Okane o subete sekai e chikara 42 – Humanos y Elfos

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Capítulo 42

Humanos y Elfos

 

Mi conversación con el herrero Nox, Veran, continuo un tiempo. Desde que le mostré la pila de monedas dejó atrás toda duda sobre mí, por lo que comenzó a hablar de forma más relajada sobre cualquier tema que trajera a la mesa.

Por ejemplo, una de las cosas que llamó mi atención durante el viaje hacia Garush fue que no nos encontramos con ninguna fuente de agua y la realidad es que no ha llovido ni una sola vez desde que llegue a este mundo. Si no fuera porque tomé uno de los cristales de Posei en Galia, hubiera tenido problemas. Sin embargo, la planicie por la que caminamos tenia vegetación y al parecer hasta hay un bosque frondoso no lejos de aquí.

“Eso es normal, no estamos en la estación lluviosa. Como fuente de agua… Sé que hay un rio subterráneo que corre por el área, tengo entendido que su fuente es la nieve que se derrite de las montañas del este”.

Mmm. Suena lógico, por lo general un lado de las cordilleras montañosas es árido, debido a que el propio terreno impide el paso de las corrientes de aire húmedas. También es normal lo del agua que viene de tales montañas, ya que el agua en esas corrientes de aire se condensa y congela en las alturas de la montaña, desde la que desciende formando ríos.

Pero eso significaría que al alejarnos más de las montañas, nos encontraremos con tierras más áridas.

“Bueno, claro que el agua se vuelve un problema al llegar al gran desierto que esta hacia el oeste. Aunque eso no impidió a un grupo de humanos asentarse ahí, son comportamientos que los elfos no entendemos. Ya me incomoda bastante estar en un lugar con tan poca vida vegetal como este, solo me asentaría en un sitio sin árboles por obligación”.

“Oh, ¿es verdad que los elfos tienen un fuerte aprecio por la naturaleza?”

“Bueno, seguro los elfos del bosque encajan en esa descripción… Herreros como yo no podemos hacer nuestro trabajo sin madera y carbón para la forja”.

Esa respuesta fue bastante lógica, sin base en preferencias. ¿Significa que sin ser los que viven en bosques, los elfos no tienen un especial apego a la vida natural?. Recuerdo que algunos jugadores en TLO hablaban sobre los elfos y su característico amor por la naturaleza. Nunca me interesé demasiado, pero al parecer hay más en ello de lo que tenía entendido.

“Sobre el asunto de los elfos, ¿cómo se encuentra su relación con los humanos? Imagino que bien, después de todo, tú estabas trabajando para el reino de Jagheb”

“Bueno, el reino de Jagheb es especial, después de todo tienen esa política de que la capacidad y el progreso están primero. Están particularmente interesados en la búsqueda de talento, sin importar de dónde provenga, sea de entre pobres u otra raza, por lo que mantienen una relación de cooperación con todas las tribus de elfos y con las naciones vecinas en general. Para empezar, los Nox nunca hemos tenido mayores problemas con los humanos. Los elfos del bosque son otra historia”.

Al parecer los elfos del bosque son los que encajan en el concepto de elfos que tenían los jugadores de TLO. Son un grupo que vive entre los árboles, excelentes cazadores y con cierta reticencia al tratar con otras razas, particularmente los humanos.

“Bueno, no los culpo, después de todo en los últimos años los humanos han comenzado a talar gran cantidad de árboles, su población se ha disparado y requieren de mucho territorio. Aunque Jagheb tiene un tratado con los elfos, otros grupos humanos no están incluidos, Iren es un ejemplo. Si tuviera que decirlo, Iren representa una preocupación constante para todos los elfos”.

“Eso es algo que tienen en común con los humanos”.

“De eso no estoy tan seguro. En los últimos años Jagheb parece haber establecido cierto balance, al alternar entre épocas de guerra y paz con Iren, lo cual tiene preocupados a muchos elfos. Recuerdo haber escuchado al jefe de mi tribu temer por el día en que Iren ya no esté satisfecho con la situación y lance un ataque total contra las poblaciones del este”.

Eso… Puede que suceda antes de lo que creen, considerando lo que hicieron con Galatea y Galia, diría que sus métodos están cambiando bajo el mando del general demonio.

“En estos momentos Jagheb representa un escudo que protege a todas las demás poblaciones. Sin embargo, escuché que de vez en cuando los Irenitas atacan a la gente del desierto, por lo que no se limitan a pelear con Jagheb. Es posible que decidan ignorar a Jagheb e ir por las tribus élficas. Aunque personalmente lo dudo, después de todo la mayoría se ubica al norte de Jagheb, por lo que primero deberían pasar por la metrópolis y superar Bombasta. Lo cual dudo que sea posible, incluso para Iren”.

“¿Es la capital del reino tan segura? Por las historias que he escuchado, nada parece suficiente para frenar al ejercito Irenita”.

“Si eso fuera verdad, Jagheb hace mucho que hubiera caído. Bombasta es la ciudad más grande que haya visto, se ha extendido tanto que conecta con otras dos ciudades próximas, formando lo que llaman metrópolis. Esta metrópolis está protegida por los esfuerzos conjuntos de lo mejor que la humanidad y los elfos pueden ofrecer. Dicen que los altos elfos aseguran que ningún ejercito humano podría vencer las defensas en un ataque frontal”.

¿Solo un ataque frontal? ¿Acaso no consideraron la posibilidad de que Iren no juegue limpio? Para hablar con tanta seguridad… creo que sobrestimé el intelecto de los elfos. Aunque la caza de talentos de Jagheb parece indicar que saben lo que hacen. Si algo ha probado la historia, es que nunca se sabe de donde saldrá el siguiente genio.

“Y dime, ¿has tenido problemas con los nobles humanos? Ya que decidiste dejar de trabajar para el reino y viniste hasta aquí de incógnito”.

“Como regla, todos evitamos ofender a los nobles, ya que puede causar conflictos innecesarios, y como dije, tenemos un tratado de cooperación con el reino. Cuando me fui, lo hice con autorización del reino, aunque eso no evitó a más de un noble tratar de contratarme de forma privada, implicó que tampoco tenía que obedecerles”.

“Resultó bueno para mí, ya que pude conocerte y llegar a un arreglo”.

“Que no te quepa duda que acepté debido a la oportunidad de trabajar con semejante cantidad de acero arcor. Pero también es en parte porque eres un Aristoi”.

Escucharlo decir esto me sorprende más de lo que imaginan, aunque no se muestre en mi rostro. Llevo mucho esperando una oportunidad de entender mejor lo que es un Aristoi, cuando todo lo que sé es que es una clase especial de noble.

“¿A qué se debe ese trato especial a los Aristoi?”

“La verdad no lo sé muy bien, pero esta es de las pocas cosas que escuché directamente de la boca de un alto elfo. Los Aristoi deben ser respetados sin importar su raza, su linaje es digno de admiración. Creo que tiene que ver con algo anterior al final de la época de la leyenda. Debido a su longevidad, los altos elfos recuerdan mejor asuntos antiguos, pues para ellos no han pasado tantas generaciones, por lo que no me extrañaría que se tratara de algo de esos tiempos”.

<<Altos elfos>> son elfos de un grado evolutivo superior, según la historia de TLO, pueden vivir mucho más que las razas comunes. Al parecer eso aplica también en este mundo.

“¿Y tú qué piensas?”

“Solo he conocido a 2 Aristoi incluyéndote, ambos encajan con las palabras del alto elfo, son dignos de admiración”.

Es la primera vez que escucho sobre otro Aristoi, pero no creo que sea buena idea seguir cuestionándolo sobre este asunto de momento. Será mejor retomar el tema anterior por ahora.

“Cuándo dejaste la capital, ¿qué te hizo venir hasta un lugar tan remoto como este? Podrías haber ido a cualquier sitio que no estuviera en las inmediaciones de la metrópolis”.

“Bueno, es verdad que no necesitaba venir tan lejos si mi única intención fuera ir donde no me reconocieran. Lo que me trajo aquí fue el rumor sobre una pieza de metal particularmente interesante, que parece no haber sido fabricada con métodos convencionales, el rumor dice que podría tratarse de una parte de un artefacto mayor”.

“¿Una pieza de metal?”

La conversación tomo un rumbo inesperado. No quiero ser optimista, pero ¿podría ese ser el objeto que los soldados de Iren… que el general demonio está buscando?

 

◆◇◆◇

 

En una choza edificada bajo las raíces de un gran árbol, que parecen abrazar la estructura con la intención de protegerla, se encuentra la figura de un hombre esbelto, de piel clara y sin más cabello que su larga melena dorada, observando con atención al joven de orejas tan largas como las suyas mientras termina su reporte.

“No han llegado más informes desde entonces?”

“Aun no ha pasado suficiente tiempo para eso, pero no parece haber nada extraño con la información”.

“Así que logró infiltrarse en el grupo del emergente con éxito… Con que se dirigen al norte por el mismo camino que el ejercito de Iren. ¿Es posible que ya se los hayan encontrado?”

“No podemos descartarlo, pero si eso ocurre, sin duda enviará a otro familiar para informar”.

“¿Hay alguna otra información sobre el emergente en el reporte?”

“Bueno… Al parecer, el emergente es una persona digna de admiración, que se preocupa de sus sirvientes tanto como para tratarlos como amigos. En su opinión, no deberíamos seguir dudando de él, en su lugar resultaría benéfico… Hablar con el emergente directamente”.

“¡¿Pero quien se cree que es?! ¡SE HA EXCEDIDO AL DECIRNOS QUE HACER!”

El grito del joven hombre resonó en toda la choza e hizo temblar a su interlocutor. Quien se mostró tímido al no poder ignorar el enojo y desprecio en el rostro de su superior.

“Ese insulso siempre encuentra la forma de hacerme enojar, incluso acatando mis órdenes”.

Era obvio para el mensajero que su jefe no apreciaba al espía, incluso cuando este arriesgaba su vida cumpliendo una misión de vital importancia para la tribu. Aunque, si hallaba extraña la sugerencia; Él debía saber que intervenir en la toma de decisiones escapaba a sus deberes y sin duda provocaría a los jefes de la tribu. Sobre todo, resultaba obvio que mostrar abiertamente que favorece a un humano sería mal visto.

“Puedes irte, solo asegúrate de avisarme cuando llegue el siguiente reporte. Y dile al jefe cazador que lo llamo”.

Sin importar lo que piensa hacer el emergente, el jefe elfo veía necesario mantener la vigilancia sobre los movimientos del ejercito Irenita. Un grupo de cazadores experimentado haría un gran trabajo de exploración. Y si el emergente se encontrara una vez más con el ejercito de Iren, esta vez en medio de una batalla contra Jagheb, podría presentarse una buena oportunidad para actuar.

“No importa si es  Jagheb o un Aristoi, no se puede confiar en los humanos”.

 

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Okane o subete sekai e chikara 41 – Si algo puede salir mal, saldrá mal

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Capítulo 41

Si algo puede salir mal, saldrá mal

 

Algunos miembros clave de la resistencia discutían un asunto de apremiante importancia, reunidos en la casa que hasta ayer era ocupada por Selia.

“Mi conclusión es que no están relacionados”.

Todos los presentes consideraron el significado de las palabras dichas por su compañero Sallo, el lector de personas. Un joven escuálido de tez pálida y cabello castaño con un tono anaranjado.

“Respaldo la opinión de Sallo. Por lo que sabemos de él, se ha mostrado increíblemente generoso con sus seguidores, además ha pasado bastante tiempo tratando con los comerciantes callejeros desde que está en la ciudad, no parece mala persona. Lo más sospechoso es que fuera visto salir de la <Casa Roja> un día antes de venir aquí, pero desde entonces no ha entrado en contacto con ningún oficial de la ciudad”.

El primero en hablar tras meditar la situación fue Laru, cuyas facciones eran poco distinguibles entre la suciedad que cubría su rostro. Si bien su cara no era algo para recordar, su voz si lo era, pues transmitía una sensación de calma y aliento, que inspiraba confianza en quien lo escuchara.

“¿Entonces seguimos con el plan?”

Quién cuestionó a los otros dos sobre lo que debían hacer, poseía la figura más corpulenta del lugar, claramente distinto de los demás. El hombre era Molak, un ex-caballero del reino de Jagheb que se retiró prematuramente y ahora formaba parte de la resistencia en Garush. Aunque todos lo veían como una figura paterna, o quizás como un abuelo, estaba lejos de estar en mala condición física.

“No podemos echarnos para atrás ahora. Ruthen, espero que estés listo, esta noche debes cumplir con éxito tu misión, el plan depende de ello… La ciudad depende de ello”.

“…”

“No estés nervioso, se que harás lo correcto cuando llegue el momento”.

A pesar de que la intención de Laru fue recordarle la importancia de su papel. La duda no abandonaba la mente de Ruthen, percatándose de ello, Molak poso su mano en el hombro del joven y con una leve sonrisa le transmitió palabras de aliento.

Para que el plan tuviera éxito, la resistencia había mantenido una fuerte vigilancia sobre los soldados de Iren, así como en los oficiales de justicia y la <Casa Roja> dónde residía el señor de la ciudad. Los movimientos de los soldados, así como las áreas que estos inspeccionaban fueron cuidadosamente estudiados, de esta forma podían predecir con cierto grado de exactitud que soldados irían a que lugares en determinado momento.

La misión de Ruthen era completamente fundamental. Debía asegurarse de envenenar las bebidas de los soldados que al día siguiente asistirían al lugar donde podrían ser asesinados fácilmente. Esto era de vital importancia, ya que si los soldados estuvieran en perfectas condiciones, no habría certeza de que se pudiera acabar con todos allí antes de ser descubiertos.

“Lamento causarles problemas, cumpliré con mi misión”.

“Eso esperamos, eres el mejor para las misiones sigilosas, por eso te elegimos”.

“…”

Una vez que Ruthen y Molak abandonaron el lugar, Laru pidió a los guardias que les siguieran desde las sombras para evitar que algo interfiriera con sus planes. No podían enviar a tantos hacia el bar donde estaban los soldados, pero por lo menos podían escoltarlos hasta allí.

Una vez que estuvieron los dos a solas, los organizadores de este plan intercambiaron las palabras que no querían que fueran escuchadas por sus miembros más inocentes.

