ¡VENTISCA!

 

 

◆◇◆◇

 

 

“Se acabó.” Dice con voz pasiva Onida.

“Eso fue sorprendente, ese Rastrew Dromaney es un Youkai muy poderoso.”

“Sí, no pensé que llegaría a tanto.”

“Es una lástima que no pueda seguir participando, hubiera sido un digno adversario para mi clase D, pero merece ser descalificado por usar sus poderes en zona neutral, debió ser más “Frío”.”

“Ah… claro que no seguirá participando, pero no fue descalificado, no participará más, porque ha perdido…”

 

Y mientras Paak queda atónito por las palabras de Onida, este toma el micrófono y dice por altavoz.

 

“¡Anuncio que a solo 32 segundos del final de la segunda ronda, la Clase A se alza con la Victoria!”

 

FIN DEL CAPITULO 5: “VICTORIA”

 

<-Capítulo 4TOC Capítulo 6->

Silver Fang 4 – La Primera Clase Práctica – Segunda Ronda

Capítulo 4

La Primera Clase Práctica

Segunda Ronda

 

En un salón dónde se pueden ver pantallas con puntos titilando, un hombre de complexión ligera se acerca a Onida mientras vigila los monitores.

 

“Ya han pasado 10 minutos, la primera ronda va por la mitad, ¿qué tal están los alumnos de su clase?”

 

El hombre, con cabello corto de un color negro verdoso y mirada complaciente, no es otro que Paak, profesor encargado de la clase D y amigo de Onida.

 

“Al parecer avanzando rápido, según los dispositivos colocados en sus cintas, solo han caído unos 4 de ellos, mientras que la clase C ha perdido casi todos sus soldados.”

“Que curioso, según el mapa la mitad de los soldados de la clase A se han quedado como respaldo de los guardias, ¿cómo pueden tener tal ofensiva?”

 

En ese momento, en el bosque un grupo de alumnos de la clase C se encontraba inconsciente en el suelo, y Fang se agachaba a revisarlos

 

“Que joda, es azul, eso me quita 2 puntos, agg… no importa, mientras acabe con los otros todo saldrá bien.”

 

Mientras se levanta observa a un grupo de estudiantes ocultos entre los árboles que lo mantiene rodeado.

 

“Si igual, aquí tengo unos 10 puntos más.”

 

 

En la zona ocupada por la clase C, los miembros que quedan se reagrupan.

Shichio, un joven de largos cabellos canos, sujetos con una cinta marrón se queja con su pelirrojo compañero Kaji.

 

“Maldición, además de los guardias solo quedan 2 soldados.”

“A este paso no llegaremos a la segunda ronda.”

“¡Tontos! Desde un principio no pensé en ganar por puntos.”

“Drey…”

 

La presencia de su líder y capitán, Drey, puso a todos en silencio, su comportamiento era por demás vergonzoso. ¿Dudar de Drey? ¡Ridículo!. El joven ha demostrado numerosas veces sus cualidades de líder. La clase jamás discutió sobre quien debía ser capitán, era un hecho que Drey era el indicado. ¿Por qué ahora demostrar tal desconfianza? Shichio y Kaji se sentían avergonzados.

 

“Escuchen todos, quiero que cada uno de ustedes avance sigilosamente y se reúnan alrededor del capitán de la clase A, entre todos podrán pasar a los guardias sin problemas.”

“¿Pero qué hay de ti?”

“No se preocupen por mí, sé que sus soldados están alrededor de la zona de guardia. Ellos atacan con tácticas de guerrilla para dividirnos y ganar puntos, su estrategia es vencer a todos, por eso no vendrán por mi mientras aún queden soldados, ¡mientras no sepan que todos han ido por la cinta blanca todo estará bien!”

 

En esos momentos, entre los arbustos un espía de la clase A escuchó el plan y sale corriendo.

 

“¡Un espía!”

“¡Déjenlo! Es justo lo que quería…”

 

En la zona de guardia de la clase A, el espía informa de lo acontecido y Víctor calcula las opciones.

 

“Con que… eso pasó.”

“Es nuestra oportunidad, sin guardias, todo lo que debemos hacer es enviar varios soldados tras Drey y…”

 

El impulsivo Frierien no piensa que sea bueno dejar escapar la oportunidad, pero el pensativo Gasaza expone su propia opinión.

 

“Pero, eso también significaría que las defensas extra para Víctor no estarán, y ahora sabemos que planean un ataque con todo lo que tienen.”

“Pero mientras los Guardias permanezcan aquí no habrá problemas, aunque les superen en número, no conseguirán llegar hasta Víctor antes que nosotros a Drey, solo son 6. Por eso debemos actuar ahora, cuanto antes lleguemos hasta Drey menos deberán resistir nuestros guardias.”

“Víctor, ¿qué crees que deberíamos hacer?”

“Mm.… me parece bien, será mejor que acabemos con esto antes de la segunda ronda, o nos supondrá una desventaja.”

 

Momentos después el grupo de soldados y guardias de la clase C llegan a la zona donde se encuentra Víctor y empiezan el enfrentamiento contra los guardias.

 

“¡Peleen!. Debemos alcanzar la victoria, ¡ahora que sus defensas están disminuidas!”

“Tontos, ¿realmente creen que podrán vencer en los 2 minutos que quedan?”

“¿Quién hablo de vencerlos?”

“¿Qué quieres decir?”

“Sabíamos que si dejábamos a Drey solo, mandarían a todos los soldados que pudieran a por él.”

“Si el capitán derrota a un enemigo, sin importar si es un espía, gana 2 puntos y como nuestros espías fueron vencidos por sus soldados, ustedes perdieron 2 puntos por cada uno.”

“En otras palabras…”

“¡Es una trampa!”

“Debemos avisar a los demás antes de que…”

 

DRRRRRIIIIIIIIIIIINNNNNNNNNNNGGGGGG!!

 

“Es la campana, la primera ronda terminó…”

 

De repente, se escucha a alguien hablar por altavoz, se trata de Onida.

 

“La primera ronda ha terminado, todo aquel que continúe el combate será descalificado.

¡Regresen a su zona de inmediato! Pasaré a dar los puntos de las distintas clases.”

 

“¡¿Cuál es la puntuación?!”

“En la Clase D vs. La Clase F, la clase D lleva la delantera con 33 puntos contra 14, en la Clase A vs. La Clase C, con 38 puntos contra 24… ¡La clase C lleva la delantera!”

 

En la zona de guardia de la clase C, Drey sonríe sentado en un trono de hielo, mientras sostiene en su mano una gran cantidad de cintas rojas y un par de azules.

 

“¿Cómo están las cosas Onida?”

“De repente la clase C ha remontado de una manera espectacular, de llevar una difícil desventaja pasaron a llevar la delantera por 14 puntos.”

“Eso es impresionante, creo que esta vez será la clase C y no la tuya la que compita contra mi clase D.”

“… No estaría tan seguro.”

“¿Eh? ¿Qué quieres decir? Si no me equivoco los guardias no tienen permitido atacarse entre si, además no ganarían puntos aun si vencen a los soldados que quedan, y no creo que el hijo del director pueda vencerles a todos, y aunque lo consiguiese, solo conseguiría 12 puntos, ¡la clase C seguiría a la cabeza por 2 puntos!”

“Bueno, como debería decirlo… los que han caído, solo eran relleno… ¿tal vez?”

 

En el medio del bosque, esperando por el inicio de la siguiente ronda, se encuentra el último soldado de la clase A.

 

“Bueno, creo que al fin me divertiré un poco.”

 

Minutos después, se anuncia el inicio de la segunda Ronda.

 

En la zona de guardia de la clase A, Frierien, Gasaza y Víctor discuten la desventajosa situación.

“Maldita sea, lo más seguro es que ahora esos guardias permanecerán con Drey hasta que termine el tiempo.”

“Es de suponerse, ahora la única forma que tenemos de ganar es vencer al capitán, pero Drey es muy fuerte, mientras sea en su territorio congelado, nadie podrá tocarle, si vamos todos los guardias en grupo, nos congelará sin problemas.”

“Realmente estás subestimando nuestra capacidad ofensiva.”

“¿Qué quieres decir?”

“Que aun tenemos al soldado definitivo.”

 

En ese momento, en la zona de guardia de la clase C.

 

“Hemos ganado, no hay nada que puedan hacer ahora jajaja.”

“El plan de Drey fue un éxito, preparó la trampa perfecta, ese numeroso grupo de la clase A no tenía oportunidad.”

“¡Atentos, el enemigo se acerca!”

“¡¿Estás de broma?!”

“Vaya vaya, parece que al final me quedaré con la parte divertida.”

“¿Eres tonto o qué, pretendes pelear tú solo contra todos nosotros?”

“Claro que no, no me gustan los entremeses, de preferencia querría ir directo al plato fuerte, pero si no hay más remedio…”

“No nos menosprecies hijo de….ahhh…”

 

Kaji pierde el aire luego de recibir un rodillazo de Fang en su estómago y cae de seco en el suelo.

 

“Deberías cuidar tu lengua, casi te la muerdes.” dice mientras le quita la cinta del brazo.

“Bueno, ¿qué piensan hacer?”

“…Aprovecharemos la ventaja que nos da la segunda ronda.”

“¿Ventaja?”

“Primero: las zonas neutras, nuestra zona de guardia fue estratégicamente elegida, ya que es donde hay mas zonas neutras de pequeñas dimensiones, lo que me permitirá desplazarme de una a otra sin mucho esfuerzo. Segundo: la libertad de asumir la forma de Youkai.”

 

En ese momento los miembros restantes de la clase C se transforman, uno de ellos resultó ser un Youkai de más de 5 metros de alto, con gran musculatura, un gigante, otro es un espíritu demoníaco con forma humanoide y Shichio un abominable hombre de las nieves, con 2 metros y medio y un grueso pelaje.

 

“Además, claro, de contar con una pequeña ventaja como mi propio poder.”

 

De repente una neblina fría empezó a dificultar la visibilidad.

 

“Yo estoy acostumbrado para ver incluso en las tormentas de nieve, esta niebla es como mi propio terreno.” Dijo el abominable Shichio.

“Yo puedo ver por sobre la niebla, veo sus figuras a mis pies.” dijo el gigante.

“Nosotros permaneceremos junto a Drey para asegurar su protección.”

“Bien, así tiene que ser…”

 

Entre la niebla, todos pueden ver claramente unos brillantes ojos celestes con una mirada penetrante que les veía directamente.

 

“O no sería divertido…”

 

FIN DEL CAPITULO 4

“La Primera Clase Práctica – Segunda Ronda”

 

<-Capítulo 3TOC Capítulo 5->

Hell Kaiser 1 – Hell Caller

Capítulo 1

Hell Caller

 

Dicen que el día que nací, fue el fin del mundo, y uno nuevo comenzó, uno más oscuro, más difícil. Yo nací en un lugar al que llamaban Hungría, pero ese nombre cambió como muchos otros, naciones cayeron y otras se formaron, aquellos que tenían los números, o los recursos, decidían los nombres, y las personas lo aceptaban gustosas, a quien le importa si te llaman húngaro, francés o fulano, si nos daban comida y un mejor nivel de vida, tirábamos el patriotismo a la basura.

Cuando fui niño cambié de nacionalidad muchas veces, hasta que se estableció el gobierno de Nueva Holanda, el cual aún permanece, por lo que a mí me dirían Neo-holandés, si no tuvieran ya otro nombre para mi, <<Hell Caller>>, el que llama al infierno.

No sé cuando comenzó, ni quien fue el primero, solo sé que a mí me pasó por primera vez cuando tenía seis años, primero era como una voz que me llamaba, pero no era una voz, era algo así como un aullido, por alguna razón sentía que decía mi nombre: Andrei.