“No estoy seguro de que lo haga. La duda se veía en todo su rostro”.

“Lo noté. Considerando su elección de palabras, Molak también. No necesito ser un lector de rostros para verlo”.

“No te preocupes, ya tomé precauciones. Si Ruthen no envenena a los soldados, el cantinero lo hará. Es uno de los ciudadanos que nos apoya desde hace un tiempo, mi opinión es que no dudará en hacerlo”.

“Hah… Si fuera cualquier otra misión, nunca involucraría a un ciudadano inocente en algo así, pero debemos asegurarnos de llevar a cabo esto sin fallar… Sin importar el precio”.

 

◆◇◆◇

 

En un modesto pero pulcro bar al borde de la zona comercial de la ciudad, los seis soldados de Iren asignados a buscar en el área se encontraban bebiendo plácidamente, sin sospechar que eran observados por alguien más que los dos oficiales de justicia que Garonte había asignado.

Es porque sabían que los vigilaban, que sus agudos instintos no los alertaron de un tercer hombre, o mejor dicho, un joven quien estudiaba sus movimientos, en busca de una oportunidad para sentenciar sus destinos.

“Oye, escucha lo que me dijo Roland. Al parecer Jemur de la sexta estuvo a punto de perder su brazo debido a su combate contra el guerrero de Saladdi”.

“¡OH! si mal no recuerdo, el campeón de Saladdi era Apoc, un hombre que llevaba 10 años como uno de los 32 guerreros. Sin duda era un guerrero formidable”.

“¡Espera! ¡Espera! Yo había oído que su brazo izquierdo fue atravesado justo a la altura del codo”.

“Y no te equivocas, pero no fue separado de su cuerpo, por lo que pudo recibir tratamiento para salvarlo. Si hubiera sido desmembrado, ni siquiera los sacerdotes de Ashma hubieran podido hacer algo”.

“Jemur de la sexta, que bueno debe ser… Ser un Acme bajo el mando del general demonio”.

“Ni sueñes, tu ni siquiera pudiste terminar tus años de cadete. Los soldados Acme son el orgullo de Iren. Ni entrenando 30 años sin parar serías uno de ellos”.

“Pero sí llevo 30 años entrenando, si contamos mis años como soldado”.

“Y aun así no eres un Acme. ¿Ves que tengo razón?”

“No molestes. Por decreto del Fundador, cualquiera que supere la prueba del Acme será considerado un soldado Acme, sin importar su pasado, incluso nosotros lo seríamos”.

“¿Y se supone que tú vas a pasar la prueba del Acme? ¡Ya me hacía falta reír! ¡Jajaja!”

“Puedo hacerlo, tal vez no haya pasado las pruebas de cadete, pero con mis años de entrenamiento y experiencia como soldado, estoy seguro de que podría hacerlo ahora”.

El peso de la misión había hecho mella en la determinación de Ruthen, quien desde el principio había tenido dudas respecto al plan. Para empezar no le gustaba la idea de hacer nada que involucrara a Iren, hace años había sido traumado cuando su ciudad natal fue arrasada en solo una mañana y a duras penas había sobrevivido bajo los escombros de su casa, la cual finalmente acabó derrumbándose cuando una parte de la puerta de la ciudad de repente cayó sobre esta.

Ahora sus dudas solo aumentaban. Los soldados a los que debía envenenar, esos hombres no eran como su imagen de los soldados de Iren. Eran diferentes de los demonios rojos que llevaron la ruina a su hogar. Estos eran humanos, personas con emociones, podían burlarse de sus amigos entre risas, podían sentir arrepentimientos por sus fracasos del pasado, incluso podían soñar.

No podía hacerlo. Sencillamente no podía convertirse en un asesino y sentenciar a muerte a esos hombres que bebían mientras conversaban alegremente. No tenía suficiente sangre fría.

Este era un dilema, si no cumplía, eso significaría poner en riesgo todo en lo que trabajó la resistencia. Quizá nunca volverían a tener la oportunidad de liberar a Garush de la opresión. Aunque esta no era su ciudad natal, la resistencia era su familia, y con el tiempo había comenzado a sentir por la ciudad lo mismo que sentían sus hermanos de la resistencia.

“Jeh, de acuerdo, está bien. Supongamos que puedes pasar la prueba. ¿Quién te daría el permiso de realizarla?”

“¿No has oído? Al parecer, el general en serio está interesado en eso que buscamos. Escuché que incluso partió de inmediato cuando encontraron una pista en una ciudad más al norte. Estoy seguro de que recompensará generosamente a quien sea que lo encuentre. Si logro hacerlo, pediré que me deje hacer la prueba del Acme”.

“¿Estás seguro de eso? El general hace poco que consiguió la libertad de salir de Iren por su cuenta. Me cuesta creer que lo primero que fuera a hacer sea visitar una insignificante ciudad de las afueras”.

“Lo que dice es verdad. ¿Recuerdas que Roland estaba presente cuando el mensajero transmitía las noticias al sargento? Él me lo contó. Tan pronto como Jemur de la sexta ganó su combate de representantes, el general partió hacia Kashmir. Por como lo dijo, estaba realmente apresurado por comprobar la pista sobre ese objeto”.

“Vaya, ¿incluso aunque fuera solo una pista? Si está tan interesado, seguro que va directo hacia cualquier lugar donde ocurra algo sospechoso. Oye, más vale que no des ningún informe sin que antes lo confirmemos con el sargento. No quiero ni imaginar qué pasaría si luego de viajar con tanta prisa, lo que se encuentra no es más que una decepción”.

“…Sabes, creo que es la primera vez en mi vida que entiendo lo que son los escalofríos”.

“¿Eh?”

Las palabras de ese soldado le habían llegado profundo a Ruthen. Tanto que del impacto no había podido mantener cerrada su boca. Afortunadamente, nadie había escuchado el leve sonido de desconcierto y temor que escapó de su boca.

La mano en su bolsillo, con la que sostenía envuelto el veneno, le temblaba descontroladamente.

¿Qué podría pensar el general si de repente recibía el informe de que algunos de sus soldados, que estaban en una ciudad en busca de ese tan valioso objeto, habían sido asesinados misteriosamente?

¿Eliminar a los gobernantes de la ciudad?

¡VAYA RIDICULEZ!

Tendrían suerte si de la ciudad quedaran las cenizas.

Tratando de no ser descubierto, Ruthen abandonó el lugar discretamente. Una vez afuera se apresuro a informar lo que escuchó. Era un suicidio, si antes era arriesgado, ahora era cortejar a la muerte, el plan debía ser abandonado, debían pensar en otra cosa.

Dentro de todo el temor y desesperación que le provocaban sus recuerdos del día que el general demonio llegó a sus puertas, sintió alivio. Sus dudas, su corazón bondadoso que le había causado tanto dolor al confrontar esta misión, había salvado a la ciudad al impedirle asesinar a los soldados de Iren.

“Vaya, parecen muy animados esta noche”.

“Puedes apostarlo cantinero, traeré la gloria a mí y a mi familia, se los digo, tengo un buen presentimiento, mañana será el día en que me ganaré el derecho a probarme a mí mismo”.

“Oh, esa es una actitud positiva. Está ronda la invita la casa. Después de todo, desde que vienen a este bar, nadie se ha atrevido a causar problemas”.

“¡Qué generoso! Sabes, a pesar de que no tengamos conflictos con los poblados de las afueras, me alegra haber venido aquí. Tal vez no entienda como viven sin entrenar y combatir, pero son buenas personas”.

Y con una sonrisa, el soldado empinó la jarra en su boca y bebió alegremente, algo que sus compañeros imitaron. Jamás paso por su mente que un ciudadano extranjero tuviera el valor de envenenar a soldados de Iren.

 

 

◆◇◆◇

 

“Una decepción…”

Frías palabras dejaron los labios de aquel cuya silueta caminaba entre soldados que se postraban ante él.

Incluso si no fueran soldados a sus órdenes, igualmente se pondrían de rodillas, pues acababan de presenciar una vez más lo que significa el poder.

“¿Llegaron los informes? ¿Hay noticias de algún descubrimiento en otro lugar?”

“Señor, de momento no, señor”.

“… ¿Cuál es la ciudad más cercana que está bajo investigación?”

“Señor, esa sería Garush, se encuentra más al sureste. Si no me equivoco, estaba en la dirección contraria cuando cruzamos la primera encrucijada camino aquí, señor”.

“Estoy algo irritado con este inútil viaje. Muy bien, pasaremos por ese lugar a nuestro regreso”.

“¡Señor, como ordene el general, señor!”.

Mientras el general caminaba alejándose del soldado, este observó una vez más aquel lugar. Un terreno baldío que se extendía por kilómetros, y pensar que, a su llegada, dicho lugar aún era una ciudad.

 

Nota del autor: Seré directo, Tengo la sensación de que solo 2 personas saben que hay una pagina de facebook de okane, se siente el silencio. Se acuerdan de comentar cuando no publico por un mes o dos :v

 

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Okane o subete sekai e chikara 40 – El Herrero

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Capítulo 40

El Herrero

Tal vez no posea la increíble fuerza y habilidades de combate que Garonte y mis subordinados piensan que tengo. Sin embargo, poseo otras capacidades que han mostrado ser casi tan significativas. Entre ellas la habilidad <<Comercio sin fronteras>> que he usado constantemente desde que llegué aquí. Otra habilidad que también ha pagado sus dividendos es <<Lo que es mío, es mío>>.

La razón para pensar acerca de todo esto, se debe a que luego de que deje a Albert y Selia en la posada, otra habilidad a ser tomada en cuenta se ha manifestado.

<<Catálogo>>

Se trata de una de las habilidades contenidas en <<Comerciar(G)>>.

Hasta ahora no le había prestado atención. Durante mi tiempo en TLO, esta habilidad servía como un memo y listado automático de los objetos con los que comerciaba. No era particularmente impresionante, aunque me evitaba tener que recordar cosas y además comparaba los distintos precios de un mismo objeto que me haya encontrado en distintas ocasiones.

Sin embargo, ese ya no es el caso. Hace unos momentos recibí una alerta de habilidad (como decidí llamarlas de momento) que decía:

《Catálogo ha terminado de actualizarse》

Para mi sorpresa, al echar un vistazo no solo estaba la información sobre los objetos que me he encontrado, sino la de cada objeto a la venta en Garush y Galia. Además, incluía sus precios de compra/venta, mostrando máximos, mínimos y promedios.

Así como si nada, poseo la información sobre cada objeto en el mercado local.

Lo que no logro entender es ¿Por qué se activó la habilidad? ¿Por qué no lo hizo mientras estaba en Galia? ¿Por qué se activó ahora y no cuando ingresé a la ciudad?

¿Es posible que requiera de cierto tiempo? Después de todo dijo “Terminado de actualizarse”. Significa que es un proceso que no ocurre de inmediato. Y ahora que lo pienso, fue más o menos a esta hora que llegamos ayer. ¿Requiere de un día para actualizarse?

En cuanto a la razón por la que no se activó en Galia… Puede que fuera porque en Galia no se realizaba ninguna transacción con el exterior.

Todo esto no son más que suposiciones, pero es todo lo que he tenido desde que llegué a este mundo. No me queda más que confiar en mi razonamiento de momento. Tendré que confirmarlo en la siguiente ciudad.

Ahora mismo me encuentro circulando por la plaza comercial. Mi objetivo es dar con el famoso herrero de los rumores.

Primero pensé en comprar la información sobre su paradero, pero no tarde en darme cuenta que los mercaderes y lugareños sabían tanto como yo al respecto. Solo habían escuchado los rumores. Debido a esto decidí cambiar de táctica, es por eso que ahora mismo camino de un lado a otro, analizando a todos los que veo. Si hay un herrero lo bastante bueno como para satisfacer mis expectativas, entonces debería poder notarlo en su estatus.

Mientras buscaba, también me dispuse a confirmar si aquellos hombres aún continuaban siguiéndonos. Más o menos a la mitad de mi búsqueda decidieron marcharse. Cosa que agradezco, probablemente me hubiera supuesto un inconveniente a la hora de hablar con el que creo es el tan famoso herrero… Y hablando del rey de roma, creo que ya di con él.

 

<<Veran  – Nox herrero 7>>

Profesión: Herrero herreroNv 7

-PV:       37/42                    -Resistencia: 29                  -Defensa: 15

-PM:      16/18                    -Sabiduría: 94                    –Intelecto: 102

-Energía: 27/40                 -Fuerza: 29                         -Mente: 13

-Agilidad: 13                      –Talento: 32                       -Espíritu: 18

Objetos: ▼

Equipamiento: ▼

Habilidades▼

Títulos▼

<< Herrero Nox>>

Dinero: 0G

 

No creo que haya otro a quien puedan referirse como herrero famoso por aquí. Para empezar, este tipo esta en grado EFEBO. Sus estadísticas también demuestran que ha superado el grado PAIS, y tienen la distribución correcta de un herrero.

Ahora, como voy a aproximarme a él. Conozco su ubicación gracias al monóculo, está dentro de un edificio, pero no parece una tienda, ni tiene puertas abiertas. Considerando el hecho de que no está haciendo negocios en las calles, diría que no le interesa recibir clientes. Esto podría dificultar las cosas un poco, pero no me queda de otra. Tengo que hablar con él hoy, no puede ser otro día.

knock knock.

“¿Quién es?”

Por su respuesta luego de golpear la puerta, puedo notar en su voz que no le complace tener visitas. Voy a tener que sondear un poco. Al menos para que se acerque a la puerta y escuche la voz de Ren incitándolo a dejarme entrar.

“Mi nombre es Argent”.

“No lo conozco ¿Qué quiere?”

“Traigo algo que podría interesarle”.

“¿Vendedor ambulante? ¡No quiero nada, lárguese!”

“Todos los que vienen a esta ciudad quieren algo”.

“¡Vaya a venderles a ellos!”

“Sé quien es”.

Puedo oír el traqueteo de metal tras la puerta, que de un momento a otro, se abre ligeramente, dejando ver  el extremo filoso de un hacha.

“Déjeme en paz, o tendré que lastimarlo”.

“Lo veo difícil… Capitán”.

Con una orden, mi guardia argenta empuja la puerta e ingresa, haciendo al hombre retroceder hasta el interior, donde nos vigila sin bajar la guardia. Es una casa de dos habitaciones y un baño, modesta y funcional, como la mayoría en la ciudad.

El herrero posee una piel negra como el carbón. Cabello gris opaco y largas orejas. Su apariencia es la de un hombre de unos 40 años y a pesar de ser muscular, su figura es más bien esbelta. No sabría decir si tiene o no cicatrices en su piel, las facciones en su cara son apenas visibles debido a su oscura piel.

Su tono de piel y sus largas orejas, no son cosas que esperarías ver en un humano ordinario. De entre los elfos oscuros, los Nox son conocidos por ser muy hábiles como artesanos. Un herrero Nox sin duda esta a otro nivel que uno humano. La historia de TLO decía que en un tiempo los llamaron dvergr.

“¿¡Quienes son ustedes!? No crean que me dejaré intimidar, si saben quién soy…”

“No estoy aquí para intimidarlo, solo no puedo tener con usted una conversación apropiada en el exterior”.

“Esa vestimenta… ¿Quién es usted?”

Por un momento, el agarre de sus manos sobre el hacha se hace más ligero. Hice bien en forzar mi entrada para que me viera. El impacto supera su nivel de alerta.

“Estoy seguro de haber contestado ya esa pregunta, pero ahondaré en detalles. Capitán, vigilen la puerta, pero que los demás se alejen lo suficiente para no llamar la atención, que compren algo que puedan comer de pie mientras observan los alrededores”.

“Entendido”.

Luego de dar las ordenes y salir él mismo, en el interior del edifico quedamos el herrero, Ren, Ryuuji y yo. No hace falta decir la razón por la que conservo solo a estos dos.

“Lamento si lo alteré al entrar sin permiso, pero realmente no podemos hablar afuera. Como dije, mi nombre es Argent. Argent Makoto”.

“Imaginé que era un noble por sus ropas… pero un Aristoi”.

“Es temprano para sorprenderse. Pero si no le molesta, ¿podría bajar el hacha? Puedo darle mi palabra de que no pretendo lastimarlo, ni forzarlo a hacer nada que no quiera”.

“No, supongo que no parece ese tipo de persona”.

El herrero se mostraba más relajado, y sin pensarlo mucho recostó el hacha contra la pared y dio un par de pasos alejándose de ella.

“Seré franco con usted. Ya no estoy realizando trabajos para nadie. Lamento las molestias que haya tenido que pasar, pero como le dije a otros nobles y comerciantes antes que usted, no me interesa su dinero”.

“Confié en mis palabras. Todos tienen un precio”.

“Con ver como viste, estoy seguro de que podría pagarme lo que sea que le pida, pero no me interesa. Me aleje de la capital porque ya no podía lograr nada allí. Gente muy importante me ofreció grandes riquezas, e igualmente me fui”.

“Yo ofrezco algo más que riquezas. Imagino que sabe lo que es esto”.

Los ojos del herrero se abrieron tan grandes como platos. Su mirada se congelo un momento en el objeto que estaba en mi mano. Una moneda de metal que tiene un resplandor de varios colores. 5 colores, para ser precisos.

“Una moneda de Arcor… Podría hacer tres anillos con ella, si me permitiera conservar uno como paga”.

“Ah no, no me está entendiendo, no quiero que use la moneda como material, se la estoy ofreciendo como pago por adelantado”.

“¿¡Trata de decirme que va a pagarme con una moneda de Arcor!? Vale al menos 5 monedas de oro blanco”.

Ah sí, no lo mencione antes, pero como sospechaba, existen varios tipos de monedas además de las que vi en Galia. Es solo que en un pueblo tan aislado no tienen necesidad de ellas y nunca llegaron a circular hasta allá.

Una moneda de platino vale el doble que las de oro. Las monedas de oro blanco valen 3 de platino. Por lo cual una moneda de metal de cinco colores vale 30 monedas de oro, 3 millones de Ja. También existen monedas de mithril que valen 10 monedas de oro.

“En realidad ese es otro malentendido. El adelanto es una moneda. Si decide trabajar para mi recibirá más”.

La mirada del herrero se torno más severa antes de dirigirla a mí.

” Admito que estoy interesado en la moneda de Arcor. Y pensar que iría tan lejos para convencerme como para conseguir una. Puedo hacer el encargo que tiene para mí, pero cuando termine quiero que me deje en paz”.

“Bueno, en realidad esperaba que pudiera trabajar para mí de ahora en adelante. Después de todo, parece que es capaz de utilizar el metal de cinco colores como material, tal como decían los rumores”.

“Aunque es verdad que no hay muchos ahí fuera capaz de trabajar el Acero Arcor, luego de hacer unos anillos, collar o brazalete con las monedas que tiene en su poder, debería ser capaz de encontrar a alguien más para que trabaje por usted”.

“Sigue sin entender, no estoy aquí por joyería. Quiero que fabrique armaduras para mí”.

“No sé que ha oído, pero jamás he probado hacer un baño de Arcor, no sé si pueda hacerlo, para empezar no es como si se pudiera simplemente derretir”.

“No hablo de armaduras bañadas, sino completamente hechas de esto”. Digo señalando con la cabeza la moneda en mi mano.

La verdad, es que llegué al rumor sobre el famoso herrero, porque estaba averiguando si había algún herrero capaz de trabajar el metal de cinco colores.

“…No habla en serio”.

“Le aseguro que sí. Tengo todo lo necesario. Si acepta, me gustaría que empezara cuanto antes, quisiera una armadura completa que pueda usar entre mis ropas y también una de mujer, pero debe tener cierta particularidad… dos aberturas en la espalda”.

La mirada del herrero nuevamente titubeó, antes de abrir la boca.

“Si habla en serio, responda en esta lengua”.

“Hablo muy en serio. ¿No me cree?”

La reacción en el rostro del herrero fue casi tan exagerada como cuando vio por primera vez la moneda. Después de todo, respondí apropiadamente a su pregunta en Haldan.

“La chica a mi lado, Ren, es una sirena”.

“Con que sirena… Así que me manipuló. Por eso no sentí que debía atacarlos cuando entraron”.

“Entonces entiende por qué necesito que sea usted”.

“Es porque soy un Nox”.

“Creo que un herrero Nox sería el único que aceptaría un trabajo así”.

“Je… La verdad, cualquier herrero que se digne de serlo sería incapaz de rechazar la oportunidad de fabricar autenticas armaduras de Arcor. Aunque si son humanos, quizá no guardarían silencio al respecto, después de todo es algo para alardear”.

“Entonces me corrijo. Yo no aceptaría más que a un herrero Nox, en realidad, creo que no debe ser otro que usted”.

“¿Por qué una vez fui el jefe herrero de Jagheb no?”

Oh, eso suena importante, es bueno oírlo.

“Sabe, en la capital decían que no tenía sentido seguir reviviendo viejas técnicas de herrería, que mi trabajo era la herrería perfeccionada que hacía. Pero el verdadero valor era la innovación. Fue entonces cuando supe que debía irme. En ese lugar me valoraban por ser el mejor herrero, pero no estaban interesados en más que eso. Para ellos tiene más valor descubrir cosas nuevas”.

Veo que a este hombre le cuesta hablar sobre su pasado en Jagheb, literalmente.

“Acepto su oferta. Solo si en verdad es como dice”.

Solo hace falta una cosa más para que confié en mis palabras. Vengo preparado para esto, hace tiempo que estuve colocando grandes cantidades de monedas en mi bolsa de objetos. Desde que tuve que sacar una montaña de monedas de oro para hacer aquellas armaduras, pensé que sería bueno tenerlas de antemano.

De a poco saqué puñados, tras puñados, de monedas del metal de cinco colores… O tal y como dijo él, ¿debería llamarlas monedas de Arcor? Como sea, hice esto al tiempo que iba colocándolas en la única mesa de la habitación.

“Tengo más, pero empezarán a caerse de la mesa. ¿Me cree ahora?”

” Tras ver esto, no sé cómo podría dudarlo… Realmente quiere usar monedas de Arcor para fabricar armaduras”.

“Eso por ahora, también me interesaría hacer algunas armas. Sin embargo, antes de seguir con nuestro asunto, me gustaría preguntarle algo. Hasta donde sé, este metal es conocido como metal de cinco colores. No obstante, usted las llama acero de Arcor”.

“Ah, sí. Bueno, metal de cinco colores es como le dicen los Half. Las razas puras lo conocemos como el acero de Arcor. Arcor era un antiguo reino que existió hace mucho, eran famosos por su acero. Más fuerte, pero sobre todo, más ligero que cualquier otro. Básicamente, un metal especial. Ellos lo usaban en sus armas y armaduras… Incluso monedas”.

Con que por eso existen monedas hechas de este metal. Realmente fue de gran ayuda que hicieran dinero con ellas, de lo contrario mi habilidad no funcionaría.

“Bueno. El reino Arcor dejó de existir hace mucho. Y nadie sabe de dónde o como extraían el metal, es por eso que es imposible encontrarlo en estado puro y la cantidad que hay es limitada”.

Si… “Limitada”.

 

Nota del autor: El herrero es un hombre inteligente y con la sabiduria que trae la experiencia y el esfuerzo, aun así no tiene mucha fortaleza mental, como refleja su pobre stat de Mente, que esta 10 puntos por debajo del promedio. Pero lo importante es…

¡Alguien se ha percatado de que lo manipularon! aunque eso no evita que siga ocurriendo xD

<-Capítulo 39TOC Capítulo 41->

Okane o subete sekai e chikara 39 – Duelo de representantes

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Capítulo 39

Duelo de representantes

 

Canaar es una ciudad limítrofe. Una fortaleza construida al norte del territorio y que representa el fin de la tierra Irenita. El último avistamiento de fuerzas extranjeras cerca de los muros era más bien reciente, pero tal hecho solo se había repetido tras 200 años, y casi 300 años si hablábamos de la última vez en la que se hubiera librado un enfrentamiento.

Debido a que el llamado del general es de máxima prioridad y tuve que viajar con urgencia, acabé por montarme junto al soldado del escuadrón de comunicaciones para cabalgar su Razorante, y gracias a la velocidad de trote excepcionalmente rápida de la criatura, solo tardamos unos cuantos días antes de que pudiéramos vislumbrar nuestro destino.

La bestia era extraña, una mutación de monstruo que a través de generaciones se había convertido en un animal domesticable. Su origen se remontaba al descubrimiento de una tribu extranjera que había logrado adiestrarlos para usarlos como animales de carga. Su ventaja radicaba en las extraordinarias velocidades que eran capaces de desarrollar en los llanos, las cuales superaban varias veces las que un caballo en condiciones similares podía alcanzar. No era de extrañar que su uso en la mensajería fuera un elemento indispensable.

A medida que nos acercamos eché en falta el bullicio que pudo haber resonado de haberse llevado a cabo este encuentro en la capital. Normalmente, los duelos por representantes se llevaban a cabo en la tierra de Acme, ya que eran de una gran importancia política, y a la vez servían como un espectáculo para aquellos ciudadanos oriundos de la capital. Pero el general no quiso desperdiciar tiempo y pidió que se realizase aquí, al día siguiente a mi llegada. Petición que tuvieron que aceptar, ya que era él quien había recibido el desafío.

Aunque me da gusto volver, desconocía que lo haría sin traer conmigo al menos la gloria de una victoria… Tengo que asegurarme de remediar eso aquí y ahora. Por otro lado, debo decir que nunca pensé que la primera vez que presenciara uno de estos enfrentamientos, fuera el mío.

 

◆◇◆◇

 

La hora había llegado. El enfrentamiento se llevaría a cabo la vista de un numeroso público, que incluía a personas no solo de la ciudad, sino de todas partes de Iren. Dos representantes se batirían en un combate de habilidad por poder y gloria.

Por un lado, se encontraban el señor de Saladdi y su campeón, Apoc. Este último era un hombre rubio a finales de sus treinta, ligeramente más alto y fornido que Jemur. Utilizaba una camisa de tela a mangas descubiertas, bordada por debajo del chaleco de cuero que precedía a su peto de acero. En sus musculosos brazos se apreciaba la característica tez bronceada de los Irenitas.

Al otro lado se encontraba el representante del general demonio de dos cuernos, Jemur de la sexta. Vistiendo su uniforme, la armadura roja de cuerpo completo propia de los Acme, que en su caso llevaba bordes dorados, indicando su posición como comandante.

Para esta contienda, ambos representantes llevaban una espada ceremonial con las mismas características. En cuanto al resto de su equipo, cada uno tenía la libertad de usar lo que prefiriera. En el caso de Jemur, esta era la armadura que orgullosamente portaba.

Para sorpresa de todos los presentes, el anfitrión y juez del duelo no era otro que el mismísimo Rey de la Guerra, Alamek el rojo. Tal vez aquel hombre era consciente de la importancia del duelo, o tal vez solo le interesaba verlo, amparado por su mera curiosidad. Como sea, tan solo un puñado de personas eran capaces de discernir lo que pasaba por la cabeza de aquel particular hombre.

Alamek tenía una estatura idéntica a Jemur. Utilizaba una capa roja y una toga ceremonial que no daba lugar a dudas que sería él quien daría juicio de la contienda. Era un hombre fornido que dejaba ver sus brazos al desnudo de la misma forma en que Apoc lo hacía. Eran muchas las pequeñas cicatrices que podían apreciarse en ambos brazos, particularmente en el derecho.

Sin perder tiempo, las partes se acercaron al centro de la arena y mostraron sus respetos al rey, quien sin dar mayor importancia decidió terminar rápidamente con las formalidades.

“Como lo dicta la ley, pasen al frente y den su nombre”.

Las decisiones por duelo son un ritual tradicional, incluso antes de que los señores de la guerra nombraran representantes para participar. En caso de muerte, aquellos que se enfrentan dan su nombre e incluyen lo que desean que sea recordado de ellos al hacerlo. Este es un permiso para hablar y ser escuchado una última vez.

“Yo soy Apoc, campeón de Saladdi. Invicto en 13 enfrentamientos y 214 peleas por mi posición entre los 32… 33 guerreros”.

“Yo soy Jemur, hijo de Jemer; capitán del tercer pelotón del general del desierto, hijo de Hamor el perdido. Representante del general demonio de dos cuernos”.