A mis ocho años lo vi por primera vez, parecía un lobo enorme, pero en lugar de pelaje tenía escamas, y sus ojos eran penetrantes, como si pudiera ver mi alma, sabía que debía tener miedo, los demás niños en el orfanato estaban aterrados, tanto que no podían moverse, ni siquiera gritar, tal vez creían que los atacaría si reaccionaban bruscamente. Yo  tampoco podía moverme, pero no sentía miedo, era distinto, estaba contemplándolo, había pasado los últimos dos años imaginando como sería, y cuando se acercó a mí, suficiente para posar mi mano en su cabeza y acariciarlo, un nombre me vino a la mente, <<Berion>>, ese era el nombre de mi Under.

Pasaron tan solo dos noches antes de que unos hombres llegaran al orfanato a buscarme, el gobierno no se toma a la ligera a los Hell Callers, vestían ropa oscura, con algo que parecía armadura, ahora sé que eran chalecos antibalas. Estaban armados y hacían preguntas, muchas preguntas. Me llevaron con ellos a un lugar donde había otros como yo, éramos pocos, no estoy seguro de cuantos, pero creo que si los hubiera visto a todos, habría podido contarlos con los dedos.

Por aquel entonces, el mundo apenas empezaba a conocer de nuestra existencia. Nos hicieron pruebas, más de una vez me obligaron a llamar a Berion, pero no lo hice, no podía hacerlo, no solo porque era muy débil entonces, sino porque probablemente le harían lo mismo a él. Un par más también se rehusaron, pero la mayoría obedecieron, al principio no sabían cómo, pero luego aprendieron a invocar a sus Under…

Under

Nadie sabe cuándo, ni quién lo dijo primero, pero al parecer ese nombre se popularizó, para la gente era fácil pensar en ellos como seres del inframundo, en especial porque ya habían decidido llamar a las puertas  <<Hell Gates>>, y a nosotros, que podíamos invocar a las criaturas que provenían del otro lado de las puertas <<Hell Callers>>.

Luego de que pasara los primeros meses sin invocar una sola vez a Berion, decidieron ignorarme e incluso me excluían de algunos de sus experimentos, pero aun así no me dejaban ir, algunos de ellos dudaban de que fuera un Hell Caller, pero los otros niños lo sabían, y yo también lo sabía, podía sentir en ellos a sus Under. Recuerdo un niño que me daba miedo cada vez que le veía, le decían Número uno, nunca supe su nombre, pero incluso los guardias se comportaban cautelosos con él, así que decidí mantener mi distancia.

Ese chico generaba un aura aun más escalofriante que el lugar en el que estábamos, aunque nunca supe bien donde era, las paredes eran de roca y metal, cuando pasábamos por las puertas podía ver el grosor que tenían, un niño pequeño como yo hubiera podido caber dentro de esas paredes.

Las paredes más gruesas de todas estaban en el área donde llevaban a Número uno, y siempre lo vigilaban el doble de guardias que al resto de nosotros, nunca vi el cuarto donde dormía, pero estoy seguro que debía estar en la parte más interna de la instalación, para que estuviera lo más lejos de la salida posible. Como si pudiésemos escapar, aunque llamáramos a nuestros Under, nosotros solo éramos niños, un disparo y todo terminaría.

Durante años estuve en esas instalaciones, hasta el día en que llego un nuevo niño, en cuanto estuvimos en el espacio común, invocó a su Under repentinamente y comenzó a atacar a todos, los guardias trataron de pararle, pero su Under era diferente, era más fuerte, las balas no le hacían daño, ni a él.

Luego de acabar con los guardias comenzó a atacarnos a nosotros, mató a dos antes de que supiéramos que pasaba, otros tres le plantaron cara.

Entonces escuché un sonido, como algo crujiendo, una puerta se abrió con un fuerte ruido detrás de mi, al que llamaban Número uno, aprovechó el momento para escapar, confundido, lo seguí, sin importar que, tenía que alejarme de ese extraño chico que había comenzado una masacre, tenía miedo. Pero Número uno no.

Era fuerte, igual que el otro chico, se deshizo de los refuerzos que iban a detenernos y derribó las puertas que bloqueaban nuestro camino.

Cuando finalmente salimos al exterior, recuerdo que estaba nevando, no lo sabía, pero nos habían llevado a un lugar apartado por seguridad, entonces se dio vuelta, me miró y dijo:

<<No me sigas, si nos separamos tendremos más posibilidades, ahora que saben de nuestra fuerza, no nos mantendrán cautivos, nos matarán en cuanto nos vean… Suerte. >>

Entonces se marchó y le perdí de vista en la nieve, pero antes de que pudiera procesar lo que pasaba, escuché un estruendo tras de mí.

Era él.

El que había enloquecido, estaba cubierto de sangre y en su rostro tenía una sonrisa que aun hoy veo en mis pesadillas.

En ese frio lugar nos reunían, para vigilarnos, para estudiarnos, y para encerrarnos, nunca hablamos mucho entre nosotros, no sé si nos lo hubieran permitido, pero éramos iguales, estando en la misma situación, había entre nosotros un cierto espíritu de camaradería, y él los mató sin piedad, sentí muy dentro de mí, como si sus víctimas hubieran sido mis amigos del orfanato, y me hizo hervir la sangre.

Entonces comencé a recordar los acontecimientos de ese día, Número uno lo había dicho antes…

<<Nuestra fuerza.>>

Casi lo había olvidado mientras me marchitaba en ese asqueroso sitio, yo también era un Hell Caller, aunque no lo practiqué como los demás, observé siempre con atención cuando alguno invocaba a su Under, y por primera vez en años, Berion y yo nos veíamos de nuevo, pero esta vez en circunstancias críticas.

Frente a mí se encontraba la persona más aterradora que jamás hubiera visto, y eso significaba que sin duda había matado a los otros tres que se le opusieron.

‘¿Qué tan fuerte era?’

Sin duda era una clase de monstruo.

Salvo por el hecho de poder invocar a los Under, los Hell Caller no éramos más que humanos, simples niños. Pero ese chico era fuerte, las balas no podían con él, su Under -una especie de tigre con cuernos- era el doble de grande que el de cualquiera de los que estábamos en ese lugar y uno de sus zarpazos había bastado para acabar con los tres guardias que lo habían escoltado.

¿En qué rayos pensaba?

Pelear con él era suicidio, yo lo sabía, pero la ira dentro de mí no se detenía y en la mirada de Berion no veía duda, me llenó de determinación.

Aullamos juntos, en ese instante mi propia voz se fundió con la de Berion, como si yo también fuera una especie de lobo, estoy seguro que cualquiera que escuchara, hubiera confundido mi aullido con el de Berion.

En ese momento sentí algo que hacía tiempo me habían arrebatado, me sentí libre.

Por un instante el sentimiento de libertad me embriagó, y de mi vista desaparecieron el chico y su Under, podía ver claramente el edificio en donde había estado años encerrado, desde fuera. Por primera vez desde que me sacaron del orfanato, no veía paredes a unos metros de mí, podía ver a lo lejos.

Aun con la nieve bloqueando mi vista.

Era hermoso.

Escuchaba sonidos, sentía el viento y la nieve en mi rostro y en todo mi cuerpo.

Estire mis brazos y piernas lo más que pude, los sentimientos y sensaciones que había estado reprimiendo se soltaron y se mezclaron con nuevas emociones.

Gratitud.

Hacia Número uno, siempre me había causado pavor. Cuando lo veía, volteaba para que nuestras miradas no se cruzaran, pero él abrió el camino a nuestra libertad y se despidió deseándome suerte. Si algún día lo viera otra vez, le agradecería desde el fondo de mi corazón.

Alegría.

Por ser libre y ver a Berion una vez más sin temer que experimenten con él, por abrazar estás asfixiantes sensaciones que me brindaba el mundo a mi alrededor, que nunca más volvería a ser tras esas ruines paredes de roca y metal.

Tristeza.

Por los años perdidos, porque los demás niños de la instalación jamás conocerían esta libertad.

Odio.

Por el culpable de que sus vidas terminaran estando enjaulados.

Y…

Fuerza.

Una fuerza que no conocía, con cada latido de mi acelerado corazón, sentía vívidamente cada una de mis extremidades y músculos. Mis sentidos, que ya no se hallaban restringidos por paredes, se agudizaban con cada respiro que daba.

Lo que no sentía, era miedo, el temor que momentos antes había sembrado en mí, se desvaneció, abrumado por todas esas emociones, y ya no me impediría actuar…

 

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En una ciudad, que dos décadas atrás había sido una bulliciosa metrópolis, de la que solo quedan descuidados edificios y calles cubiertas por la arena, dos figuras caminan despreocupadas, buscando un sitio adecuado para descansar antes de continuar su viaje.

Por delante camina la figura más alta, un hombre de refinadas facciones e impecable vestimenta, un traje de smoking negro, lo suficientemente suelto para dejar ver una camisa roja debajo, y la cadena de un pendiente tras de esta. La complexión del hombre tenía el balance perfecto entre robusto y esbelto, permitiéndole emanar un aire de elegancia. Su cabello era corto y sedoso, de un color negro oscuro con un toque rojizo, igual que sus ojos.

Lo primero que pensarías al verlo, sería mayordomo, pero en una segunda mirada, notarias algunas ornamentas doradas en los bordes de sus mangas y su pantalón, y unas muñequeras de apariencia excesivamente fuerte. Si, lo segundo que pensarías al verlo, sería guardia real.

“No parece haber nadie en las inmediaciones, creo que esa estructura en la esquina del camino es la más apropiada para hacer una pausa, Su Excelencia. Si pudiera esperarme allí, con su permiso traeré lo necesario para un desayuno apropiado para el emperador.”

Dice con voz fuerte pero sumisa, el elegante hombre, mientras se inclina ante el joven que venía tras de él

Este ‘Emperador’, era un joven de 15 años, su rostro tenía el ímpetu de la juventud, y dependiendo de la expresión que tuviera, podrías fácilmente confundirlo por un pandillero salvaje o por un noble, ese era el tipo de rostro que tenía. Su cabello te haría pensar primero en pandillero, situado justo sobre sus ojos, una mecha de cabello rubio, cubierta por un rojo intenso, el resto de su cabeza poseía un negro rojizo, similar al de su refinado acompañante.

Vestía unos jeans algo rasgados y una camiseta negra, una desabrochada chaqueta de un peculiar púrpura, lo más llamativo de su vestimenta, era una capa afelpada que ondeaba con el viento del lugar. Si era un emperador, sería el de los maleantes de una pandilla.

“Procede, pero no me hagas esperar, este desolado lugar se ve aburrido.”

Dijo altaneramente el joven a su respetuoso acompañante, que al instante desapareció, dejando solo una estela de viento donde antes se encontraba. Sin sorprenderse de lo ocurrido, el joven camina hacia el edificio acordado mientras observa los alrededores.

“Esta ciudad no se ve muy dañada, debió ser de las primeras opciones para reconstruir, me pregunto ¿por qué no la repoblaron?”

A pesar de lo deteriorado de la ciudad debido al abandono, el estado de los edificios es bueno, ninguno se ha derrumbado a pesar de estar los últimos 15 años sin mantenimiento, lo que significa que las estructuras están intactas. Por el camino vimos algunos edificios dañados, pero solo unos cuantos, debió ser de las ultimas ciudades en ser atacada antes de que las puertas se cerraran, está en mejor estado que varias de las ciudades pobladas que hemos visto últimamente. Aun así no hay nadie aquí.

“Ah, espero hallar uno pronto”

Hace unos días alcancé los 15 años y decidimos que era hora de comenzar a buscarlos.

<<Hell Callers>>

Un curioso nombre el que decidieron ponerles, los humanos consideran a los Unders como seres venidos del infierno. ‘¿Entonces lo que hay del otro lado de las puertas es el infierno?’. Que divertido pensamiento. ¿Eso me convierte en el emperador del infierno acaso? Ese título no suena muy bien, tendré que pensar en algo para arreglarlo.

“Disculpe que interrumpa su meditación, tengo listo todo lo necesario para el desayuno. ¿Desea el emperador comer ahora mismo?”

Dijo una voz a espaldas del joven.

“Si, está bien, hagámoslo para seguir buscando cuanto antes”

Con esto dicho, la figura del respetuoso sirviente se hizo presente, así como una mesa con platos repletos de comida, cubiertos y una silla. Todo de una calidad excelente, la silla relucía como si estuviera hecha de oro y la mesa de cristal, los cubiertos eran de plata pulida y la comida no podría ser descrita más que como manjares, de pie junto a la mesa el hombre colocaba en posición la silla, con un gesto pedía al joven que tomara asiento, mientras inclinaba su cabeza.

“¿Qué rumbo sugieres que tomemos?”

Dijo el joven emperador mientras tomaba asiento, asegurándose de no sentarse sobre su capa, la cual dejo ondear con el viento tras de sí.

“Detecté la presencia de un individuo al Noroeste de aquí, estará llegando a la ciudad en los próximos minutos, al parecer es un Hell Caller, creo que es un buen candidato para empezar, si decide darle el honor de ser el primero.”

El joven miró unos instantes en dirección noroeste.

“Me parece bien, confío en tu juicio, además no soy tan quisquilloso, estoy ansioso por comenzar con esto de una vez.”

Tras decir esto, fijó su atención en la mesa y comenzó a comer.

 

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Dejando atrás un camino arenoso donde las únicas plantas son las figuras lejanas de unos pocos árboles y pasto seco, un joven cubierto con una capucha para protegerse de la arena mira con alivio la ciudad a la que llegaba. Aunque no parecía poblada, le permitiría pasar unas noches sin estar a la intemperie, con suerte hallaría algo que comer, no sería la primera vez que encuentra latas con comida en una ciudad abandonada.

“Si pudiera cazar algún animal sería lo mejor, casi no me queda comida. ¡Joder! Por qué tenía que ser descubierto, me estaba llevando bien con la gente del pueblo…”

Su mente reproducía los acontecimientos ocurridos hacía 3 días. Una casa se había derrumbado dejando atrapada dentro a una familia, para empeorar las cosas, el derrumbe provoco un incendio. Algunos trataron de abrir un camino para sacar a la familia, pero el único con la fuerza para lograrlo era él, y no dudó en salvar a esas personas, pero al hacerlo su identidad como Hell Caller fue revelada y tuvo que abandonar el poblado inmediatamente.

“Apenas tuve tiempo de tomar lo esencial, tuve que robar algo de comida también, pero les dejé como pago el resto de mis pertenencias… no es que fueran muchas.”

A pesar del problema que le causó, no había rastro de arrepentimiento en su corazón, si no hubiera hecho nada, entonces si se hubiera arrepentido para siempre.

“Esta ciudad… está en muy buen estado, siendo así, el mercado puede que esté intacto, debe haber comida, ropa, alguna casa debe tener una cama cómoda… Creo que hoy dormiré muy bien.”

“Bueno, eso depende.”

Dijo una voz proveniente de la ciudad. Un hombre alto vestido de negro caminaba tranquilamente desde esa dirección.

“¿Quién eres?”

Una pregunta lógica, el hombre vestía como si fuera un mayordomo, pero tenía unas muñequeras propias de un guerrero, se veían tan fuertes como para detener balas.

No solo se ve extraño, sus palabras… Parece haber escuchado claramente lo que dije, desde esa distancia, no es un simple hombre.

“Soy el no tan humilde sirviente de su magnificencia, El Emperador.”

Dijo sin titubeo el hombre mientras se inclinaba para mostrar su respeto a la persona que acababa de nombrar, lo que también puede verse como un saludo.

“¿Emperador?”

“Así es, no puedo ser humilde cuando fui glorificado como su primer sirviente.”

La expresión del hombre no daba lugar a dudas sobre la seriedad de sus palabras.

“Creí que esta ciudad estaba abandonada, si está gobernada por un emperador…”

“Oh, sin duda esta ciudad fue abandonada, aunque se encuentra en buen estado, diría que la razón es la distancia entre la ciudad y una fuente de agua. A pesar de que las máquinas funcionan en la actualidad, muchas personas se sienten inseguras y temen que dejen de funcionar otra vez, por lo que son precavidos con cosas como esa.”

“Vaya, así que por eso… Momento, entonces si está abandonada.”

“En efecto.”

“…”

“…”

“Si está abandonada, ¿qué pasa con eso del Emperador y que tiene que ver conmigo?”

Dijo mientras observaba con desconfianza al hombre.

“Que la ciudad esté abandonada o no, es irrelevante, aunque es beneficioso no tener que silenciar testigos.”

El hombre cambia finalmente de postura, antes de decir las siguientes palabras:

“Estoy aquí porque tú eres un Hell Caller, ¿no es verdad?”

Estás palabras causaron en el joven unos escalofríos como no había sentido en años, la expresión de este extraño hombre al decirlas, era la mirada de un depredador que acababa de encontrar a su presa.

“El Emperador se encuentra en la búsqueda de los Hell Callers, como su sirviente es mi deber ir delante para presentarlo adecuadamente.”

Con esto dicho, el hombre se hace a un lado y se apoya en su rodilla.

“Su excelencia imperial, he confirmado que este individuo es un Hell Caller.”

“Bien hecho.”

Dice un joven de extraña vestimenta cuya figura se encontraba oculta tras la de su sirviente. Con expresión de máxima autoridad, el joven emperador extiende una mano.

“¿Tu nombre?”

“…Soy Andrei, Andrei Arschiel.”

“Regocíjate Andrei, desde hoy serás mi sirviente.”

¿Qué rayos dice este tipo?

¿Es este chico ‘El Emperador’ del que hablaba ese hombre? parece de mi edad, ¿Es acaso un Hell Caller?, no puedo sentir su Under. Pero esta situación es muy rara.

“Ese hombre dijo algo sobre buscar Hell Callers, ¿De qué se trata?”.

“Pues es simple, estoy reuniendo a mis súbditos.”

“¿Y se supone que yo sea uno de tus súbditos?”

“Como se esperaba de mi nuevo sirviente, no eres nada tonto.”

“¿¡Quién te crees que eres!?”

Con una sonrisa de oreja a oreja y una voz altanera, como si hubiera estado esperando por esto, dice mientras pone una mirada de superioridad.

“El Emperador, por supuesto.”

“…”

Cálmate, analiza la situación. Este tipo es irritante, pero el verdadero problema es ese hombre, no es un humano ordinario, y lo que es más preocupante, no siento nada, ni el menor rastro de un Under en ninguno de ellos, pero ese hombre ya demostró tener sentidos demasiado agudos para una persona normal.

¿Será una habilidad que desconozco?

Los Hell Caller son diferentes entre sí, tanto como sus Under. ¿Es posible que haya alguna clase de Under que no transmita su presencia? Un Under indetectable.

Si esto es verdad, su Hell Caller no podría distinguirse de una persona común.

La pregunta es, son ellos dos Hell Caller con Unders indetectables o…

El sirviente que hasta ese momento se había mostrado tranquilo se movió a una velocidad incomprensible para la vista humana y lanzó un devastador golpe donde menos de un segundo antes se encontraba Andrei. El golpe fue limpio, su puño se enterró en el suelo como si allí hubiera habido un agujero desde el inicio, casi ni levantó polvo, no dejó más rastro de la violencia acontecida.

“Gusano. ¿¡Cómo te atreves a mostrar semejante actitud ante el emperador!?”

Su rostro mostraba una expresión que sacaba lo peor de su fino rostro. Desprecio.

“…”

Ese ataque… no lo vi venir, mis instintos me decían que mi vida corría peligro, di un salto hacia atrás por miedo. Nunca vi un golpe como ese. ¿Qué me hubiera pasado si me hubiese quedado quieto?

“Hace un momento pude sentir la intención de atacar que mostraste al Emperador. Déjame decirte que mientras yo esté aquí, una sabandija como tú, ni nadie en este mísero mundo, le pondrá un dedo encima.”

“Tranquilízate, pudiste matarlo.”

Dijo serenamente el joven emperador.

“Sí, disculpe mi brusco comportamiento, estoy arrepentido de mi actitud.”

Es fuerte, demasiado fuerte, lo mejor sería escapar, pero con esa velocidad, no tengo posibilidades, mi mejor oportunidad es pelear. Su velocidad es muy superior a la de un Hell Caller cualquiera, me pregunto…

“¡Tú!. ¿Eres siquiera un Hell Caller?”.

“Pero, ¿Qué dice ahora este niño? Por supuesto que no soy un Hell Caller.”

Lo supuse. Por loco que parezca, eso solo significa… ¡Que es un Under!

Basado en su comportamiento hasta ahora, ese chico al que se refiere como emperador es su Hell Caller, esto empieza a tener sentido, es ridículo pensar que un Hell Caller indetectable sea así de fuerte, tan ridículo como hallar dos Hell Caller con la misma habilidad para pasar desapercibido, además, todos los Hell Caller tienen mi misma edad. Si es un solo Hell Caller y su Under, entonces tengo posibilidades.

“¡BERION!”

Con un grito que se transformó en aullido, Andrei invoca a su Under. Su sombra se retuerce bajo sus pies y de esta sale un gran Lobo escamado, al menos dos veces más grande que el propio Andrei.

“Esta será nuestra primera pelea en mucho tiempo, amigo mío.”

“Siéndote sincero, esta será mi primer pelea contra un Hell Caller, así que entiendo un poco el sentimiento que sientes.”

Dijo el sirviente mientras fijaba su mirada en Andrei y Berion.

“Así que planeas resistirte, me gusta. Dame un buen espectáculo.”

“Será una función que nunca olvidarás emperador de pacotilla.”

“Somételo.”

Con esto dicho el sirviente se abalanza hacia Andrei decidido a cumplir la orden.

Predecible.

Andrei y Berion ven venir el ataque y se separan.

Ese ataque fue más lento que el anterior, pero sigue siendo muy veloz, si peleara solo no duraría más de un minuto. Veamos como lucha contra dos.

Andrei y Berion atacan a la vez al hombre que se encontraba entre ellos, pero este permanece en su lugar y aprovechándose del largo de su brazo, toma de la cabeza a Andrei con su mano izquierda. Sin poder reaccionar ante el veloz y simple movimiento, Andrei solo podía sentir el vértigo de ser arrojado contra Berion. Al momento del impacto, sintió el dolor de estrellar su espalda con las duras escamas de Berion -escamas que con los años se volvieron tan fuertes como para detener balas-. La inercia empuja a ambos hacia el edificio más cercano, atravesando la pared y levantando una nube de polvo y arena.

 

“Cuando peleas con los puños como armas, debes tener en cuenta el largo de tus brazos y los de tu oponente, es básico, no lograrás ni ensuciar mi traje si no comprendes ni siquiera eso.”

Habiendo realizado un movimiento tan simple y refinado, el sirviente no tenía ni una mota de polvo. Aunque el movimiento fuera simple, solo fue posible gracias a una gran fuerza y velocidad, esto era obvio para Andrei, en el estado actual, una pelea no era posible.

“¡Aúlla conmigo BERION!”

Tan pronto como salieron por el hoyo en el edificio, Andrei y Berion comienzan a aullar.

Dos aullidos pronto fueron uno.

Los espíritus de combate de Andrei y Berion se fundieron y ardieron con mayor intensidad.

Moviéndose a saltos rápidos, Andrei y Berion una vez más rodean al hombre, y repiten el ataque anterior. Nuevamente Andrei es sujetado por la cabeza y arrojado hacia Berion.

“No aprendes.”