Las palabras de Jemur hicieron que los ojos de Apoc se agrandaran por un momento. Pero no dijo nada más, su momento para hablar ya había pasado.

“En el nombre del fundador, peleen con honor. Con la autoridad embestida en mi por la corona de Iren, que esta pelea decida quien inclinará la cabeza a las peticiones del otro”.

Dicho esto, el rey salió de la arena, dejando a los contendientes uno frente al otro. Ya sin la presencia del rey, Apoc tomó la oportunidad para decir las palabras que casi habían escapado de su boca tras la presentación de Jemur.

“Como alguien que ha pasado la prueba del Acme, fuiste aceptado como soldado Acme sin importar tu pasado. ¿Por qué razón querrías ser recordado como el nieto del perdido? Ni siquiera mencionaste tu titulo como comandante de la sexta legión Acme”.

“Siempre fui y seré el nieto de mi abuelo Hamor. Jamás pensé en ello como una vergüenza, aunque mi padre lo hiciera. Y en estos momentos no comando la sexta legión. Soy el representante escogido por el general, un titulo mucho más importante”.

“No negaré que tu señor sea más poderoso que el mío, pero eso no significa que vayas a ganar”.

“Tienes razón, no voy a ganar porque mi señor sea más fuerte que el tuyo. Voy a hacerlo porque yo soy más fuerte que tu”.

Y mientras la sangre subía a la cabeza de Apoc, el rey dio la señal para iniciar la pelea.

“Que seas un mejor soldado… ¡No te hace mejor guerrero!”

Sin perder el tiempo, Apoc redujo la distancia entre ambos de un solo impulso. Sosteniendo su espada al frente, se disparó hacia Jemur como si fuera una flecha.

Para alguien con el nivel de destreza de Jemur, semejante ataque era fácil de contrarrestar. No obstante, justo en el momento en que había comenzado a extender su brazo para realizar un corte con su hoja, fue sorprendido por un inesperado movimiento de Apoc.

Este había apuntado su espada al suelo, golpeando con fuerza, pero sin enterrarla demasiado. Como si fuera una garrocha, la usó para volver a impulsarse está vez más alto, pasando sobre Jemur sin recibir su contraataque y posicionándose a su espalda. Frente a sus ojos la espalda de jemur dejaba expuesto su cuello para un corte.

“Es tu- ¡Goagh!”

Aprovechando la fuerza de rotación que había empleado en su movimiento anterior, Jemur extendió la pierna sobre la que ya no apoyaba su peso y pateó el estomago de su adversario sin siquiera mirar atrás.

Mientras aquello sucedía, los gritos eufóricos de los espectadores se hacían sonar, así como las conversaciones de los luchadores más versados, que podían identificar las tácticas de combate empleadas por cada uno de los luchadores.

“¡Oh! Ese es un tiempo de reacción increíble. También es necesario saber exactamente donde caerá el oponente para que la patada conecte de esa manera”.

“El ataque sorpresa de Apoc también fue increíble, y aunque haya recibido una patada, en la precaria posición en la que dejó a su oponente, no pudo ser un golpe demasiado fuerte”.

Tal y como apreciaban los espectadores. Si bien había logrado evitar el ataque, Jemur no había conseguido infligir daño significativo. Por su lado, Apoc reconocía a Jemur por no haber caído en su engaño.

Fingir que caes en las provocaciones del oponente, para que este se confíe en que atacaras tal y como él había previsto. En el pasado, esa táctica le había valido más de una docena de fugaces victorias, generalmente aquello significaba que el oponente le había subestimado. Obviamente, como alguien que conservó su posición entre los 32 guerreros por más de 10 años, Apoc no era un hombre tan simple como para dejarse llevar en un duelo.

En cuanto a Jemur, su respuesta casi instantánea a la ofensiva de su adversario se debía a que se había contenido en su contraataque. Siempre era importante mantener la guardia en un combate. Aunque un ataque oportuno podía decidir la victoria, permitirse quedar vulnerable también podía significar la derrota. Algo que Jemur estaba decidido a evitar a cualquier costo.

Tras volver a adoptar su postura, Apoc reinició su ofensiva con una serie de veloces estocadas que Jemur no tuvo mucho inconveniente en bloquear. Evidentemente, los ataques no estaban destinados a ganar la pelea, sino a mantener bajo presión a Jemur en busca de una apertura. O eso es lo que este pensaba. Luego de unas cuantas estocadas más, Apoc retrocedía, produciendo distancia entre ambos. Solo para más tarde cerrar distancias y repetir el proceso.

Lo que sea que planeara Apoc, escapaba del alcance de Jemur. Le resultaba imposible entender lo que tramaba. Pue esta rápida sucesión de ataques pasaban factura a Apoc, quien ya tras varias repeticiones de su lluvia de golpes y retrocesos comenzaba a mostrar señales de agotamiento. Algo de sudor y respiraciones largas en los retrocesos delataban el esfuerzo que sus movimientos comenzaban a costarle.

Por su parte, Jemur había permanecido meramente a la defensiva. La energía que usaba para bloquear los ataques eran mucho menor, ya que apenas requería de movimientos. Los ataques de su adversario eran casi demasiado fáciles de predecir, eran casi siempre los mismos, con ligeras variaciones para desalentarlo de intentar contraatacar leyendo sus movimientos.

No solo esto, Jemur era un oponente mucho más joven y en mejor condición. Incluso en su mejor momento, Apoc no podía comparar sus capacidades físicas y energía con las de un soldado Acme en plenitud como lo era su rival.

Era por esta razón que decidió abandonar la idea de un enfrentamiento directo. Al ser superado en fortaleza no era buena idea prolongar el choque de espadas, lo más inteligente era tomar su distancia antes de que su contrincante tuviera la oportunidad de usar su ventaja sobre él.

Apoc había optado por una estrategia distinta, una que solo era posible gracias a su gran experiencia como duelista representante y a la inexperiencia de su adversario. Los ataques de Apoc eran fáciles de predecir y bloquear. Después de todo siempre iban dirigidos a los mismos lugares. De modo que Jemur podía bloquear siempre de la misma manera. Por supuesto que no iba a bajar la guardia, se encontraba alerta en caso de que intentara algo, de forma que no sería sorprendido con un cambio de ritmo repentino en sus reiterados movimientos.

El plan era diferente. A diferencia de Jemur, un soldado Acme que lleva el mejor equipamiento de Iren, Apoc había sido uno de los 32 guerreros por años y conocía bien las limitaciones de las armas ceremoniales.

Antes de que Jemur fuera capaz de descifrar la estrategia de su adversario, los ojos de todos fueron capaces de contemplar como la espada de Jemur se quebraba y la mayor parte de su hoja se venía abajo. La estrategia de Apoc había dado resultado al destruir el arma de su oponente mediante la mella y el desgaste provocado por el impacto repetido de su hoja en diversos puntos clave.

“Así es como vences a alguien que es más fuerte y hábil que tu. ¡No subestimes a un campeón de Iren!”

Apoc apuntó su espada contra su ahora indefenso rival. Que no podía hacer más que intentar cubrirse con su brazo izquierdo y esperar que su armadura le protegiese.

Por supuesto, Apoc era consciente de la resistencia de las aclamadas armaduras rojas. No iba a permitir que su espada sufriera el mismo destino que la de su enemigo y desapareciera su ventaja. Con gran técnica apuntó a la articulación en el brazo, el punto débil de la armadura, antes que Jemur lograra levantarlo para defenderse. Se trató de una puñalada veloz que atravesó el brazo y salió por detrás del codo, derramando sangre.

“Esta vez si te tengo”.

“Más bien yo te tengo a ti”.

“¡Agh!”

Aprovechándose de la postura adelantada que tomó Apoc para apuñalarle el brazo, Jemur alcanzó a sujetarle el cuello con su mano derecha, que estaba recubierta por el guantelete de su armadura.

Sin perder tiempo comenzó a apretar con toda su fuerza. Y aunque su oponente trató de sacar su espada para usarla, Jemur movía su brazo en respuesta, asegurándose de que la espada siguiera atrapada en el. Incluso teniendo los brazos un poco más largos, Apoc no podía liberar su arma, mientras que Jemur acercaba su cabeza y con ella su cuerpo hacia él para imposibilitarle el conseguirlo.

“Cometiste un error al gastar tu energía en romper mi espada. Ahora yo te romperé a ti”.

Apoc no solo intentó sacar su espada, también utilizaba su mano libre para golpear el rostro de Jemur en un intento de liberarse de su agarre, pero este no dejaba de sujetarle el cuello, impidiendo el paso del aire a un ya agotado Apoc, cuyos músculos comenzaban a debilitarse debido a su incapacidad para recuperar el oxígeno que les había privado el continuo esfuerzo al que habían sido sometidos. Finalmente, Apoc perdió el conocimiento y dejo de luchar.

“Es todo. El ganador es Jemur, el representante del general demonio de dos cuernos”.

Tras las palabras del rey, Jemur abrió su mano y el cuerpo de Apoc se desplomó sobre el suelo. Con su mano ahora libre, se quitó la espada del brazo y caminó hacia el rey.

“En ningún momento soltó su espada, ni siquiera para intentar quitarse mi mano del cuello, sabía que sin ella no podía ganar. Definitivamente era un orgulloso guerrero de Iren”.

“¿Está muerto?”

“El ultimo al que privé de oxigeno por tanto tiempo sufrió de daño cerebral permanente que le costó la capacidad de moverse ágilmente y afectó severamente su tiempo de reacción. Aunque hubiera seguido vivo, ya no podría volver a ser un guerrero nunca más. Lo más honorable era acabar con su vida aquí y ahora”.

“A pesar de la discusión que tuvieron al principio, le has concedido una muerte digna. Eres tan piadoso como había escuchado”.

“Solo hice lo que cualquier Irenita hubiera hecho”.

“Además de eso, has traído honor a tu señor. Estoy seguro de que el general estará muy complacido con tu victoria”.

“Todo ha sido como lo quiso el general. Después de todo, tuvimos el duelo aquí, en el límite del territorio de Iren, para que el general pudiera salir tan pronto ganara la pelea”.

 

<-Capítulo 38TOC Capítulo 40->

Okane o subete sekai e chikara 38 – El Trigésimo tercer guerrero

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Capítulo 38

El Trigésimo tercer guerrero

Cerca del pie de la montaña Galia, la sexta legión se preparó para partir. Sorprendentemente, no lograron cumplir con su objetivo y solo quedaba seguir adelante con las siguientes ordenes.

Lo ocurrido había alterado a los inalterables Soldados Acme. Su comandante, Jemur de la sexta (como era conocido por los Soldados Acme) había sido derrotado completamente por un hombre que hasta ahora era un completo desconocido. Se encontraban asfixiados por una sensación que ya habían conocido una vez.

De todos los soldados, Jemur era el más sorprendido. En el momento, había logrado mantener su compostura como soldado, pero ahora que habían dejado atrás al hombre y la ciudad, su mente se sumergía en su incomprensible derrota.

Había sucedido tan rápido que para cuando se dio cuenta, ya había perdido. Esta era la segunda vez que probaba el sabor de una derrota total. En principio, podía entender la primera, ya que nada más que la derrota espera a quienes desafían a un general de Iren. Sin embargo, no había razón para pensar que no tenía oportunidad contra un hombre que ni si quiera era Irenita. Lo único que podía hacer ahora era cumplir órdenes y seguir adelante, al menos había honor en cumplir con el deber.

Cuando se preparaban para marchar, llegó un emisario desde Galatea, donde habían dejado un puesto de avanzada para servir como puente de comunicación. El hombre se dirigió directamente a Jemur.

“Señor Comandante, soy Railey, del escuadrón de comunicaciones, traigo nuevas órdenes del general, señor”.

“Nuestras órdenes eran marchar al norte, hacia la siguiente academia. ¿Dices que las ordenes cambiaron?”

“Señor. ¡No señor!. Las ordenes de la sexta legión no han cambiado señor”.

“¿Entonces?”

“Señor. Las nuevas órdenes son dirigidas al señor comandante, Jemur de la sexta, señor”.

Esto por un momento sorprendió a Jemur. Pero no era una posibilidad que hubiera sido descartada. Había fracasado, por lo que posiblemente sería degradado, o peor. Podía notar como había cierta anomalía en el mensajero, quién parecía temblar ligeramente. Pocas cosas pueden hacer temblar a un soldado de Iren. Tal vez temía a su reacción y por eso esperaba su permiso para hablar.

“Habla soldado, ¿cuáles son las órdenes del general?”

Si el soldado le temía a su reacción, Jemur no estaba dispuesto a ser blando con él. Es una vergüenza para un soldado Irenita sentir temor en medio del deber.

“Señor. El general demonio de dos cuernos lo solicita a usted como representante en un duelo. ¡Como su guerrero, señor!”

Jemur estaba equivocado. El soldado no temblaba por miedo, sino por emoción. La emoción de hablar ante el representante del general demonio. El puesto de guerrero representante es a lo que aspira cualquier soldado que no desea usurpar alguno de los puestos del alto mando.

Jemur sintió como sus dudas se desvanecían como si nunca hubieran existido. Su mente una vez más era la de un Soldado. Y fue entonces que comprendió lo que significaban esas órdenes.

“¿¡El general ha sido desafiado!?”

 

◆◇◆◇

 

En un edificio ubicado en la sacra tierra de Acme, se reunían secretamente los miembros del consejo de señores de la guerra que conformaban la oposición al general demonio. Todos ellos sentados alrededor de una gran mesa y envueltos entre sombras. En caso de que hubiera un espía en algún sitio del edificio, necesitaría estar peligrosamente cerca para distinguir a los miembros.

Una medida de seguridad que siempre se había utilizado, especialmente ahora que se encontraban en medio de un conflicto con otros miembros del consejo.

“¿No acabamos de tener ayer una reunión de emergencia?”

“Con el demonio suelto no se puede tener ni un día de descanso”.

“… ¿Entonces se ha confirmado?”

“Si. También sabemos a quien eligió el demonio como su guerrero representante. Se trata de Jemur, comandante de la sexta legión”.

“¿Él? A pesar de su humillante derrota”.

“¿Humillante?”

“Los soldados Acme rara vez salen del territorio y cuando lo hacen, es por alguna batalla. Hasta donde sé, esta es la primera vez que un soldado Acme ha sido derrotado por un extranjero en un combate uno a uno”.