Al momento de impactar contra las escamas, Andrei contrae sus piernas para acelerar el giro y ponerse en posición, en lugar de impactar, se apoya en Berion para impulsarse. Berion también cambia su postura, su ataque se volvió una embestida.

Aún sujetado por la cabeza, Andrei logra impulsarse hacia el torso del hombre, que es empujado por la fuerza combinada de Andrei y Berion y cae de espaldas, su cuerpo dibuja una línea en el suelo antes de detenerse por la fricción.

“¿Ahora tu traje esta algo más que sucio, no crees Sebastián?”

“¿Sebastián?”

“¿No es así como debe llamarse un mayordomo?”

“Creo que te subestime, has superado mis expectativas y te lo agradezco”. Dice mientras se pone de pie.

“Je.”

Como pensé, su fuerza y velocidad son grandes, pero no tanto como en su primer ataque, debe haberse puesto al extremo para realizarlo, aun así, ahora que Berion y yo estamos también al límite de nuestra capacidad, apenas pudimos ponernos a su altura. Necesito pensar en una estrategia, no podré soportar mucho tiempo el estrés de este poder, debo ganar rápido.

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Incluso su forma de levantarse es majestuosa, Gran Emperador.

“He terminado, partamos hacia el Noroeste de inmediato.”

“Como ordene El Emperador.”

Mientras El Emperador comienza a caminar tranquilamente, debo limpiar y dejar los muebles y utensilios a buen recaudo para la próxima vez. Creo que los dejaré en el edificio pequeño que vi al Sudeste, solo para estar seguro. Me tomará un par de segundos, no debo hacer esperar al Emperador.

“Eso me recuerda, ¿Dijiste que era probablemente un Hell Caller cierto?”

“Así es, no me acerqué lo suficiente para comprobarlo, pero se veía más fuerte que el resto de los humanos.”

“¿Qué tanto?”

“La diferencia es minúscula excelencia, apenas pude percibirlo. Me disculpo por mi falta de habilidad, pero no domino una unidad de medida de fuerza tan pequeña como para diferenciar entre humanos y Hell Callers, más que como ‘1’ -Humano simple- y ‘2’ -Hell Caller-.”

“Ya veo, no te disculpes. Cuando lo vea, sabré si vale la pena tenerlo como sirviente.”

“Gracias por su amabilidad excelencia. Sin duda será el mejor día de su vida si decide hacerlo su sirviente.”

Tras caminar hasta la entrada de la ciudad, al fin nos encontramos con este potencial sirviente para El Emperador. Sin duda es un Hell Caller, siento la presencia de su Under.

Por poco lo mato sin querer, no pude controlarme al sentir que el Emperador sería atacado, debo tener cuidado, El Emperador ya declaró que lo hará su sirviente y me ordenó someterlo. Parece interesado en él.

Además dijo que quería un espectáculo. Si la pelea termina muy rápido, se decepcionará, por ahora me arrojaré muy despacio hacia él, esquívame por favor.

Es más resistente de lo que pensé, me asustaba pensar que se muriera de repente, aunque lo atacara con mucho cuidado, creo que es del tipo ‘Unison’, se supone que son más fuertes y resistentes que otros Hell Callers. Aun así fue buena idea no hacer nada cuando me empujó, si ofrecía resistencia mientras sostenía su cabeza, pude haberla reventado.

“Creo que te subestimé, has superado mis expectativas y te lo agradezco.”

Mientras siga así, no morirá y El Emperador estará complacido.

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Puedo ganar, si pongo todo lo que tengo en el siguiente ataque, podré vencerlo.

Una vez más el hombre se lanza a la ofensiva con una velocidad sorprendente, pero Andrei consigue esquivarlo dando un salto hacia atrás. Esto se repite otras dos veces hasta que Berion y Andrei rodean nuevamente al hombre.

“Berion, es hora de nuestra combinación ganadora.”

“Oh, así que vas a mostrar tu mejor movimiento, será mejor que sea todo un espectáculo.”

Te sorprenderás, Emperador de los ineptos. Ya me he dado cuenta de su estilo de lucha. Ese hombre es un Under, y de los especializados en combate, mientras que el Hell Caller es especialista en energía mental, por eso su Under puede pelear libremente sin problemas. Pero esa clase de Hell Caller no es muy fuerte en combate por sí solo, mientras que yo soy más fuerte que otros Hell Caller.

Mi plan está a punto de dar fruto, conduje la dirección de la pelea desde que les hice creer que me estaba concentrando en el Under, cuando en realidad estaba asegurando mi posición. No se dieron cuenta, pero nos hemos adentrado en la ciudad, y los edificios me sirven de tapadera, en estos momentos me encuentro muchos metros más cerca del Hell Caller que su Under.

Andrei comienza a correr y toma un trozo de la pared que fue destrozada con anterioridad, arrojándola hacia el sirviente que fácilmente la esquiva. Es entonces cuando Berion ataca por la espalda, pero es repelido sin dificultad.

Durante estos cortos segundos, Andrei, oculto entre los edificios, hizo su camino hacia el joven que se encontraba observando la pelea desde lejos, en la entrada de la ciudad, y ataca tan rápido como puede.

“¡Es el fin!”

Entonces todo se volvió oscuridad.

Cuando la luz volvió a sus ojos, Andrei sentía como si el peso del mundo estuviera sobre él, sus brazos y piernas le pesaban como nunca antes y un dolor terrible, proveniente de cada parte de su cuerpo, lo conmocionaba.

Casi no podía moverse, pero con solo voltear su cabeza hacia un lado y al otro, notaba que esta vez no se trataba de una pared, sino de todo un edificio, los escombros que lo rodeaban, eran los restos de un edificio entero que se derrumbó, sin contar algunos pocos trozos, el resto había sido reducido a graba.

“Perdí…”

“Desde el momento en que te resististe ya habías perdido, lo que ocurrió después solo era un show para El Emperador.”

“Supongo que ahora me matarás y tomarás a Berion. Sé cómo funciona. Alguien me dijo una vez: Si un Hell Caller mata a otro, se apodera de su Under.”

“Esa decisión no es tuya.”

“Te lo dije antes. ¿No es así?”

El joven emperador extiende su mano al herido y derrotado Andrei.

“Regocíjate Andrei, desde hoy serás mi sirviente”.

Por un instante no podía hacer más que sentirse perplejo, pero luego dejo escapar una adolorida risa.

“Creo que no tengo otra opción.”

Utilizando lo último de su fuerza toma la mano del Emperador.

“Oficialmente te declaro como mi sirviente”.

Tras estas palabras, Andrei sintió un gran alivio, no sabía la razón, pero sentía como todo el estrés abandonaba su malherido cuerpo. Ya no estaba cansado, sus heridas seguían ahí, pero parecía como si fueran nada. Se incorporó confuso, hace unos segundos se encontraba tan agotado que podría haber muerto, pero ahora se sentía con más energía que nunca. No había sentido tanta fuerza desde la primera vez que invocó a Berion.

“Pero, ¿qué es esto?”

Dijo mientras observaba su mano y movía sus dedos para comprobar que esas eran sus manos, se sentía tan ligero como si su cuerpo hubiera perdido todo su peso.

“Lo sientes ¿verdad?”

Dijo el hombre.

” Sientes al emperador dentro de ti, su energía fluye ahora hacia cada célula de tu cuerpo. Intenta invocar a tu Under.”

“…Berion.”

Al igual que la última vez, Berion se manifestó de inmediato, pero algo era diferente.

“Ya no lo siento, el estrés de mantener a Berion.”

“Eso es porque has perdido ese peso. El Emperador es ahora quien mantiene al Under. Ya no necesitas hacerlo con tu limitada energía, ahora puede permanecer en forma física indefinidamente.”

“Eso es… genial. ¿Escuchaste Berion?”

“Lo hice.”

El rostro de Andrei estaba aún más perplejo que antes.

“Acabas de hablar… y yo te escuché, no sentí como si lo hiciera, de verdad te escuché.”

Una sensación cálida y húmeda comenzaba a recorrer su rostro incontrolablemente.

“Debido a que eres del tipo Unison, tienes un lazo con tu Under más fuerte de lo ordinario, tus sentidos y fuerza física también son algo mayores a otros Hell Callers. Lo que ocurre es que todas esas capacidades han tenido un aumento debido al poder del Emperador que fluye en ti, eso permite que ahora escuches y entiendas a tu Under.”

“De verdad, de verdad puedo escuchar a Berion…”

“Yo también lo siento, a pesar de la pelea, no estoy agotado y puedo comunicarme contigo, Andrei”.

Andrei se lanzo en un repentino abrazo, no pudo resistir el impulso de abrazar fuertemente a Berion, aunque sus brazos no podían ni rodear su cuello, esto no evitó que lo sujetara como pudiera.

“Soy tan feliz.”

“Yo igual.”

“Es solo el principio, pronto todos los Under y los Hell Caller se reunirán bajo la sombra del emperador.”

Estas palabras exaltaron a Andrei.

“Ustedes, ¿Quiénes son realmente ustedes dos?”

“Lo dijimos desde el principio, somos El Emperador y su no tan humilde sirviente.”

“No me refiero a eso.”

” Ah, ya sé lo que quieres decir, creo que es buen momento.”

El Emperador comienza a hablar mientras se muestra un poco emocionado.

“¿Qué fue lo que dijo antes? Basti…ti…on. Si, ¡Tu!”

El Emperador señala a su sirviente, quien de inmediato se arrodilla.

“Desde ahora tu nombre será Bastión, y serás el fuerte de avanzada para mi alzamiento como emperador.”

“Mi nombre es Bastión, escucho y obedezco.”

“Oye, ¿De qué habla este? ¿Debes tener un nombre verdadero?”

“Mi nombre verdadero es Bastión, cualquier nombre que no es dado por el Emperador es inválido. Como el gobernante, todo le pertenece a este y es su derecho el ponerle nombre. Que los súbditos se atrevan a nombrar las pertenencias del Emperador es una muestra de arrogancia, sus nombres son falsos.”

Andrei no pudo hacer más que permanecer en silencio ante estas palabras.

“Ya que estoy en esto, estoy cansado de que me llames emperador todo el tiempo. Especialmente porque nadie más se refiere a mí de esa manera.”

Me pregunto por qué será…

“¿Dijiste qué te llamabas Andrei cierto? y ese Under, Berion… Bien, me gusta, pueden conservar esos nombres. Puedes llamarme Kaiser.”

“¿Kaiser?”

“Así es como Bastión me llamaba cuando era pequeño.”

“Esa palabra significa ‘Emperador’ en el lenguaje del lugar donde nos encontrábamos en aquel momento.”

“Entonces es apropiado, desde ahora mi nombre será Kaiser.”

“…De acuerdo. ¿Kaiser, cierto? Solo por permitirme hablar con Berion, ya estoy agradecido. Si de verdad piensas unir a todos los Hell Caller, entonces gustosamente lucharé a tu lado,”

Andrei le ofrece la mano a Kaiser en una sincera muestra de respeto.

“Conmover a su sirviente tan solo instantes luego de unirlo a sus filas, como se esperaba del Emperador”.

Kaiser le da la mano y comparten un verdadero saludo.

 

 

Hell Kaiser Vol 1 – Prólogo

Hell Kaiser VOL 1

Conozcan al Emperador

Prólogo – Parte 1 – Las 15 horas de oscuridad

En los últimos siglos la humanidad ha crecido más y más dependiente de su tecnología, la clave de su éxito como especie. Pero en el apogeo de su civilización global, unas extrañas puertas se abrieron alrededor del Planeta Tierra, 14 de ellas repartidas en distintas partes del mundo, a través de ellas emanaba un extraño fenómeno atmosférico, aparentemente inofensivo para los seres vivos, pero probó ser devastador para la tecnología humana, la cual al momento de abrirse estas puertas, dejó de funcionar en todo el mundo.

Peor a las más extremas predicciones de lo que causaría un pulso magnético de una llamarada solar, el extraño fenómeno dejó inservible la mayor parte de los aparatos humanos alrededor de todo el mundo. Los que sufrieron el mayor impacto fueron los aviones, el cien por ciento de los que funcionaban al momento de abrirse las puertas se precipitaron a tierra causando devastación, matando no solo a sus pasajeros, sino a los infortunados que se cruzaban en su camino, los que cayeron en zonas más pobladas destrozaban edificios y causaban accidentes de tráfico que cobraban aun más vidas. Los barcos no sufrieron de forma tan grande, la mayoría simplemente se quedó varado en el lugar en que estaba, sin embargo todo submarino que se encontraba sumergido se cobró la vida de su tripulación.

Las comunicaciones de todo tipo se interrumpieron, sumiendo a toda población en pánico. Las muertes excedieron las de cualquier desastre registrado en la historia, no solo por los cientos de miles muertos casi al instante de comenzar todo, sino por el caos posterior y la retrógrada situación que enfrentaron los vivos.

El fenómeno no afectaba todos los aparatos, algunos con mecanismos simples aún funcionaban, sin embargo, si afectaba las grandes máquinas en las centrales que suplían de energía las ciudades, sin esa energía, ni esos simples aparatos funcionarían. Las máquinas que bombeaban agua a los hogares también fallaron, las grandes ciudades que se ubicaban alejadas de fuentes de agua se secaron, y sin transportes las personas sufrieron.

Sin energía, aparatos, vehículos, agua corriente, comunicaciones, los hospitales alrededor del mundo perdieron innumerables pacientes, todos aquellos en estado delicado no sobrevivieron a las primeras horas. Sin comunicación y en medio de semejante caos, no pudo llevarse registro de las muertes, pero sin duda fueron varios millones. Este desastre autoinfligido, ya que siglos atrás habría pasado casi sin consecuencias, no fue el peor azote que sufriría la humanidad durante las que serían recordadas como las quince horas de oscuridad, después de todo, las causantes del fenómeno fueron llamadas <<Puertas>> por una razón.

 

 

 

Prólogo – Parte 2 – Infierno desatado

Momentos después de abrirse, y con el desastre ya azotando el mundo, de las puertas comienzan a salir una tras otra criaturas de variadas formas, que fácilmente podrían ser descritas como demonios, * se abalanzaron sobre la gente, algunos destrozando lo que se pusiera en su camino, otros como animales hambrientos cazando y devorando a cuanta persona no alcanzara a escapar de sus fauces.

Sería exagerado decir que nadie estaba a salvo, las personas conocidas como soldados, que se encontraban atrincherados en fuertes, con armamento pesado podían defenderse de estas criaturas salvajes y torpes. Los motores no funcionaban, pero los tanques en estos fuertes no eran inútiles, sus cañones aun disparaban y su blindaje aun protegía a los que se resguardaban en su interior, pero ya no se movían. Claro, sin transportes ni comunicaciones, los soldados no podían hacer más que defender su posición y esperar órdenes que no llegarían en mucho tiempo.

En cuanto a las poblaciones civiles, poco podían hacer, algunos policías armados mataron a algunas criaturas pequeñas usando pistolas y algunos rifles con los que contaban, pero sin equipo de asalto apenas dañaban a los grandes, sería un insulto decir que no hubo valientes que se sacrificaron para proteger inocentes, pero la mayoría tomó cuantas armas pudo y huyó para salvar su propio pellejo al darse cuenta de la situación.

Si puedes imaginar a los animales salvajes rebelarse contra la especie dominante, la humana, y puedes imaginar a esa misma raza humana sumida en el caos sin su amada tecnología, entonces puedes comprender lo que pasó.

Ese día cambio para siempre la historia humana, el día en que unas misteriosas puertas se abrieron alrededor del mundo, el día en que unas criaturas salvajes, a las que se conocería como <<Unders>>, le mostraron a la humanidad su propia debilidad, el día en que la luz del progreso que se encendió hace milenios con la llama de Prometeo, se apagó y sumió al mundo en tinieblas.

Solo quince horas… desde el momento en que las puertas se abrieron, hasta que se cerraron, dicen rumores, gracias a un grupo desconocido de héroes, que algunos aseguran haber visto dirigiéndose a la puerta del mediterráneo. Lo único seguro, es que en esas pocas horas. Las vidas extinguidas alcanzaban los billones, alrededor de un tercio de la humanidad había desaparecido, en menos de un día.

Pasaría más de un año antes de que las comunicaciones alrededor del mundo se restablecieran, y la especie que se consideraba intocable, diferente a todas las demás, fuera consciente de la horrible verdad. Hasta que las comunicaciones volvieron, muchos consideraban lo ocurrido como un hecho aislado, que la que causó esto había sido una única puerta y que el daño estaba localizado en su desafortunado rincón del mundo. No existen palabras para describir el sentimiento generalizado de toda una especie al darse cuenta de la verdad, del verdadero alcance de lo que habían perdido, durante <<Las quince horas de oscuridad>>.

 

Prólogo – Parte 3 – Restauración de la humanidad

El mundo jamás volvería a ser lo que fue, pero tras algunos años sin más incidentes, la reconstrucción de la civilización humana iba en marcha.

Muchos aviones se encontraban en tierra cuando ocurrió aquel desastre, y aunque sus circuitos se quemaron, la mayor parte de su estructura y mecanismos estaban intactos, por lo que pudieron ser reparados, pero no volverían a usarse de manera tan despreocupada.

Es  un hecho que mucha gente tenía miedo a volar, pero este miedo se volvió en sentido común tras las quince horas de oscuridad. Cuando las puertas se cerraron y desaparecieron, también lo hicieron los Unders que habían salido de ellas, el fenómeno atmosférico también se detuvo, y las máquinas que fueron reparadas volvieron a funcionar, pero las heridas que causó fueron más duraderas que las provocadas por los Unders.

Si le preguntaras a los sobrevivientes del desastre, dirían que el mundo estaba sobrepoblado, la humanidad había alcanzado un número ridículo de individuos y los Unders se alimentaron y redujeron su población a un numero más estable, pero el fenómeno que afectó su tecnología, eso les causaba verdadero horror, claro, estas serían las palabras de aquellos que estaban lo bastante lejos de las puertas como para no ser devorados.

Las secuelas del fenómeno de las puertas, a las que llamaron Hell Gates, fueron mucho más duraderas, especialmente a nivel psicológico. Ahora la humanidad temía a su propia dependencia en su tecnología, temía que las puertas volvieran a aparecer y el infierno se desatara de nuevo, temía que su tecnología los abandonara de nuevo, temían perder su lugar en la cadena alimenticia, temían al comprender que su superioridad como especie era solo una ilusión.

Pero aún tras haber sufrido este desastre, aún habiendo ocurrido el apocalipsis, la humanidad sobrevivió, y con el paso de los años este  hecho reconfortó su espíritu, que no estaba quebrado como pensaron en un principio. Con duro esfuerzo y trabajo, la humanidad se levantó de sus cenizas, decidida a no rendirse a su suerte.

Por mi parte, con sentimientos encontrados, no puedo más que agradecer su sacrificio, aun así, en parte les envidio, que honor tan inimaginablemente grande, morir el mismo día que nació su excelencia suprema, El Emperador; pero también los compadezco, por no haber podido vivir para contemplar su magnificencia. Sin embargo, ni llegado el fin de la creación despreciaría mi propia fortuna, ya que recibí un regalo de gloria inigualable, gracias a que crucé la puerta hacia este mundo, pude convertirme en el primer sirviente del emperador, ser capaz de servirle desde el mismo momento de su nacimiento, jamás ni en mis más locas fantasías hubiera soñado con semejante privilegio; así que una vez más, gracias, almas que se sacrificaron en honor al nacimiento del magno ser que imperara sobre toda cosa viva.

 

 

Okane o subete sekai e chikara 30 – El hombre al que llaman demonio

monoro

Capítulo 30

El hombre al que llaman demonio

 

Garonte Vangardforth, un poderoso noble del este que manejaba riquezas y una fuerza militar comparables a un país pequeño, tenía la obsesión de gobernar a los que consideraba inferiores a él, lo que para un noble significa todos aquellos que no lo son.

Una pregunta siempre había estado presente en su cabeza, desde el día que su padre-general de las fuerzas del sudeste de Jagheb- lo llevó a su primera batalla.

¿Por qué Jagheb siempre está a la defensiva?

No podía entenderlo, una y otra vez Jagheb era atacado por Iren y era repelido, no sin perdidas. Sin embargo, no hubo una sola ocasión en que Jagheb perdiera, de lo contrario hace tiempo habría dejado de existir, como tantos pueblos que habían sido conquistados por la máquina de guerra Irenita.

Simplemente no podía comprender por qué no eran ellos los que atacaban, obligando a Iren a tomar la defensiva.

“Es por los Generales y sus soldados Acme” decía su padre cada vez que la curiosidad y las ansias le vencían y decidía preguntar.

Es verdad que en todas las batallas a las que iba, jamás había podido ver a los tan famosos generales de Iren. Siempre el ejercito era comandado por un comandante de bajo rango y los soldados a su mando no portaban las famosas armaduras rojas, que se dicen portaban los soldados acme.

Aún así, no podía creer que Iren tuviera en reserva semejante fuerza. Si realmente poseían un poder militar tan grande como contaban las viejas historias de su abuelo, entonces hace tiempo que lo habrían usado para someter a Jagheb. Y aun así ahí estaba, 200 años de relativa prosperidad.

Lo único que detenía a Jagheb de gobernar todo el este del continente era Iren. Después de todo, en los últimos 200 años, las naciones pequeñas y los pueblos libres habían decidido convertirse en vasallos de Jagheb por iniciativa propia, seguramente en busca de protección contra Iren.

En las historias de su abuelo, y los libros que había en la biblioteca de su familia, se contaba de un tiempo donde Iren atacaba indiscriminadamente a todos los que estuvieran a su alcance, llevando la ruina a su paso. Se contaba como un reino se levantó, uno que Iren no pudo simplemente aplastar, Jagheb.

Hablaban de como eso cambió el mundo. De repente Iren declaraba la guerra de manera oficial hacia Jagheb y le atacaba, ignorando los indefensos poblados que hubiera en su camino. Esto trajo la oportunidad a los demás pueblos a crecer y ofrecer resistencia.

Sin embargo, la historia es cruel. Una vez estás nacientes naciones se encaminaban a poder defenderse por sí solas, Iren ofreció el armisticio con Jagheb y volcó su mirada a ellas.

Desde el punto de vista de Garonte, esto solo significaba que Iren temía que surgiese otra nación como Jagheb, capaz de oponérsele. Y cobardemente ofrecía una tregua temporal con Jagheb para encargarse de la naciente amenaza.

Eso era otra cosa que tampoco podía entender. Por qué Jagheb aceptaba sin más semejante acuerdo, cuando esa era la perfecta oportunidad para acorralar a Iren en más de un frente.

Sin embargo, lo que cuenta la historia, es que las naciones decidieron abandonar la idea de oponerse a Iren por sí mismas y se volvieron vasallos de Jagheb, de modo que Iren no les atacase durante los armisticios. Debido a que no representaban ninguna amenaza, tampoco eran atacados en los tiempos de guerra.

Una solución cobarde, pero efectiva. Más no perfecta.

A lo largo de los años, tantos pueblos se fueron anexando a Jagheb, que su territorio creció exponencialmente, hasta convertirse en la nación más grande del continente, con 47 veces el territorio del pequeño Iren.

Esto solo acrecentaba las dudas de Garonte. Si Iren en verdad era una nación todopoderosa que conquistaba todo a su paso, con la excepción de Jagheb ¿Por qué controlaba tan poco territorio?