“Hablando de primera vez… ¿alguna vez hubo un trigésimo tercero entre los 32 guerreros del este?

“… Nunca. Al menos yo no he visto en la historia conocida que pasara. Siempre han sido 32 representantes, uno por cada uno de los 26 señores de la guerra, los 4 generales y los 2 reyes”.

“Pero en el pasado hubieron otros generales con el titulo de demonio”.

“Si, pero en esos casos se trató de un señor de la guerra u otro general que se ganó el título, así que el numero no cambiaba. Cuando no fue así, no hubo necesidad de un guerrero representante”.

“Bueno, no es como si todos los generales con el titulo fueran tan problemáticos”.

“En todo caso, este es el primero en además ser <Dos cuernos> desde el fundador”.

“Aun me cuesta creer que el Rey de la Paz estuviera de acuerdo en darle el título”.

“Debes admitir que no hay alguien más fuerte que el demonio en Iren. Estabas ahí ese día. Lo vimos con nuestros propios ojos…”

“Si, ese es otro problema… Aunque volviendo al tema, ¿puede el guerrero de Saladdi vencer a Jemur?”

“Por regla general, yo no apuesto en contra de un Acme”.

“Sin embargo, Jemur ha sufrido recientemente una severa derrota. Es posible que se encuentre desequilibrado”.

“En realidad, creo que esa es justa la razón por la que el demonio lo escogió, más allá de su evidente capacidad”.

“¿Qué quieres decir?”

“Sus ojos… puede que hayan cambiado”.

“¿Ojos? ¿De qué hablas?”

“Una vez mi predecesor me contó sobre la debilidad de los Soldados Acme”.

“¿Debilidad? ¿Existe una?”

“En realidad considerando que son soldados, no se trata precisamente de una debilidad. Sin embargo, sin dudas es una debilidad para un guerrero. Mi predecesor decía que los Acme tenían los <<Ojos de soldado>>. Una mirada perdida que carece de espíritu. Causada por las ‘Eliminaciones’ o ‘muertes sin combate’.”

“…”

“Por muertes sin combate me refiero… a la matanza de la guerra, donde ningún adversario es contrincante. Tras pasar la prueba del Acme y existir por y para la guerra, los soldados Acme pierden algo precioso que todos los demás Irenitas poseen. El deseo de pelear. Para ellos no son más que ordenes y sus víctimas son ‘eliminadas’. Jamás fueron oponentes”.

“¿Y qué tiene eso que ver con que el demonio escogiera a Jemur?”

“Probablemente se dio cuenta… Tras ser derrotado por segunda vez, Jemur experimenta el remordimiento causado por el amargo sabor de la derrota. Tal vez no sucedió la primera vez porque su oponente se trataba del mismo general demonio. No obstante, esta vez fue un completo extraño. Y aunque fuera un Aristoi, aun así fue vencido por un extranjero. Es posible que eso encendiera en él un deseo. El deseo por la victoria”.

“¿Por que razón eso es diferente a los soldados Acme? ¿dices que ellos no desean la victoria?”

“Exactamente eso es lo que digo. Ellos no ‘desean’ la victoria. Para empezar, ellos no consideran la posibilidad de la derrota, tal idea no es concebible para un soldado Acme. Pero Jemur la ha probado, y por conocer la derrota, es que ansía la victoria de una forma que no es posible para los que jamás la conocieron. Es posible que él ahora tenga ojos que ven la victoria frente a ellos, los ojos de un guerrero”.

“Mm. Creo entender lo que dices. En otras palabras, él ahora está comenzando a tener la mentalidad de un guerrero más que la de un soldado”.

“Efectivamente”.

“No quiero descartar la posibilidad de que el demonio pierda esta. Pero asumamos que Jemur sale victorioso… ¿Cuáles serían las consecuencias?”

“Según entiendo. La condición es que el control del ejercito del señor de Saladdi pasará al demonio y que de ahora en más su voto siempre será para él”.

“¡Aagh! ¡Maldita sea! No puedo negar que es admirable que desafiara al demonio, yo también desearía pararle los pies al menos una vez. Pero considerando las consecuencias. Podríamos tener problemas. No era de los nuestros, pero su voto siempre fue en contra del demonio. Si ahora pasa a favor, el demonio obtiene una ventaja de dos votos”.

“No solo eso, su influencia crecerá aún más, si gana, será como si tomara control del territorio de Saladdi, los territorios de los alrededores podrían decidir ponerse de su lado”.

“En el peor de los casos. La próxima vez que decida moverse por su cuenta, el consejo terminará aprobándolo hasta las últimas consecuencias”.

“En otras palabras, el demonio será libre de dejar el territorio de Iren personalmente”.

“Con el deseo de conquista del demonio, habremos fallado en nuestra misión”.

“Un momento. Hay algo que aun no entiendo. ¿Por qué ocurrió todo esto?”

“Ah. Tú no te enteraste. El demonio quiso enviar las legiones en una misión de búsqueda, pero envió a sus propias fuerzas a las academias y las de Saladdi a separarse en distintas ciudades extranjeras”.

“Dar órdenes al ejercito de otro…”

“Bueno, como general puede ordenar a las fuerzas que no están bajo el mando de los otros generales. Pero no le bastó con los soldados Acme, tomó la autoridad sobre el ejercito de uno de los señores de la guerra y el señor de Saladdi no lo toleró”.

“Es un caso sin precedentes. Como siempre, el consejo tiene decisión dividida y los reyes no tomaron cartas en el asunto. Por lo que la única opción que le quedó fue desafiarlo. ‘Si nadie piensa hacerlo, yo te mostraré que no puedes hacer lo que quieras’. Bonitas palabras, pero si pierde las consecuencias serán peores”.

En Iren, cuando una disputa no puede ser resuelta por las autoridades, se decide con un duelo entre las partes en conflicto. En el pasado los señores de la guerra y generales luchaban personalmente cuando estaban involucrados. Pero como el resultado solía llevar a la muerte o incapacidad de una o ambas partes, resultaba perjudicial para el balance de poder.

Hace aproximadamente 800 años, los gobernantes de Iren comenzaron a emplear guerreros que los representaran en estos casos. Es así como cada señor de la guerra reunió bajo su mando al mejor guerrero de su territorio. Los generales de su ejército y los reyes de todo Iren. Se formó el grupo con los guerreros más fuertes al este del continente. Los 32 guerreros del este.

“Así que Jemur será el primer trigésimo tercer guerrero del este”.

“Imagino que con eso superará la mancha de su derrota”.

“Por cierto. Alguien tiene idea de que es lo que busca el demonio?”

“Debe ser algo realmente importante si está enviando incluso a los ejércitos de otros a buscarlo”.

“En ese frente, mis fuentes consiguieron una de las cartas enviadas al ejercito de Saladdi. En ella hay un dibujo de lo que están buscando”.

De entre sus ropas, una figura entre las sombras sacó un papel para colocarlo sobre la mesa y a la luz de todos los presentes.

“Se trata de esto. No parece la gran cosa, solo una pieza de metal. Averigüé todo lo que pude, pero no conseguí pistas. Considerando que usa a sus legiones para invadir las Academias AS, todo parece indicar que es parte de algún tipo de artefacto”.

“Tal vez no podamos hacer nada para evitar que el demonio consiga el control del ejercito de Saladdi, pero aun podemos evitar que se salga con la suya. Debemos hacer todo lo posible por conseguir este artefacto antes que el demonio lo encuentre”.

 

Nota del autor: No olviden que ahora hay una página de facebook oficial de Okane

No olviden darle like y compartir!

 

<-Capítulo 37TOC Capítulo 39->

Para su comodidad. Ha surgido la página oficial de facebook de Okane

 

La página oficial de facebook

Como dice el título. Decidi hacer más sencillo mantener la interacción con los lectores y fans de Okane y mis historias. Aún no tengo mucho que agregar al sitio, pero es un hecho que muchos de los que leen no tienen cuenta de wordpress y no es como que quiera obligarlos a hacerse una para poder comentar, por lo que pueden hacerlo desde su facebook, tambien pueden compartir y por supuesto, enterarse facilmente de los nuevos capitulos. Y claro, no planeo hacer spoilers, pero puedo responder a las dudas que tengan que no sean causa de spoiler.

Okane o subete sekai e chikara 37 – Pretensiones

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Capítulo 37

Pretensiones

Tras cerca de dos horas, Selia finalmente despertó.

“¿Cómo te sientes?”

Sus ojos se centraron en mi con una expresión afligida que parecía preguntar “¿Quién eres?”

“¡Hermana!”

Al oír la voz del chico, la expresión de Selia alternó súbitamente entre la estupefacción y el alivio.

“¡Albert!… ¡Gracias! ¡Oh, Ashma, gracias! ¿Estás bien?”

“¡Eso debería decirlo yo! ¿No te duele? ¿Estás mejor?”

Sin embargo, es evidente que aún está perdida y desconcertada. Supuse que la fiebre la tuvo muy confundida para recordar lo que le había pasado.

“Al parecer de alguna forma te envenenaste mientras cruzabas el bosque para escapar de los esclavistas y has estado en cama desde entonces”.

Para mi sorpresa, la persona en pasar al frente para aclarar sus dudas fue Zera.

“Pero todo está bien. ¡Gracias a Argent-sama! Él te curó, con un vistazo pudo saber qué clase de veneno te afectaba y te suministro el antídoto adecuado. ¡Le debes la vida a tan sobresaliente persona!”

Hmm… Incluso yo podía avergonzarme ante semejante despliegue de idolatría, en especial cuando era un gesto tan sincero como el suyo. Lo que no podía negar es que un acto de admiración tan abnegado, resaltaría cualquier posible acto de “humildad” de mi parte. Puedo aprovecharme de tal acción.

“No fue nada. Fue una sorpresa para nosotros el encontrarnos contigo y Albert incluso antes de la venta de esclavos. ¿Verdad capitán?”

“En verdad, realmente un encuentro afortunado”.

“¿Eh? ¿Señor Rad?”

“Lamento no haber hecho nada por ustedes. Realmente… Lo lamento mucho”.

“¡Ah! No tiene por qué disculparse con nosotros, no había nada… Qué hubieran podido hacer”.

En eso estaba de acuerdo. No era como si la presencia del capitán y los otros dos hubiera cambiado las cosas. Al final solo habrían engrosado el número de víctimas.

“Pero ahora todo estará bien. Los hemos encontrado, ya están a salvo. Y pronto salvaremos al resto”.

“¿Eh?”

Aunque podía ser comprensivo y entender que esta chica no había hecho más que recibir una noticia insólita tras otra. Sinceramente, carezco del tiempo y la voluntad para esperar a que dejase de sentirse confundida.

“Por ahora, ya que pareces estar bien, será mejor irnos para no importunar más a los <Héroes de esclavos>. Selia, tú y tu hermano vendrán con nosotros. Desde ahora cuidaremos de ustedes”.

Consciente de su aparente estupor, decidí que el capitán y los otros la ayudaran a levantarse, tras lo que rápidamente salimos de aquel lugar. Una vez más, aquellos hombres nos vendaron los ojos y nos hicieron seguir un camino repleto de un sinsentido de vueltas para despistarnos. Tras todo aquello, finalmente llegamos al punto donde inicialmente nos habíamos topado con los rebeldes, y nos quitamos las vendas.

“Gracias por haber cuidado de Selia, incluso si son los héroes de esclavos, no tenían obligación de cuidar de ella luego de rescatarla”.

“No, lamento no haber podido hacer más por ella. Si la hubiera dejado, no habría tenido sentido rescatarla en primer lugar… Y jamás podría disculparme lo suficiente con ese hombre”.

Antes de irse, Ruthen se acercó a Selia y Albert con la intención de decirles algo.

“Lamento los problemas causados por mi incompetencia. De todo corazón, espero que puedan vivir libres y felices ahora que se han reencontrado con sus amigos de Galatea. Y Albert…”

Agachándose para igualar su estatura, susurró algo al oído de Albert, lamentablemente no fui capaz de escuchar lo que dijo. Más no creo que fuera nada de utilidad.

Durante nuestro camino de regreso, decidí hacer un ligero cambio en nuestra formación. Después de todo, necesitaba algo de privacidad para hablar con Selia lo antes posible.

“Ehm, esto… muchas gracias por salvarme”.

“Fue un placer. Hablaré sin rodeos. Nuestro plan originalmente era salvarlos junto con el resto del pueblo de Galatea que fue esclavizado. Iba a comprarlos mañana en la gran venta de esclavos”.

“¿EH?”

“Ahora debo reconsiderar mis planes. No contaba con la participación de los héroes de esclavos. Quién sabe, quizá ellos hagan algo mañana en la venta de esclavos, no sé si sea buena idea interferir”.

“Esto… bueno…”

Un fácil anzuelo, para una fácil presa. Vamos Selia, yo sé que quieres hablar.

“No creo que interfieran con la venta de esclavos… El señor Ruthen se quejaba de lo que iban a hacer, que era una mala idea…”

“Eh? ¿Cómo puedes saber eso? No me digas que él te lo contó”.

“No… En realidad, anoche… mientras estaba convaleciente, el señor Ruthen me dio algo de beber que alivió mi dolor. Antes de caer inconsciente, pude escucharlo quejarse de que el plan era peligroso, que no le gustaba la idea de involucrar a los soldados…”

“Ya veo. ¿Y qué tiene eso que ver con que no interfieran con la venta de esclavos?”

“Bueno… Si al señor Ruthen no le gustaba, debe ser porque abandonarían a los esclavos”.

Vaya, un razonamiento interesante. Aunque creo haberme hecho una mejor idea de cuál era el verdadero motivo. Sin duda se trata del riesgo de meterse con la gente de Iren. Personalmente no quiero volver a lidiar con ellos.

En estos momentos, aun puedo detenerlos si entrego su posición a Garonte. Pero aun desconozco sus planes, ni tampoco he determinado su potencial valor para mí. Si tuviera que elegir entre ayudarlos a ellos o a Garonte… aun me falta información.

Si me coloco en su situación. Puede que su plan sea poner a los soldados de Iren en contra de Garonte. Puede lograrse fácilmente, considerando que se encuentran en la ciudad buscando algo. Es sencillo hacerles llegar el rumor de que los gobernantes de la ciudad tienen ese algo y lo están ocultando.