Sin duda debió haber perdido innumerables veces para verse reducido a una pequeña mancha casi al borde del continente.

Los años pasaron y las dudas crecieron en el corazón de Garonte, quien siempre había visto a su nación Jagheb, que albergaba a su familia y a la mayor parte de los nobles del continente, como la más grande. Dudaba que las decisiones del reino fueran las correctas.

Cuando ascendió al puesto de general, sustituyendo a su padre, tomó la decisión de que aprovecharía la primera oportunidad de contraatacar a Iren, y llevaría la guerra a su territorio. Les enseñaría lo que es ver arder las casas de su gente, y el miedo de ver como el ejército enemigo se cierne sobre su tan amada capital.

Finalmente, la oportunidad se presento. Una vez más, como tantas, el ejercito de Iren se retiraba del territorio de Jagheb, luego de una invasión fallida. Era momento de que sintieran el golpe.

Dio caza al ejercito en retirada y lo diezmo en su camino a Iren. Pero pronto aprendería una lección. Y comprendería al fin, porque el reino que había sobrevivido a dos siglos de guerras con Iren, jamás le atacó en su territorio.

“¡Sigan adelante, casi hemos acabado con su ejército! No les permitan reagruparse tras sus murallas, entre menos de ellos tengamos que enfrentar después, mejor”.

“Señor, nos llegan noticias del frente. Casi hemos llegado a Canaar, al parecer hay un ejército de mujeres apostado frente a las puertas”.

“Realmente deben estar escasos de hombres si planean una defensa usando mujeres como su fuerza defensiva. Por fin llegamos a la primera ciudad, regocíjese teniente, hoy caminaremos en tierras de Iren por primera vez y veremos por primera vez una de sus ciudades, antes de reducirla a escombros”.

“Cómo usted diga general, pero hay algo…”

“¿Qué ocurre?”

“Bueno… esas mujeres visten armaduras rojas…”

“¿¡Cómo dices!?”

“JAJAJAJA, realmente… quién diría que los primeros soldados acme que veríamos serían mujeres, esto es muy divertido… jajaja. Creo que nos llevaremos más gloria de la esperada, pensaba que hablarían mal de nosotros por masacrar a un ejército de mujeres, pero si eran soldados acme, ¿nadie podrá culparme, cierto?”

Garonte ni siquiera consideraba la posibilidad de perder, en su mente esas mujeres ya estaban muertas. Para empezar, nunca debieron hacer su formación fuera de la protección de los muros, todo acerca de ese pequeño ejército parecía un chiste. Eran mujeres, no podían ser más de mil y encima estaban esperando por fuera de las murallas.

Sin embargo, algo inesperado ocurrió y no fueron esas mujeres las que lo hicieron, sino los hombres que se retiraban, que de repente se detuvieron y se pusieron en posición con una rodilla en el suelo, sosteniendo en una mano sus lanzas y en la otra sus escudos.

Por un breve instante, el ejercito de Garonte detuvo su embestida para observar confundidos semejante acto de locura.

¿Por qué los soldados que casi llegaban a la relativa seguridad de los muros se detuvieron?

¿Por qué abandonaban su oportunidad de salvarse?

Por supuesto que los soldados bajo el mando de la familia Vangardforth no podían comprenderlo. No les era posible, porque no conocían a la figura que se encontraba en ese momento parada sobre los muros de la ciudad.

Mientras se aproximaba a sus fuerzas, Garonte pidió a su teniente el artefacto de visión lejana.

Tal como lo decían los hombres del frente, había un hombre parado sobre los muros de la ciudad. Sería normal si fuera un arquero y hubiera más como él, pero este hombre llevaba una armadura roja y negra y portaba una espada en lugar de un arco.

Al observarle con detenimiento, su apariencia infundía un temor que Garonte no podía entender. La extraña armadura parecía más una decoración que un equipo de combate, la extraña forma que tenia no parecía adecuada para moverse con ella y no parecía sencillo mirar el campo de batalla con un casco como el del hombre, que cubría la totalidad de su cabeza y del cual salían dos cuernos.

Al observarlo al completo, Garonte dudo que aquello fuera un hombre.

“¿Una estatua?” pensó.

Pero lo que allí había no era una estatua, ya que se movía. De repente bajó de los muros de un salto y llego a posicionarse entre los dos ejércitos de Iren.

¿¡Qué clase de salto fue ese!? ¿¡Acaso lo arrojo una catapulta!?

La figura se encontraba ahora con las soldados acme a sus espaldas y los hombres que se retiraban enfrente. Una de las mujeres, que tenía una armadura ligeramente diferente a las demás, con algunas molduras doradas, se le acercó y por un momento parecía que hablasen.

“Soldados que invaden el territorio de Iren, sepan que hoy han servido a mis propósitos y por ello vayan en paz a la otra vida”.

Una voz profunda e imponente se escuchó en el campo de batalla, incluso Garonte no tuvo problemas en escuchar, a pesar de encontrarse a gran distancia.

Había escuchado antes de magia de viento que permitía hablar a grandes distancias, pero al ver que todos en su ejército habían escuchado las palabras de aquel hombre, dudaba sobre lo que ocurría. La magia que conocía no debería tener un área de efecto tan amplia.

Por un instante pensó en sin percatarse de lo que significaban las palabras de aquel hombre.

“¡Señor! ha aparecido otra fuerza justo detrás de nosotros. ¡Estamos rodeados!”

Tal como decía el teniente, otro grupo de soldados portando armaduras rojas se encontraba cerrando la ruta de escape, de repente la situación parecía ser mala. Pero aún contaban con la ventaja numérica, si atacaban a este nuevo ejército y rompían el encierro, a Garonte le gustaban sus posibilidades de victoria.

Pero esta nueva fuerza permanecía en su lugar, atacarlos por ambos lados no parecía su intención. Era como si estuvieran ahí solo para que Garonte y sus hombres no pudieran huir en su dirección.

“Que los débiles se postren ante el fuerte”.

Sin saber por qué, de repente su caballo se desplomó. Aunque Garonte salió ileso, no podía levantarse, sentía como si todo su cuerpo pesara 10 veces más, era como si una mano gigante lo presionará hacia el suelo. Lo único que podía hacer era mover sus ojos para ver como todo su ejército se encontraba de rodillas, al igual que él.

“Decepcionante, esperaba que mi debut fuera glorioso. Pero no hay nadie con quien pueda combatir uno a uno”.

En cuanto el hombre dejó de hablar, la asfixiante sensación de aplastamiento desapareció de los hombros de Garonte y de su ejército. Pero las miradas de sus hombres no eran de alivio.

El hombre camino hacia ellos, mientras los hombres de Iren le abrían paso manteniendo sus posturas, como si se postraran ante una deidad que caminaba entre ellos.

“¡Levántense hombres! La extraña magia que usó en nosotros ha perdido su efecto, ¡no permitan que tenga oportunidad de usarla por segunda vez!”

Cómo un general curtido en batalla, Garonte dio las que debían ser las ordenes correctas. Ante una magia desconocida y peligrosa, lo mejor es restringir su uso lo antes posible y lo mejor es acabar con el usuario.

Por supuesto, su afilado instinto le decía que algo no estaba bien. Por qué alguien con semejante magia caminaría hacia el enemigo cuando estos se habían liberado de sus efectos. El temor supuraba por todo su cuerpo en forma de sudor frío.

“¡Espada de la conquista!”

Los temores de Garonte se vieron realizados. Con un movimiento de su negra y diabólica espada, el hombre libero una ráfaga violeta que estallo al contacto con las filas enemigas.

Con ese solo movimiento, Garonte había perdido a toda su vanguardia.

¿¡PERO QUÉ DEMONIOS ES ESO!?

No importa cuántas veces había visto a los grandes magos de Jagheb, jamás había escuchado si quiera de una magia capaz de acabar con un centenar de hombres en un instante.

Ese movimiento basto para terminar con su ejército. Sus hombres ya no eran soldados, sino hormigas que huían por su vida. Puede que murieran incluso más hombres pisoteados por sus camaradas, que los que habían visto su final ante aquel inhumano ataque.

“Hombres de Iren que debieron soportar ver a sus camaradas morir mientras seguían ordenes, ahora les doy la libertad de vengarse de estás alimañas”.

Con estas palabras, cada uno de los soldados que en un principio se encontraban postrados se levantó y arremetió contra los restos del ejercito de Garonte. Mientras las mujeres con armaduras rojas masacraban a los que se les acercaban.

Garonte se encontraba paralizado, incapaz de moverse de su posición, mientras un baño de sangre ocurría ante sus ojos, empapando a los Irenitas que no cesaban de cegar las vidas de sus hombres.

Haa… Ahora recuerdo. Mi abuelo decía que las armaduras rojas de los soldados acme, eran así porque siempre estaban bañados en sangre.

Por lo que pareció una eternidad, Garonte observo morir a los que estaban bajo su mando. Y cuando el espectáculo se detuvo, él y un puñado de sus hombres, que tampoco habían podido mover un musculo, eran los únicos en pie.

Fue entonces que aquel hombre con armadura diabólica se aproximo a ellos.

“Ustedes que no han intentado huir como ratas cobardes, por la autoridad del general demonio de dos cuernos, les permito vivir. Cuenten lo que han visto hoy y nunca olviden lo que ocurre a quienes invaden el territorio de Iren”.

 

◆◇◆◇

“Señor, ¿qué hago con la petición?”

“Di que acepto, no puedo simplemente ignorar a un hombre que puede gastar tanto dinero como si nada, tanto que incluso les da a sus sirvientes comodidades que los simples plebeyos nunca podrían tener”.

Ahh… me distraje por un segundo, recibir el informe sobre los movimientos de los soldados de Iren dentro de la ciudad siempre me hace recordar ese fatídico día. A pesar que ahora estoy al frente de un gran gremio de comerciantes del bajo mundo, no puedo borrar de mi mente mis errores del pasado.

Fui un tonto. No entendí que nunca atacar a Iren es la razón de que Jagheb haya sobrevivido por 200 años.

Aquel día pude comprender la verdad a la que era ciego, sobre el verdadero poder de Iren. Sobre los soldados Acme, que luego de aquella ocasión, atacaron y borraron del mapa la ciudad de Vangar, que yo gobernaba. Entendí entonces que aquellas no eran mujeres, que solo monstruos reciben las armaduras rojas.

Aquel día, vi con mis propios ojos al hombre al que llaman demonio.

 

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Silver Fang 3 – La Primera Clase Práctica

Capítulo 3

La Primera Clase Práctica

 

Ya pasados unos días desde el incidente de Gurg, las clases proseguían como si nada, y Fang seguía aburrido al ver que nada interesante pasaba, solo tenían clases normales, pero esa mañana los estudiantes se veían emocionados.

 

“Bien, parece que muchos han esperado con ansia este día, hoy tendremos nuestra primera práctica, competiremos contra la clase 1 C, y como saben, les está permitido tomar sus verdaderas formas durante la competencia.”

“¡SI!”

 

La clase se emociona y asiente en unísono a lo dicho por Onida-sensei.

 

“La clase práctica será a cuarta hora, así que antes de eso analizaremos algunos de mis youkais favoritos, es mejor que conozcan a la competencia y más aún a sus compañeros, así que…”

“¡Yo, profesor!”

 

Lilly se pone de pie mientras levanta la mano, Onida la observa y asiente.

 

“Muy bien, pasa al frente, aquí tienen a uno de mis youkais favoritos, las súcubos. ¿Qué saben de ellas, clase?”

“Que somos hermosas”. Dice Lilly mientras cambia a su forma de súcubo.

 

“¡Qué todas son mujeres!”

 

Dice Frierien, un estudiante que se sienta dos lugares a la derecha de Lilly, tiene un jopo de cabello color marrón sumamente claro (casi rubio) sobresaliendo por debajo de su gorra y un raspón en la mejilla izquierda.