Por supuesto que ese plan tiene sus riesgos. Pero por algo Ruthen opinó que era un mal plan… No, espera. No es eso. Al observar a Selia junto a mí, puedo ver que no estoy teniendo en cuenta algo importante. Esta gente no son más que pobres diablos.

Incluso un plan tan malo como ese es demasiado para ellos. Debe tratarse de algo tan absurdamente estúpido, que incluso alguien tan descuidado como para hablar de sus planes frente a una chica extraña pueda reconocer como mala idea.

¡Desgraciados ignorantes! No puede ser que piensen asesinar a un soldado de Iren para causar un incidente internacional. Si considero la historia de Garonte, Jagheb dará por perdida la ciudad y la abandonará a su suerte. Nada impediría que Iren la reduzca a escombros.

¿¡Cómo rayos planean hacer algo así!? Debe ser en un momento en que puedan lidiar con ellos a solas. Pero Los soldados están bajo constante vigilancia, después de todo es muy arriesgado dejarlos por su cuenta en la ciudad…

“Puede que tengas razón Selia. Es posible que piensen abandonar a los esclavos”.

Es tan obvio. ¿Quién los llamó <<Héroes de Esclavos>> en primer lugar? No creo que se hayan detenido a proclamarse a sí mismos con ese nombre. Pero aun así, la gente les llama así, todos lo saben. Por eso parece lógico que intenten algo en la venta de esclavos. Pero asumir eso no es más que una conveniencia.

Si mañana los oficiales de justicia concentran su vigilancia en el mercado. Habrá menos hombres en el resto de la ciudad. Un momento perfecto para hacer una locura.

Parece que todas las piezas caen en su lugar. Lo importante es ¿qué haré al respecto?

Lo más fácil sería irme de aquí cuanto antes. Pero necesito conseguir una excusa para abandonar a los esclavos de Galatea. Después de todo, ya declaré que los salvaría, y por sobre todo, no sé si Garonte simplemente me dejará marchar sin decir una palabra.

Si hay un sitio que seguirá siendo vigilado aparte de la plaza comercial, serán las puertas de la ciudad. Tras “Ponerlo bajo mis órdenes” sería extraño si me fuera de inmediato.

Debo pensar. ¿Existe una forma de convertir esta situación en una ventaja?

La respuesta es: Obviamente.

Aunque antes de avanzar, necesito confirmar varias cosas. Lo mejor será reunirme con Garonte cuanto antes.

El problema es… que esos tipos nos siguen.

En cuanto nos separamos, un pequeño grupo de personas nos han estado siguiendo en secreto. Naturalmente puedo saberlo gracias al monóculo. Si no lo tuviera, tal vez tomaría el riesgo de ir directamente a contarle a Garonte sobre la situación con los rebeldes y terminar con esto sin permitir que los de Iren se involucren.

Lo noté gracias a que la confundida Selia camina más lentamente cuando se pone a pensar. Debido a ello, en más de una ocasión tuve que voltear para mirarla, fue así que los vi. Mientras nos vigilen no puedo simplemente ir con uno de los líderes de la ciudad.

Tampoco puedo deshacerme de ellos en un lugar tan… público. Por lo que no puedo enviar a mis hombres contra ellos. Además de que si ven movimientos sospechosos, buscaran la manera de librarse. Si fueran uno o dos, podrían hacerse cargo, pero son cuatro, y mantienen distancia entre ellos, de ese modo no es sencillo capturarlos a todos a la vez.

Me pregunto si no sería más fácil simplemente aplastarlos. Después de todo tengo a Ryuuji. No hay nada que puedan hacer. Pero si lo hago, tendrá que ser luego de dejar a Selia y Albert en la posada. Si se dan cuenta de que los que nos siguen son parte del grupo que los rescató, podría tener problemas para tratar con ellos.

Tampoco estoy seguro de cuantos hombres tienen disponibles. Quizá puedan disponer de estos cuatro hasta que hayan ejecutado su plan, o tal vez los necesiten y solo puedan vigilarnos por unas horas.

Creo que puedo probar suerte por una o dos horas. Iremos a la plaza luego de pasar por la posada y veremos si dejan de seguirnos cuando ya no seamos sospechosos. Claro que no voy a desperdiciar mi tiempo. Si las cosas se complican, mañana tendré que forzar mi salida de este lugar. De modo que quiero confirmar la presencia del herrero famoso de los rumores antes de eso.

¿Lo olvidaron? Cuando supe de todas las cosas problemáticas, también escuché que había un herrero famoso en la ciudad. Si resulta ser cierto y puede serme útil, tengo que confirmarlo.

Incluso en la situación actual, sería una tontería no obtener todas las ventajas posibles.

 

Nota: Solo un par ha intentado teorizar lo que ocurrirá. Aunque uno de ellos se haya tratado del chiste comodín… Lamento si no he sido tan activo como pretendía, pero es que las nuevas runas del lol me tienen enloquecido, el juego nunca había sido tan divertido xD

<-Capítulo 36TOC Capítulo 38->

Okane o subete sekai e chikara 36 – Leer intenciones

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Capítulo 36

Leer intenciones

Para cuando regresamos a la posada ya había oscurecido. Para mi sorpresa el niño estaba despierto y apenas había terminado de comer. Por lo que para evitar que en ese momento me molestara con lo de su hermana, le dije que le caería bien un baño.

Aprovechando que ya había alquilado todo el baño para esa noche, lo mande junto con Ryuuji (que luego de su pelea necesitaba otra ducha) al baño de hombres, mientras que Ren tuvo para ella sola el de mujeres. Debo decir, considerando que vivió hasta ahora en la montaña y que evitaba ser vista, este seguro fue su primer “baño humano”.

No sé si es por ser mujer, por eso de que a las aves les gusta bañarse o simplemente fue cosa de experimentar algo nuevo, pero luego del baño estuvo como extasiada y muy complaciente. Lo cual será bueno (si se mantiene), así será más obediente. No es como si no haya hecho todo lo que le he ordenado hasta ahora, pero siempre fue de mala gana (tarde o temprano podría haberse reusado).

Ya que lo pienso, actualmente Ren y Ryuuji son mis herramientas más útiles. La guardia argenta sirve para guardar apariencias y librarse de las molestias menores. En cuanto a Zera… Bueno, la verdad es que desde que tengo a los mercenarios me parece cada vez menos útil, considerando que Estor sabe leer y escribir en la lengua del este, y que Zera trae consigo el riesgo de que se dé cuenta de la verdad sobre mí.

Sin embargo teniendo en cuenta su forma de actuar, diría que jamás pondría en duda mi posición. Por lo que es improbable que me traiga problemas, aunque igualmente nunca me han gustado los cabos sueltos.

Luego del baño, el niño no pudo más y cayo dormido, gracias a lo cual yo mismo pude dormir tranquilo en una cama más o menos confortable luego de días de acampar.

Temprano por la mañana el niño nos contó su historia. Al parecer ya había hablado un poco con el capitán y los otros dos hombres de Galatea, pero al verlo decaído decidieron que era mejor levantarle los ánimos con la comida y al final no escucharon sobre lo ocurrido.

El destino final de Galatea fue tal y como se predijo, aunque lo de los <<Héroes de esclavos>> fue sorpresa. Había escuchado un poco sobre ese grupo de personas cuando llegamos a la ciudad. Los afiliados a Garonte y por ende a su jefe prefieren llamarlos rebeldes. Un grupo de personas en su mayoría pobres que se oponen al gobierno y a los traficantes ‘legales’ de personas. Claro que lo de legal es subjetivo y no dudo que se opongan también a los ilegales.

Al final mi apuesta de no ignorar a este niño puede que dé frutos mucho antes de lo esperado. Ya me parecía una coincidencia afortunada que fuera de Galatea, pero que esté relacionado con el grupo de rebeldes es muy bueno para ser cierto. Quién sabe, tal vez encuentre alguna manera de evitar que me causen problemas o incluso pueda sacarles algún provecho.

Luego de oír la historia pusimos rumbo a ver a la hermana del niño, la hija del panadero en la historia de Ryuuji. En el camino me percaté de que el guardia de Galatea al que Ryuuji dejó inconsciente tenia el mismo nombre que el <<Espíritu guardián>> del niño… Interesante.

Lamentablemente nos cruzamos con un problema. El niño había estado corriendo desesperado por la ciudad en busca de ayuda, por lo que en realidad no tiene idea que camino tomó hasta el sitio donde lo encontré. Por lo mismo no sabe llegar a donde está su hermana.

Por ahora nos dirigimos a donde nos conocimos y a partir de allí comenzaremos a buscar. Aunque si esto resulta infructífero habré desperdiciado valioso tiempo, considerando que pronto tendré que abandonar la ciudad.

Afortunadamente, sin haber transcurrido una hora desde que comenzamos, nos cruzamos con un par de personas que estaban buscando al niño. Uno de ellos era Molak, un tipo corpulento como Garonte, aunque este último le seguía sacando una cabeza (básicamente 20 centímetros). Se trata de un espadachín de nivel 12. Sin considerar a Garonte y la gente de Iren, es la persona con más alto nivel que he visto hasta ahora.

El otro sujeto era un hombre mucho más joven, llamado Ruthen. Un ladrón de nivel 6, lo cual es un logro considerable para su edad. Quien por alguna razón tiene una particular tendencia a disculparse sin motivo aparente.

La mayor parte de nuestra conversación la hemos tenido desde que me puso unas vendas. Claro que es ingenuo de su parte pensar que eso bastará para desorientarme, considerando que memoricé el mapa de la ciudad que conseguí ayer, además de que llevo el control de cuantos pasos y vueltas hemos dado. Se perfectamente donde estamos.

Finalmente llegamos a nuestro destino, donde por fin nos retiraron las vendas de los ojos. Parece una casa algo derruida, si no me equivoco estamos en el extremo más pobre de la ciudad. Gracias al monóculo puedo saber que hay un par de personas en el techo obre nosotros, tal vez preparados a atacar si nos creen peligrosos. Y si miro a la calle hay otro par de personas sospechosas en cada esquina.

Creo que no son tan ingenuos. Bueno, si no tuvieran al menos este nivel de vigilancia no habrían durado tanto sin que los atraparan.

“Lamento las molestias. Es por aquí”.

Al oír la voz de Ruthen llamando desde una puerta, el niño corre hacia la habitación sin perder el tiempo, así que yo y el resto le seguimos. Claro que la mayoría de los mercenarios no pudieron entrar debido al poco espacio que había en la habitación, así que se amontonaron en la puerta para observar.

“¡Hermana!”

En el suelo de la habitación, cubierta con una manta vieja, se encuentra una chica joven con cabello largo y una expresión de dolor en el rostro. El análisis muestra sin lugar a dudas el estado <<Envenenamiento>>.

“Parece correcto suponer que está sufriendo los efectos de algún tipo de veneno”.

“Usted es bastante listo, es lo mismo que supuso nuestro medico. Pero no tenemos idea de qué tipo de veneno pueda ser. Podría tratarse de un insecto, serpiente, planta o algún monstruo, por lo que no sabemos que antídoto necesita. Y tampoco sabemos si lo tenemos”.

¿Eh?

¿La fuente del veneno importa?. Bueno, naturalmente así es en el mundo real. En TLO los antídotos se usaban según la intensidad del veneno, todos los venenos que provocan <<Envenenamiento>> se consideran venenos normales, que se curan con un frasco de <<Antídoto>> normal.

No había pensado en ello demasiado, pero ¿será efectivo el antídoto básico del juego?. Si es así tengo una casilla del inventario lleno. Si resulta efectivo significaría que estaré a salvo contra cualquier veneno regular, pero si no lo es, significa que debo conseguir distintas clases de antídotos para cada veneno…

Sin duda prefiero averiguarlo cuando no soy yo el afectado. Felicidades chica, ahora servirás para mi experimento, a partir de ahora te llamaré por tu nombre, Selia.

Aun así, ¿Exactamente cuanto lleva envenenada? Considerando su bajo nivel y su escasa cantidad de PV, el efecto del veneno es increíblemente lento comparado a TLO. De otra forma estaría muerta hace mucho.

“¡Ayúdela! ¡¡Por favor ayude a mi hermana!!”

Hum. No me odies si esto no funciona.

Con los ojos expectantes de todos fijos en mí, metí mi mano en mi bolsa de objetos y saqué un frasco de antídoto.

Si esto resulta, entonces este antídoto será muy valioso, en cuyo caso, no sé si pueda reponerlo en este mundo. Pero ya que esta es una inversión para saber si funcionará, al final no debería tener problema en dárselo.

Tras poner el frasco en su boca, decidí sin miramientos hacer que bebiera el contenido, tras lo cual no pudo evitar toser dos veces. Luego de unos segundos su expresión de dolor se desvaneció, y lo que mostraba su rostro era extenuación.

El monóculo lo confirma, el estado <<Envenenamiento>> desapareció. Este es un gran descubrimiento. Gracias por ofrecerte de conejillo de indias, Selia.

“¿E-Ella e-está?”

“Está agotada, pero con vida. Se pondrá bien”.

La tensión abandono a todos a mi alrededor, mientras se les dibujaba una sonrisa. El rostro del niño se torno particularmente iluminado. Sin perder el tiempo se recostó contra su hermana mientras las lagrimas le brotaban sin control.

Decidimos dejarlos solos de momento.

Al salir de la habitación, vi a un hombre esperándonos en la entrada. Era delgado y a pesar de estar algo sucio, tenía una piel bastante blanca. Me llamó la atención su cabello de un tono castaño anaranjado. Sin embargo, lo más interesante, el título <<Lector de personas>>.

“Sallo. ¿Qué haces aquí?”

“Me enteré que te acompañaba un grupo numeroso de personas, así que no pude evitar venir a ver lo que sucedía”.

El hombre nos escaneó a todos, tal vez buscando alguna señal sospechosa en nuestra apariencia o expresiones.

“Lamento no haber consultado antes. Pero escucha, ¡Selia ya no está sufriendo!. Creemos que se pondrá bien”.

“Y supongo que debemos agradecer a estas personas”.

Ruthen se hace a un lado y hace una señal cortes con su mano en mi dirección.

“Es gracias a este hombre, Argent. Reconoció de inmediato que Selia estaba envenenada y aplicó el antídoto correcto sin perder tiempo”.

“¡Oh! ¿Se trata entonces de un médico especialista en venenos?”

“Bueno, el dijo que no era medico…”

En ese momento pude notar una mirada de sospecha proveniente del tal Sallo.

“Ya veo. Bueno, no importa en realidad. Muchas gracias por salvar a la chica. Nunca es agradable ver partir a alguien tan joven, y menos cuando deja a un niño solo”.

“Es un placer. No es que lo hiciera de forma completamente desinteresada. Lo que ocurre es que de hecho conocemos a estos hermanos. Mis guardias más cercanos vienen de Galatea, y el niño es amigo de mi compañero”.

Luego de observarme por un breve instante y cruzar miradas con Molak, Sallo parece decidir que todo está bien y deja salir un suspiro.

“Ya veo. Entonces no es extraño el querer ayudarla. Simplemente es una coincidencia el que se encontraran aquí”.

“Una benévola coincidencia. De no ser por eso no habría podido ayudarlos”.

“¿Qué harán ahora?”

“Bueno, ya han hecho bastante. Desde ahora nosotros cuidaremos de ellos. En cuanto Selia esté bien vendrá con nosotros”.

“No es mala idea”. Dijo Sallo antes de dirigir su mirada a Ruthen.

“Pueden quedarse aquí hasta que despierte. Lo siento, pero ahora mismo sería mejor si no salieran fuera de esta casa”.

“Lo entiendo. Si nos disculpan, velaremos por Selia hasta su despertar”.

Luego de esto los rebeldes abandonaron la casa. Sin nada más que hacer, decidí observar como seguía la chica. No creo que ocurra, pero aún es temprano para pensar que no habrá efectos secundarios por el antídoto.

“¡Señor Argent! De todo corazón ¡¡MUCHISIMAS GRACIAS POR SALVAR A MI HERMANA!!”

La fuerza en la voz del niño me tomó por sorpresa. Creo que me he conseguido otra herramienta. Aun debo pensar para que puede servirme.

“Ah… No…”

Al parecer, ahora que ha terminado de sufrir dolor, Selia está soñando. Es curioso ver a alguien que habla mientras duerme.

“No lo hagan… No se metan con los soldados…”

¿Soldados?

Hasta donde sabía, los únicos soldados con los que Selia debería haber tenido contacto era con los de Iren cuando atacaron Galataea.

“Señor Ruthen… No los deje… Provocar a los soldados…”

E-Esta chica… será posible.

¿Acaso es posible que ese confiado chico rebelde de Ruthen, haya hablado de sus planes frente a esta chica solo porque parecía inconsciente?

Eso significaría que Selia posee información sobre los planes de los rebeldes. Eso significa que aun puede serme muy útil…

¿Soldados?

¡Mierda! ¡Esto tiene que ser una broma!

 

◆◇◆◇

 

“Sallo, ¿qué fue lo que descubriste?”

“Bueno, no parecía estar mintiendo. Aunque me parece sorprendente que supiera exactamente que tipo de antídoto usar. Un hombre que es conocedor de venenos, pero no es médico. Me da mala espina… ¿Tú qué dices?. Tus instintos siempre han sido más agudos que los míos. Aunque no sepas leer las expresiones, por lo general nunca te equivocas”.

“No pude percibir malicia… Mejor dicho, no estoy seguro de que es lo que percibí… El señor Argent y el joven Ryuuji. Hay algo completamente anormal en ellos”.

 

<-Capítulo 35TOC Capítulo 37->

Okane o subete sekai e chikara 35 – De un bando a otro

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Capítulo 35

De un bando a otro

Más de 70 hombres se encontraban resguardados en una bodega subterránea cuya construcción se remontaba a los tiempos en los que la ciudad aún era independiente, cuando aquella construcción era usada como refugio contra desastres y un lugar de escondite en tiempos de guerra. La mayoría de ellos se encontraban vestidos con capas sucias y harapientas como la mía, mientras observan impacientemente a Laru, uno de los cabecillas más respetados de la resistencia.

Quienes nos encontramos aquí reunidos representamos a más de la mitad de los activos de la resistencia. Aunque no es que seamos un grupo tan pequeño, somos más de 100 en total, y si consideramos a los ciudadanos que nos apoyan, además de los simpatizantes que tenemos fuera de la ciudad, probablemente cualquiera tendría problemas para contar a toda la resistencia. Aun así, aquellos de nosotros que coordinamos las misiones y planes en general nos encontramos reunidos aquí (esto sin contar a los que aún siguen en sus misiones). Todo para escuchar el plan con el que se piensa ejecutar la misión más importante en la historia de la resistencia.

“En dos días se llevará a cabo la gran venta de esclavos. Todos esperan que demos nuestro golpe entonces. Al  final, el apodo ‘Héroes de esclavos’ que nos han dado servirá para nuestros propósitos”.

La confianza en sus palabras se transmitía a través de su voz. Era obvio que todo lo que iba a decir se basaba en algo más que una simple conjetura.

“La mayor parte de los guardias estarán apostados en la plaza comercial ese día, dejando las calles prácticamente libres de vigilancia. Probablemente los únicos que se entrometerán en nuestro camino serán los espías que el gobierno puso para rastrear a los soldados”.

“¿No serán un problema?” dijo alguien entre la multitud a quien no pude ver. Este lugar es bastante estrecho, por lo que estamos bastante amontonados y es difícil distinguir a alguien.

“Para nada. Son hombres que le siguen la pista a soldados de Iren, están especializados en mantenerse ocultos, no deberían ser muy fuertes a la hora de pelear de frente. Tampoco serán capaces de alertar sobre nosotros a tiempo, hemos elegido al grupo más alejado de la plaza”.

Así es. El pequeño grupo de soldados de Iren que había venido a la ciudad a realizar una búsqueda se separó en grupos más pequeños (con el fin de cubrir más terreno más rápido), tan solo se reúnen al final del día para reportarse. El hecho es que aquellos grupos están compuestos por apenas 6 hombres.

“Hemos puesto bajo alerta a la mayoría de los inocentes que viven en el área en cuestión. Por supuesto, son personas que no nos delatarán, así que no hay que preocuparnos porque se filtre el plan. Algunos de entre ellos incluso se han ofrecido a ayudarnos en nuestra misión”.

Por un instante todos guardaron silencio. Pude oír claramente a unos cuantos tragando saliva, mientras todos comenzaban a comprender que esto era real.

“Para que el plan tenga éxito, debemos matar a los soldados en las calles, de este modo la culpa recaerá sobre los gobernantes incompetentes. Por supuesto que limitaremos los riesgos, previamente uno de los nuestros pondrá veneno en sus bebidas, por lo que no podrán pelear a sus anchas ni escapar con vida. Tengan fe hermanos, cuando el momento llegue, los rodearemos”.

Fui capaz de sentir los nervios de la multitud. Incluso a sabiendas de que todo estaba arreglado, no era fácil pedirle a alguien que por lo general hace misiones encubierto que pelee contra soldados de Iren.

“No teman. Solo son media docena de hombres y nosotros seremos más de cincuenta. Además, recuerden que hablamos de soldados regulares, aunque sean de Iren, no tienen oportunidad. Acabaremos con ellos, y cuando el resto de soldados sepa lo que paso, la ira de Iren caerá sobre los gobernantes de Garush”.

“¿Por qué están tan seguros de que eso sucederá?”

“Existe un precedente”.

Veloz y sin titubear, la respuesta fue directa, sin dar tiempo para levantar las dudas de quienes escuchaban.

“Hace 15 años, Kashmir era una ciudad como esta, gobernada por gente corrupta, que abusaba de su poder y pisoteaba a los ciudadanos. En aquel entonces unos soldados de Iren pasaban por allí de camino a otro sitio, dos de ellos se separaron y murieron durante una revuelta. Al parecer fueron atacados a traición, negándoseles una muerte honorable. Para el final de la estación, las cabezas de todos los dirigentes de Kashmir habían sido separadas de sus cuerpos, incluso las de aquellos que habían huido sabiendo lo que les esperaba”.

Hubo diferentes reacciones, algunos dudaban de lo que oían, otros lucían asustados al pensar en el destino de aquellos que desafían a Iren. Otros más parecían asentir a lo que escuchaban, quizá ya conociendo la historia.

“Luego de lo ocurrido, Jagheb envió a gente de la metrópolis a gobernar. Hoy en día Kashmir es una ciudad prospera y los ciudadanos viven felices”.

Esta vez la reacción de todos fue una misma, asombro y expectación. No cabe duda de que tienen la esperanza de que lo mismo suceda aquí.

“Hasta el día de hoy, hemos resistido tanto como pudimos, rescatado a cuantos estaban a nuestro alcance. Pero en dos días, ¡finalmente cambiaremos las cosas!”.

El entusiasmo podía sentirse en el ambiente, aunque no pude evitar sentirme ajeno al sentimiento. No importa cuánto lo pensara, no podía imaginar que fuera buena idea involucrar a Iren en esto… o en cualquier cosa.

“Ah… Lo siento, pero quisiera decir algo”.

En el momento en que levanté la mano para que Laru me viera, la gente a mi alrededor puso cuanta distancia pudo, despejando el campo de visión. Aquello fue incómodo.

“Ruthen. Habla, después de todo, eres fundamental para la misión, tu opinión es muy importante”.

Ah… si, “fundamental para la misión”. La persona encargada de envenenar a los soldados se supone que seré yo, ya que soy muy bueno en escabullirme sin ser visto… más razón para sentirme mal con todo esto.

“¿Realmente creen que sea buena idea involucrar a Iren? No puedo dejar de pensar que lo mejor sería evitarlo a toda costa”.

Pude sentir las miradas de todos, puesta sobre mí. Supongo que algunos me vieron como un cobarde. “A pesar de todo lo que dijo Laru, sigo pensando que debemos evitar a los de Iren, porque les temo”. Eso es lo que debían estar pensando todos. Todos a excepción de Molak, puedo saber que entiende de lo que hablo.

“Ruthen, aprecio tus palabras de preocupación. Sin embargo, debemos enfrentar la realidad”.

De repente, la voz confiada de Laru se había tornado fría y seria. Las palabras que ahora salían de su boca cargaban con el peso del pasado.

“No podemos ganar. Somos poco más que un montón de ladronzuelos a los ojos del lord de la ciudad. La verdad es que hay grupos de bandidos que les causan más problemas que nosotros. Somos débiles”.

Es verdad. Contrario a lo que la gente que nos llama <<Héroes>> piensa, tan solo somos un grupo de gente que hace lo que puede cuando la oportunidad surge. Incluso en la última misión que estuve. Si los traficantes no hubieran decidido acampar junto al bosque y bajado la guardia, probablemente no hubiéramos actuado y liberado a los esclavos.

Antes de esta alianza rebelde, hubo otro grupo que trató de oponerse al gobierno y los traficantes. Era un grupo mucho más idealista, trataban de salvar a todos y a causa de eso fueron derribados. La mayoría fueron capturados y ejecutados, otros lograron huir y desistieron. Algunos miembros de la actual resistencia son sobrevivientes de ese grupo, Laru es uno de ellos. Es gracias a esa experiencia que compartieron con nosotros que hemos sobrevivido sin ser atrapados hasta ahora. Aceptando nuestra debilidad.

“Normalmente, no habría forma de que derroquemos a los amos de la ciudad. Pero Iren… Nadie en el este del continente se atreve a desafiarlos. Son fuertes. Si conseguimos provocarlos para que ataquen al gobierno, no hay duda de que los señores de Garush estarían perdidos”.

“Es justo por eso que deberíamos pensar mejor en las consecuencias de actuar en su contra”.

“¿Crees acaso que habrá otra oportunidad como esta? ¿Crees que si no actuamos ahora, podremos conseguir que la gente de Garush viva libre y feliz como en Kashmir?”

“Lo siento, pero debo preguntar… ¿Qué le paso a los causantes de la revuelta de Kashmir?”

Mis palabras causaron estupor en los presentes. Podía sentirse como si el aire se volviera frío y la temperatura en la bodega bajara varios grados. Porque la respuesta de Laru fue…

“Obviamente fueron ejecutados”.

Igual que cuando dijo con confianza que era posible obtener resultados porque y había ocurrido en Kashmir, Laru no parpadeo al responder. Nadie se atrevía a decir nada. Yo mismo ya lo sabía, no había forma de que se hubieran salvado.

“El plan depende de que no quede ningún soldado con vida, de forma que cuando los señores de Garush nos echen la culpa, sus palabras se pongan en duda, les crean o no. Si no lees creen, serán eliminados, y si les creen, aun serán castigados por incompetencia a los ojos de Iren. Pero si dejamos a uno solo escapar para reportar que fuimos los responsables, no cabe duda de que nos condenaríamos”.

Las frías palabras de Laru aplacaron el espíritu de quienes lo escuchaban. Las dudas ya habían enterrado sus esperanzas muy profundo.

“Díganme, ¿en qué se diferencia esto de cualquiera de nuestras otras misiones? El fracaso significa la muerte. La diferencia en este caso, es que el éxito equivale a lograr nuestros objetivos de un solo golpe. Hermanos… ¿¡NO VALE LA PENA EL RIESGO!?”.

Se dejo oír un fuerte “¡¡¡OOOHHHHHH!!!”. A pesar del miedo, El espíritu de todos había vuelto a arder con el fuego de la esperanza. No importaba cuánto quisiera aparentar que no era así, Laru tenía un carisma innegable.

Sin embargo, no son solo las consecuencias por fracasar las que me preocupan. No dudo que si cumplimos la misión será el fin de los señores de Garush… ¿pero será esa la única consecuencia?

 

 

Ah… Al final la misión seguirá según lo planeado. Anoche no pude seguir tras ver el entusiasmo de todos.

“Es bueno preocuparse por ciertas cosas, pero no dejes que te afecte demasiado”.

“Lamento que tengas que preocuparte tanto por mi… Y también siento hacer que me acompañes a buscar a Albert”.

“Deberías dejar de disculparte por todo. No hago esto porque sienta alguna obligación, sino porque quiero hacerlo”.

“Gracias”.