 

“Bien, eso es verdad, todas las súcubo son mujeres, pero no tienen problemas para tener descendencia, su sistema reproductivo se adapta y asimila los genes de cualquier espécimen masculino. ¿Alguien sabe qué sale de la unión de una súcubo con un macho de otra especie?”

 

De entre la clase, solo dos levantan la mano, Onida le da la palabra a Gasaza, un joven con el cabello negro arreglado y apariencia de intelectual, quien por cierto se sienta frente a Frierien.

 

“De tener hijos, es más probable que nazca una niña y la misma sería súcubo.”

“Bien dicho, “de tenerlos” ya que la naturaleza de la súcubo la inclina a el apareamiento continuo, sus cuerpos inhiben la reproducción, pero te faltó algo, aunque improbable, si los genes del macho son dominantes y tienen un hijo, el hijo resultará de la misma especie que el progenitor masculino. ¿Algo más?”

“Que no envejecen a un ritmo normal.”

 

Agrega Frierien, quien no aparta la vista de Lilly. A esto Onida continúa la explicación.

 

“Es verdad, para cumplir su objetivo, permanecen jóvenes casi toda su vida, que es mucho más larga que la de una persona ordinaria, con eso y con su apariencia, se parecen a los vampiros.”

“¡TE EQUIVOCAS!”

 

Toda la clase voltea y mira a Fang, quién por un momento se había alterado.

 

“Miren quién decidió participar. ¿Y puede decirnos en que me equivoco, señor Silver?”

“Los vampiros son de sangre fría, solo están calientes cuando no hace mucho que se alimentaron, son parásitos que necesitan beber la sangre de otros, y no están realmente vivos, no son más que cadáveres ambulantes, poco más que zombis.”

 

El desprecio se hace evidente en el rostro de Fang mientras dice esto.

 

“Bueno… tiene suerte de que no hayan vampiros por aquí, porque se le olvidó decir que son en extremo fuertes y rápidos, están entre los youkais más poderosos, y por lo general no son nada compasivos.”

“Como si me importara.”

“Pero claro, usted podría vencer a un vampiro fácilmente señor Silver.”

 

Estas palabras salidas con tono de burla de la boca de Onida provocan a Fang, quien se levanta y golpea su pupitre con ambas manos.

 

“¡Se acabo! No necesito escuchar su sarcasmo.”

 

Y mientras Fang se va del aula, Víctor no puede evitar pensar “Siempre igual” mientras se siente decaído. Pero no es el único quien observa a Fang con mirada triste, Lilly -aun de pie frente a la clase- no oculta su preocupación.

 

“… (Fang…).”

“Hm… bueno, continuemos, que en unas horas será la clase práctica.” Dice Onida.

 

 

◆◇◆◇

 

 

Fang camina por el pasillo irritado, hasta que mira por la ventana y ve a un grupo de alumnos practicando atletismo y diferentes deportes.

 

“¿Practicando? No… deben estar midiendo sus capacidades y decidiendo quienes participarán. Algo más útil que lo que hace nuestro profesor… aunque pensándolo bien, es innecesario, es obvio que yo debo participar, y el resto solo es relleno.”

“¿Estás muy confiado no?”

 

Sin siquiera voltear, Fang percibe la presencia de Lilly acercársele por detrás.

 

“¿También te saliste de clase?”

“El profesor me dejó salir, soy persuasiva sabes.”

“Si, ya veo (viejo verde) ¿y qué quieres?”

“Bueno, como tienes tanta confianza, ¿te parece una apuesta?”

“¿Qué clase de apuesta?”

 

Esto llama la atención de Fang, quien deja de recostarse en la ventana para hablar cara a cara con Lilly.

 

“Si gano, haré lo que quiera contigo y si ganas, haré lo que quieras contigo.”

“… No gracias.”

“Que aburrido… bueno, el que pierda hará lo que el ganador le diga. ¿Te parece bien?”

“De acuerdo, verás que no importa la competencia, yo ganaré.”

“Entonces es un trato.”

 

Dice Lilly mientras le extiende la mano. Al ver esto, Fang observa la mano de Lilly por un momento. Y le da la mano. Ambos se dan un amistoso apretón de manos y se miran a los ojos. Las manos de Lilly, suaves y cálidas, igual que Lilly.

 

“Si.”

“Y por cierto, las súcubo somos demonios, y nadie rompe un trato con un demonio.”

 

Dice con una sonrisa difícil de interpretar. Al parecer quería lucir maquiavélica, pero solo conseguía desprender ternura, al menos a los ojos de Fang, quien suelta la mano de Lilly, sin percatarse que está fija su mirada en su mano por un momento.

 

“No me preocupa.”

“Claro. ¡Ah!. Y gracias por lo que dijiste… no sé el porqué, pero veo que no te agradan los vampiros, me alegra que no me veas como uno de ellos.”

“¿Entonces quieres agradarme?”

“Ya sabes que sí.”

 

Y poniendo una mirada sensual dice: “Porque tú me agradas a mí.”

Con estas palabras Lilly se va. Al verla alejarse, Fang se rasca la cabeza y se hace evidente que siente que lo que viene será una molestia.

 

“… ¡Sal de ahí!”

 

En eso, Víctor sale de detrás de una columna del pasillo, y se acerca a Fang, que en ese momento se recuesta en la ventana.

 

“Lo siento, no quería interrumpir.”

“Si claro…”

“¿Porque la rechazas? Creí que te gustaba, el primer día mostraste mucho interés en ella.”

“Te recuerdo que eso fue antes de saber que era súcubo.”

“¿Te plantea una gran diferencia?”

“Si con diferencia te refieres a que me robe el alma con un beso. Sí, si me supone una diferencia.”

“¿La crees capaz de hacer eso? Ya sabes, aquí esta prohibido ese tipo de cosas.”

“No lo sé, su interés en mi alma parece más valioso para ella, no me arriesgaré.”

“¿Para eso sí actúas con prudencia? … Ahh, ya quisiera yo una novia súcubo.”

“Jajajaja.”

 

 

◆◇◆◇

 

Más tarde, llegado el momento de la clase práctica, los alumnos de la clase 1A ya se encontraban en el patio esperando con ansias empezar la competencia. Mientras el bullicio no se detenía, Lilly se aproxima a Fang y Víctor.

 

“¿Listo para cumplir la apuesta?”

“Claro, te pediré que dejes de molestarme por el resto del curso.”

“Mm.…como quieras, yo te pediré algo más… íntimo jiji.”

 

Ante esta demostración, Víctor le susurra a Fang: “¿La tienes bien agarrada eh?”

A lo que este, rascándose la cabeza contesta: “¿Qué puedo decir?…”

 

Mientras el par murmulla, Una figura delgada y de vestido blanco se acerca a la distraída súcubo que mantenía su mirada en Fang.

 

“¡Lilly! ¿Cómo estás? ¿Lista para la clase práctica?”

“Ya sabes que sí, ¡ya no puedo esperar!”

“Cálmate, recuerda que debes tener cuidado, hay muchos en mi clase que van tras de ti.”

“¿Hm? No me digas que tu clase será el oponente de la nuestra.”

“¿No lo sabías?”

“No, la verdad me salí de la clase casi a mitad del primer periodo.”

“Tonta, debes escuchar la información que dan los profesores, el día de hoy será la clase 1 A vs. 1 C y la clase 1 D vs. 1 F.”

 

Escuchando lo que Ellise Dijo, Víctor y Fang dejan su charla y se acercan al hermoso par. Víctor apreciando la información, hace un saludo a Ellise inclinando la cabeza.

 

“Gracias por la información. ¿Hay algo más que sepas?”

“Como si hiciera diferencia.” Dice Fang.

 

“Pues… el capitán de nuestra aula para esta clase práctica será Drey, deben tener cuidado con él, es verdaderamente poderoso.”

“No me preocupa, le venceré sin problemas.”

“Ah, ¿así que eres soldado? ¿Eres bueno?”

“Soy el mejor… ¿soldado?”

 

Fang se muestra algo confundido. ¿Soldado? ¿De qué está hablando? Estos pensamientos se reflejaban en su rostro. Ellise comprendió de inmediato.

 

“¿Qué no sabes las reglas?”

“La verdad…”

“¡Atención!

 

En ese momento todos prestan atención a los profesores y a Onida-sensei, a quien le tocó el repaso de último momento.

 

“Diré las reglas una vez más. A todos se les dará una cinta de un determinado color con la letra de su clase, blanco es capitán, rojo soldado, azul espía y marrón guardia. Si les arrebatan la cinta pierden. Cada clase tiene 1 capitán, 4 guardias y 3 espías, el resto serán soldados, solo los soldados pueden atacar al enemigo, si vencen a un soldado reciben 2 puntos, si vencen a un guardia reciben 3 puntos, pero si vencen a un espía pierden 2 puntos, los guardias no pueden alejarse del capitán y tienen permitido atacar solo si su enemigo es un soldado, o un espía, y no pierden ni ganan puntos, el capitán puede atacar a quién quiera, y recibe 2 puntos sin importar a quién enfrente, pero si pierde, el equipo también, todos menos los espías pueden atacar al capitán.

La primera ronda durará 20 minutos, para reducir el número de participantes para la segunda ronda, en la primera ronda cualquier parte del patio es terreno de batalla, pero luego de un descanso de 3 minutos, durante la segunda ronda abran zonas neutrales, si están en ellas estarán a salvo, no pueden atacar a alguien en una zona neutral, pero si están en zona neutral por más de 3 minutos quedan fuera, la segunda ronda dura 45 minutos. Por ahora vayan preparándose, la primera ronda comenzará en 20 minutos, la zona más allá de la montaña o el bosque están prohibidas, ¡Suerte!”

 

“Eso si es largo. ¿Cuántos leyeron todo lo que dijo y entendieron?”

“¿Dijiste algo?” Dice Víctor al ver a Fang hablando solo.

 

“Que quiero ser soldado.”

“Me lo suponía…” Dice Lilly algo agobiada de lo tranquilo que estaba Fang a pesar de no tener idea de las reglas. De verdad no se la tomaba en serio.

 

 

◆◇◆◇

 

 

Todos se reúnen en su punto de salida.

 

“Lo más prudente es que el capitán no participe en combate, no podemos arriesgarnos a una derrota instantánea. Los guardias deben permanecer alertas, los soldados se esparcirán y los espías explorarán la zona.”

“Lo dices porque tú eres el capitán.”

Fang mira fijamente la cinta blanca que lleva Víctor en la frente, y justo después se escucha un fuerte sonido anunciando el comienzo de la competencia. Fang pone una mirada determinada.

“¡Hagamos esto!”

 

FIN DEL CAPITULO 3

“La Primera Clase Práctica”

 

Nota: nótese que la clase oponente es lo primero que menciona Onida-sensei, siendo esto mientras estaban los tres presentes :v

 

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Silver Fang 2 – Rugido

Capítulo 2

Rugido

 

Llegado el atardecer, Fang acomoda las cosas de su nueva habitación en los dormitorios de estudiantes del colegio Stein, cuando alguien golpea a su puerta, él se dirige a abrirla y frente a él, la chica de cabello rojo que le había seguido al bosque le miraba intrigante.

 

“Eres tú… ¿querías algo? Estos son los dormitorios de los chicos.”

“Quería invitarte a una pequeña fiesta de bienvenida que hacemos con otros de nuestra clase, ya sabes, para conocernos.”

“Mmm… ¿una fiesta eh? De acuerdo.”

“Perfecto, alístate, que ya se ha reunido la mayoría de la clase, estamos en el claro que esta junto al bosque, si vas…”

“No necesito indicaciones, ¿tú estarás ahí no?”

“Pues sí.”

“Entonces sabré llegar, ahora si me disculpas tengo que cambiarme, o ¿quizás quieras entrar?”

“Tentador, pero prefiero ser la que tienta, te veré en la fiesta.”

 

Dichas estas palabras vuelve por donde vino, volteando una vez brevemente antes de salir de vista.

 

“Je, y Víctor decía que no le gusto.” dice y cierra la puerta.

 

 

◆◇◆◇

 

 

Minutos más tarde Fang llega al claro junto al bosque, solo a unos metros de donde más temprano se habían reunido para el discurso del director, donde casi toda su clase estaba reunida junto a una fogata.

 

“Eso fue rápido.”

 

Dijo Lilly sorprendida de la facilidad con la que Fang había encontrado el sitio.

 

“Claro, nadie es más rápido que yo.”

“¿Quién es tu nuevo amigo Lilly?”

 

De entre el grupo de estudiantes, una chica rubia, de cabello largo, ojos verdes y una figura en extremo atractiva, resaltada por un vestido blanco de apariencia bastante fina, se acerca a Lilly y apoya su fino rostro sobre su hombro izquierdo.

 

“Soy Fang, Silver Fang ¿y tú eres?”

“Soy Ellise, Olim Ellise, de la clase 1 B, ¿tú estás en el 1 A junto a Lilly no?”

 

“Si, pero no presté atención, no conozco a otros de mi propia clase.”

“Entonces deberé presentarte, justo para eso es está fiesta, verás…”

“¡El sol! ¡Se ha puesto!”

 

En esos momentos el sol acababa de ocultarse y daba paso a la noche, entonces todos toman asiento en ronda y observan a un alumno que esta de pie en el centro, junto a la fogata.

 

“Oye ¿qué está?…”

“Ya verás.”

Dice Lilly con una sonrisa mientras pone su atención en el chico que comenzó a hablar a todos los presentes.

 

“El inicio de un curso nuevo a llegado, algunos se conocen, otros no, debido a que durante las clases debemos tomar forma humana, muchos se preguntaran junto a QUÉ esta sentado, seguramente no quieran esperar a alguna de esas raras “excepciones” así que para conocernos mejor, les invito a mostrar su verdadera forma a los demás y presentarse ustedes mismos, ya que no lo hicimos en clase, si les parece empezaré yo mismo, mi nombre es Rastrew Dromaney, pueden llamarme Drey y vengo del norte de Uganda, aunque mi familia es originaria de Rusia, y soy un espíritu de nieve”

 

Mientras dice estas palabras, su piel se torna pálida y un aire frío corre a su alrededor amainando el fuego de la fogata por instantes.

 

“Estoy en el 1 C, pero era del curso 3 A antes de pasar al nivel de preparatoria, ¿quién quiere ser el siguiente?”

 

“Yo.” dice Lilly mientras se levanta y se para frente a todos.

 

“Mi nombre es Linnuethe Lillim, pero todos me llaman Lilly, nací y me críe en Francia hasta los 8 años, y soy una súcubo.”

 

Su cabello crece hasta llegarle a la altura de las rodillas, se vuelve oscuro y liso, sus uñas se alargan hasta parecer garras y se ve una cola y alas de murciélago asomar tras ella. Se trata de la apariencia que mostró antes a Fang cuando estaban en el bosque.

 

“Estoy en el 1 A, es un gusto.”

 

Por un momento puede verse la tensión abandonar el rostro de Fang, y cerrando los ojos da un suspiro.

 

“… Así que súcubo… es un alivio.”

 

Lilly dirigiéndose a su lado escucha esto y algo curiosa pregunta.

 

“¿Por qué lo dices, querías una excusa para quedarte cautivado por mis encantos?”

“No, y créeme, no me has cautivado en lo más mínimo.”

“Tampoco lo he intentado, sabes… si miras fijamente a mis ojos, puedo tomar la apariencia de tu mujer ideal, es uno de mis tantos dotes.”

“Jo, interesante, así que cambias de forma, me gusta.”

 

“¿De veras?” pregunta Lilly hablando lujuriosamente, a la vez que acerca su rostro al de Fang, dejándole ver claramente su escote.

 

“Puedes ser un harem tú sola.” Responde Fang con un tono de humor mientras su mirada está puesta en la siguiente persona que pasa al frente.

 

“Mmm. ¿No me estás tomando en serio, cierto?” Dice Lilly algo molesta.

 

“En lo más mínimo, y dime, ¿me trajiste aquí como excusa para mostrarte a mi con tu forma de súcubo?”

“En parte si.”

 

Una vez más con voz sensual, Lilly se frota contra Fang.

 

“No quería que esperaras mucho para ver mi verdadera belleza una vez más.”

 

Con sus suaves dedos posados en el rostro de Fang, acariciándolo con suavidad dice.

 

“Pero también quisiera saber QUÉ eres tú.”

“¿Así que de eso se trata?”

“Bueno, llevo años aquí, conozco casi a todos, pero jamás había sentido una presencia como la tuya, eres imponente, aún en tu forma humana.”

“En eso estás en lo cierto, soy imponente, pero no te diré, no tengo motivos.”

 

Se quita a Lilly de encima y camina de regreso al dormitorio, luego de ver algunos cuantos de sus compañeros mostrar sus formas reales, su interés por permanecer en ese lugar disminuyó.

 

“Bueno, es una lástima, tal vez deba preguntarle a tu amigo humano.”

“… Pierdes tú tiempo.”

“Las súcubo podemos ser muy persuasivas.”

 

Una expresión lasciva se dibuja en su rostro al decir esto, mientras su voz hace notar su confianza en lo que dice, no tiene duda alguna.

 

“Yo creo que me dirá todo lo que sabe.”

“Por eso mismo pierdes tu tiempo, el sabe muy bien que no soy humano, pero no sabe que soy en verdad.”

 

Dice antes de darle la espalda e irse. Ante esto Lilly cierra sus puños y estira sus brazos hacia abajo, su rostro refleja más la cara de una niña haciendo un berrinche que otra cosa.

 

“¡Que malo eres!”

“Fuiste rechazada en más de una forma.”

“¡Elly-chan!”

 

Lilly se agazapa en el regazo de Ellise y lagrimea. Todo rastro de la criatura de la noche engendrada para seducir a los hombres desaparece, su cabello se torna rojizo y vuelve a  la apariencia que tenía cuando Fang la conoció. Mientras abraza a su amiga de la cintura, esta le acaricia la cabeza.

 

“Ya, ya… no siempre obtienes lo que quieres, eso lo sabes.”

 

Mientras Ellise consolaba a Lilly, un estudiante les observaba con cierto interés desde las sombras.

◆◇◆◇

 

Momentos más tarde, Fang se encontraba en su dormitorio intentando conciliar el sueño, pero una mala sensación le incomodaba.

 

“… Maldita sea, creo que no podré dormir hoy.”

 

En ese momento alguien golpea a su puerta.”¿Quién puede ser a esta hora?” pensó mientras se levantaba para atender.

 

Pero al abrir la puerta no había nadie, aunque Fang percibía un desagradable aroma. Entonces baja la mirada y ve una nota, en la cual decía: “Tengo a tu amigo humano, si te importa su bienestar ven al pantano en 20 minutos y no le digas nada a nadie.”

 

“Tenía razón, hoy no podré dormir.”

 

Minutos después, Fang llega al pantano completamente solo. “Este lugar tiene de todo” pensó.

 

“Bien, ahora ¿dónde estará ese infeliz?”

“Vaya, llegaste más pronto de lo que pensé, y eso que nunca antes habías venido.”

 

Dijo una voz masculina salida de quien sabe dónde.

 

“Je, el aroma de un pantano es muy fácil de percibir, además era el mismo aroma que tenia la nota. ¿¡Y bien!? ¿Vas a salir?”

“¿No preguntarás que he hecho con tu amigo?”

“Je, estamos en los terrenos del colegio del padre de Víctor, no hay forma de que te atrevieras a secuestrarlo, además en ningún momento sentí su olor fuera del dormitorio.”

“Muy listo, pero fuiste un tonto en venir si sabías que no tenía a tu amigo.”

 

En ese momento, una criatura de unos 3 metros emerge de las aguas del pantano, cubierto de algas, moho y fango. ¡Un monstruo del pantano! ¡Que se precipita a darle un golpe a Fang!

 

“Verás, no podía dormir y esto es lo mejor que tenía para hacer, además…”

 

Fang esquiva el golpe dando un salto hacia la izquierda, no hay sorpresa en su rostro.

 

“¡No te perdonaré por bromear con algo como secuestrar a Víctor!”

“¡Silencio!. Soy yo quien no te perdonará por hacer llorar a Lilly, no sabes cuanto he deseado que ella se me acercara y me hablara así como te habló a ti. Incluso te pidió que le mostraras tu verdadera forma. ¡Eres una basura al haberla herido!”

 

Furioso lanza otro golpe, pero esta vez Fang no se mueve, y en su lugar lo detiene con su mano sin cambiar de expresión.

 

“¿¡Qué demo…?!”

 

Su golpe había sido frenado sin esfuerzo. Esto fue una sorpresa para Gurg, el monstruo de fango que había admirado a Lilly desde hace ya 3 años. Por supuesto, nunca tuvo el valor de confesarse, después de todo que podía esperar un ser amorfo y horrible como él. Solo podía admirarla de lejos y orar por su felicidad. Era frustrante ver a otros acercarse a ella, pero no podía culparlos, Lilly después de todo, es una súcubo, literalmente capaz de cumplir las fantasías de los hombres. Lo que no pudo soportar, fue ver como un chico salido de la nada la rechazara de esa forma. Pero todo esto no importaba, no ahora que su puño, capaz de incrustarse en el tronco de un árbol gracias a su fuerza, no logró siquiera causar una muestra de dolor o esfuerzo en el rostro de quien tan fácilmente lo había frenado.

 

“Y dime, ¿quieres que te lo muestre a ti?”

 

Dijo Fan mientras sus ojos se tornan de un celeste claro y brillante, penetrantes como si vieran dentro del alma… el alma de Gurg.

 

“¿Lo que soy en verdad?”

“Ggg…”

 

Un gruñido se escapo de la boca de Gurg, quien estaba asustado de la mirada de Fang y la facilidad con la que le tenía agarrado.

 

“¡No me subestimes!” dice mientras su cuerpo se vuelve viscoso, y como si fuera agua se suelta del agarre de Fang.

 

“Realmente eres de fango, eh.”

“Así es, no hay forma de que puedas herirme, mi cuerpo simplemente absorbería el golpe. ¿¡Te has dado cuenta que no puedes ganar!?”

 

Gurg se abalanza sobre Fang. Si su fuerza no funcionaba, le asfixiaría dentro de su propio cuerpo, de la misma forma que a las presas que devoran los de su especie.

 

“Realmente eres un engreído.”

“¡El engreído eres tú!”

“Puedes ser tan engreído como quieras…”

 

Su voz se pausa un instante, su aspecto se vuelve tétrico y sus ojos se tornan aun más aterradores mientras brillan en su oscurecido rostro.

En ese momento se escucha un poderoso rugido que sacudió toda la isla, y despertó a todos en los dormitorios.

Mientras que Gurg, el monstruo de fango, cae nockeado, frente a su cuerpo semi-líquido que ya no podía sostenerse, se ve una figura sombría y con brillantes ojos celestes, que termina lo que había comenzado a decir.

 

“… cuando eres fuerte.”

 

A la mañana siguiente los profesores discutían sobre el misterio de esa noche y trataban de calmar a los estudiantes, que estaban alterados, debido a que un estudiante fue llevado a la enfermería la noche anterior, y cuando despertó en la mañana se encontraba completamente en shock, y aún en su viscoso y amorfo rostro, podía verse claramente un profundo miedo…

 

FIN DEL CAPITULO 2

“Rugido”

 

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