No importa cuántas misiones hagamos juntos, no puedo evitar ver a Molak más como a un padre que como a un igual. Y no es solo por su edad. Tiene una personalidad protectora, siempre tratando de cuidar a los demás. Estoy seguro que los caballeros más jóvenes que estuvieron con él lo respetaban mucho y por aunque no hable al respecto, estoy seguro de que piensa todo el tiempo si están bien.

” Me pregunto si el pequeño estará sano y salvo. ¿Cómo sigue la damisela?”

“… Empeorando. Anoche luego de la asamblea fui a verla y le di mi tercera poción, gracias a eso mejoró un poco y pudo dormir, pero esta mañana su rostro dormido no era de paz, sino de sufrimiento. Si no le hubiera dado las pociones quizá ya estaría…”

Cuando estaba a punto de decir lo que más temía, Molak me dio un golpe en la espalda para sacarme de mi depresión.

“Entonces hiciste bien en darle las pociones, si mejora, será gracias a ti”.

Sin importar la situación, Molak siempre encontrará la forma de levantarte el ánimo, así sea por solo un momento.

“Por cierto, ¿Dónde crees que este el pequeño?”

“Probablemente haya ido a la plaza de comercio o puede que intentara colarse en la zona más acomodada de la ciudad”.

Luego de que saliéramos del bosque, reunimos a los esclavos liberados y les ofrecimos distintas rutas de escape, al final la mayoría de ellos decidieron permanecer juntos y partieron hacia Kashmir. Sin embargo, Selia colapso y no estaba en condiciones de viajar, por lo que a pesar del riesgo, decidí traerla aquí.

Basándonos en el hecho de que estaba saludable tanto antes de ser capturada como al momento de liberarla, creemos que lo más probable es que contrajera alguna enfermedad en el bosque o fuera envenenada. Aún así, no tenemos idea de si fue un insecto, una planta, alguna serpiente o algún monstruo pequeño que decidió desaparecer al ver nuestro grupo.

El médico de la alianza rebelde es más del tipo que ayuda con las heridas abiertas, contusiones o previene infecciones, no es capaz de discernir la fuente del mal que la afecta.

En todo caso, no contamos con los fármacos necesarios para tratarla. Los únicos que los poseen en la ciudad son los farmacéuticos de la zona acomodada de la ciudad y algunos comerciantes. Por lo que si Albert fue a algún lugar, debió ser allí.

Es una lástima, pero para alguien que ha vivido su vida en un pueblo lleno de gente amable que se cuidan unos a otros, la idea de que la gente no vaya a prestar su ayuda simplemente para salvar a otro, le es ajena. Para él, los mercenarios y traficantes de esclavos deben ser un caso excepcional. Lamentablemente ese no es el caso.

“Oye, ¿no es ese el pequeño?”

“¿Hm?”

Para nuestra sorpresa, Albert se dirigía hacia nosotros acompañado de un hombre con un atuendo como jamás había visto igual. Hacia palidecer a las prendas de todos los comerciantes y señores de Garush que conozco.

Aunque si de sobrepasar todo lo que conozco se trata, la chica que venía a su lado era por mucho la mayor belleza que hubiera visto. Sin duda Selia es una chica adorable, pero el atractivo que posee esta mujer es algo distinto a todo lo que he visto, ni siquiera parece humana, es más como una obra de arte.

“Nos ha visto, vienen para acá. ¿Qué hacemos?. Los que lo acompañan son extraños y ahora mismo debemos evitar exponer nuestros planes y ubicación más que nunca”.

“A juzgar por el aspecto de Albert, diría que le han dado de comer, incluso un baño. Además luce más positivo que nunca antes. Llámalo corazonada, pero creo que esas personas quieren ayudarlo”.

“Decidamos luego de hablar con ellos te parece”.

“Lamento si te pongo en una posición difícil”.

“Ya te dije que no tienes que disculparte… bueno, no es como si fueras a detenerte”.

Finalmente, Albert y sus acompañantes se ubican frente a frente hacia nosotros. Ese chico… y el hombre de la ropa lujosa, no son hombres cualquiera. Mis instintos me gritan a toda voz que no son nada ordinarios.

“Saludos. Ustedes deben ser quienes han estado cuidando de Albert y su hermana. Además de haber rescatado a varias de las personas de Galatea. No podemos agradecerles lo suficiente por ello. Tengo entendido que Selia no está en buenas condiciones y se que es un poco intrusivo de mi parte, pero quisiera que me dejaran verla”.

“¿Es usted acaso un medico o quizá un curandero?”

“No precisamente, pero quisiera la oportunidad para intentar ayudarla”.

“Por favor Ruthen, mi hermana, ella…” Sus ojos comenzaron a humedecerse. Con una cara como esa, me es imposible negarme.

“Entiendo. Los llevare con ella. Si hay una posibilidad de que pueda salvarla, no la dejaré pasar”.

“Muchas gracias”.

“Sin embargo, debido a que no los conozco, tendré que vendarlos todo el camino que falta. Lo siento de veras. Pero debo hacerlo “.

“No me opongo”.

“Gracias por entender. Ah sí, yo soy Ruthen, y el gran hombre a mi lado es Molak”.

“Pueden llamarme Argent”.

 

Nota del autor: Bueno gente, finalmente llego el momento esperado. Al fin comenzaron mis vacaciones, por lo que los capítulos podré sacarlos más rápido. Al menos hasta que tenga que conseguir un trabajo.

De momento me gustaría preguntarles que clase de teorías tienen respecto a proximos capítulos ahora que conocen el plan de los rebeldes. No se vale decir “Argent va a manipular a alguien”. No se valen los comodines en esto xD

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Okane o subete sekai e chikara 34 – Dejen la esperanza

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Capítulo 34

Dejen la esperanza

 

Woaaaah… ¿En serio ese tipo tiene tanto poder?

Según lo que contó Garonte, de un ataque elimino no menos de un centenar de soldados. Incluso si consideramos que no son más que grado PAIS, no creo posible que algo así se haga si no eres un mago especialista en ataque del grado GERON, y por lo que tengo entendido utilizó una espada. No solo eso, no conozco ninguna habilidad que pueda inmovilizar a miles al mismo tiempo como dice que sucedió apenas habló.

Mientras más lo pienso, más me suena a un maldito monstruo. Los únicos capaces de cosas así son los monstruos de <Raid>, es decir, aquellos monstruos únicos a los que decenas de jugadores se enfrentan a la vez solo para poder derrotarles.

¿Ese tipo es siquiera humano?

No. Asumir que es humano sería de por si un error, pero no significa que no haya alguna posibilidad.

¿Tal vez un titulo único como mi <<Terror del estafador>>?

En TLO existía la posibilidad de adquirir títulos que pueden obtenerse bajo condiciones especiales y que solo se consiguen una vez. Estos suelen traer alguna clase de habilidad o bonificación inusual. Si se trata de algún titulo único, es posible que le permita hacer algo que ni siquiera un grado GERON podría hacer.

Aunque lo mejor sería dejar el análisis para después, ya que la historia de Garonte aún no termina.

“Luego de que regresé a Vangar junto con 213… de los 6,000 de mis hombres con los que partí. Me topé con que la población me consideraba un héroe. El primer hombre en invadir Iren y regresar vivo”.

Por un momento la mirada de Garonte se perdió en la oscuridad antes de continuar.

“Las cosas no terminaron ahí. Mientras combatíamos a los hombres de Iren, se estaban llevando a cabo los acuerdos de paz con Iren, como tantas veces.”

Al parecer, durante la batalla los hombres de Iren recibieron la orden de cesar toda hostilidad y regresar a Iren, es por esto que nunca contraatacaron ni se defendieron mientras se retiraban. Lamentablemente, como esto era una ocurrencia común y los comandantes de Jagheb nunca habían perseguido a las fuerzas de Iren hacia más allá de la frontera, el mensajero que llevaba las noticias de paz a Garonte no tenía prisa, y este último no tuvo forma de saberlo.

“Cuando se supo lo ocurrido, el tratado de paz corría peligro de colapsar incluso antes de completarse, algo que alarmó a todos los del gobierno. Buscaron cualquier forma de evitarlo y una oportunidad se les presentó sola. Mejor dicho, les fue ofrecida”.

En lugar de considerarse el ataque de Garonte como un acto hostil contra Iren, fue considerado como un desafío personal hacia el comandante de la ciudad atacada. Siendo este el general que casualmente se encontraba allí en ese momento.

“Como un desafió personal, Jagheb no se involucraría de ningún modo, librándose de toda responsabilidad… Abandonándome a mí y mi ciudad”.

La oferta de reconocer el ataque como un desafío personal fue hecha por el mismo general demonio. Jagheb no dudó en aceptar, lo que significaba que como él desafiado, el general tenía el derecho de responder y combatir por gloria. El resultado fue que una semana después un ejército de Soldados Acme estaba a las puertas de Vangar, la ciudad de Garonte.

“Con un ejército diezmado, era imposible resistir el embate de un ejército, incluso si era de menos de 1000 soldados. Además, el demonio tumbó las puertas de la ciudad él mismo, abriéndole paso a los monstruos rojos”.

Una vez dentro, no había nada que hacer. La masacre fue terrible. Sin perder el tiempo, no solo los soldados que quedaban, los civiles también comenzaron a ser ejecutados.

“Desde la altura de mi balcón pude verlo, tantas veces que llegué a notarlo. Los soldados Acme no mostraban ninguna expresión. No había ira o salvajismo, no había pena ni simpatía, no había dolor, ni siquiera el placer de un demente. Cada asesinato era exactamente igual para ellos, no tenía importancia. Era como si pisaran hormigas… no, incluso al hacer eso reaccionarias si es que lo notas, era como cuando pisas hormigas sin notarlo”.

Por momentos, el cuerpo de Garonte tembló, y no era debido al dolor de sus heridas.

“Solo había un caso, una única situación que hacía que sus ojos estuvieran vivos… Cuando alguien oponía resistencia y los enfrentaba. Solo entonces era diferente. Por el breve instante en que creían que tendrían un combate, antes de segar la vida de su adversario como la de cualquier otro, entonces sus ojos volvían a ser los mismos”.

En el terror de la masacre, hubieron muchos que se escondieron, esperando no ser los siguientes en ser vistos por esos ojos inhumanos. Al parecer esperando ser rescatados o ignorados por completo.

Fue entonces, cuando casi toda la población había perecido, que se detuvieron. La masacre no fue total. Pero las palabras que dijeron…

“Aquellos de ustedes que no pelearon como tontos, ni intentaron huir como ratas. Por órdenes del general demonio de dos cuernos, han sido perdonados. Recuerden por siempre las consecuencias de desafiar al general demonio mientras ven los cuerpos de sus compatriotas arder junto con sus hogares”.

Aunque la masacre se detuvo, los soldados prendieron fuego las casas antes de irse de la ciudad. Muchas de las personas que seguían ocultas para escapar del acero, vieron su final en las llamas.

Aquellos que lograron salir a tiempo, fueron testigos de cómo su ciudad y los cuerpos de sus amigos y familiares, vecinos o simples conocidos, eran consumidos por igual, convirtiéndose lentamente en cenizas.

Fue entonces que se dieron cuenta. Su señor no era un valeroso héroe. Él era como ellos, lo sabían porque habían pasado por lo mismo. Había sobrevivido solo porque se paralizó de miedo, una sensación que todos los sobrevivientes de Vangar conocían bien.

“Jamás intentaron matarme. Conmigo parado en el balcón a plena vista, fácilmente una flecha o una lanza podía haber acabado con mi vida… Ahora que lo pienso, tal vez en ese momento quería morir y por eso no pensé en ocultarme. Lo que sé es que no podía quitar mis ojos, debía atestiguar lo que mis acciones habían provocado”.

La intención del general demonio era humillar a Garonte ante sus súbditos. Marcándolo para siempre. Algo que consiguió, viendo su manera de comportarse mientras contaba su historia.

“Luego de eso, los sobrevivientes se dispersaron entre los poblados cercanos, jamás me devolvieron la mirada, jamás me dijeron nada. Para ellos yo estaba muerto”.

Tras estas palabras, la habitación quedó en silencio.

He aprendido mucho sobre el general demonio de esta historia. No solo sobre su aterrador poder, sino también sobre su personalidad. Información que puede serme útil.

“Luego de lo ocurrido, deambulé sin rumbo hasta que llegué a esta ciudad. Entonces ese hombre me ofreció un puesto como comandante de los oficiales de justicia. Él no era el señor de la ciudad, pero aun así es quien movía los hilos. Luego de demostrar mi pericia como soldado y comandante, finalmente decidieron ponerme a la cabeza de toda la ciudad. Tras cuatro años me gané su respeto y el de la gente de Garush, pero no es un error pensar que solo soy el líder militar”.

Tras un momento de silencio, me contó sobre el hombre detrás de los comerciantes de Garush. Al parecer y a diferencia de Garonte, es un tipo listo que puede darme problemas.

Aaah…. De esto hablaba. Después de todo esta ciudad no es un mal lugar. La gente que trata de sacar provecho de uno es más fácil de predecir y de manipular.

Ese Garonte en serio cree que me engañó.

“En lugar de servir a una sabandija como esa… ¡Prefiero servirlo a usted!”

No creo que sepa sobre <<Terror del estafador>>, sin embargo es obvio que sabe que las mentiras no funcionan conmigo. Así que eligió sus palabras muy bien, después de todo, preferir algo no es lo mismo que hacerlo.

Todo lo ocurrido entraba dentro de sus planes. Eligió a un subordinado que sabía que era fácil de descubrir y eligió un nombre tan obviamente falso como Barbatus, todo para que yo descubriera quien era en verdad, de ese modo podría sentir que superé su engaño y el a la vez tendría una excusa para elogiarme de arriba a abajo sin que pareciera falso.

Al parecer la fuerza de Ryuuji y el hecho de que descubriera que había alguien a quien debía obediencia lo tomó un poco por sorpresa, pero solo tomó esa oportunidad para ponerse de rodillas ante mí. Si se crea la ilusión de que él es quien me sirve a mí, yo usaría todos mis recursos para llevar a cabo mis planes… sus planes.

Has sido mi primer adversario en una lucha de inteligencia y manipulación Garonte, pero has sido ingenuo al pensar que simplemente pasaría por alto fallas lógicas tan obvias en alguien capaz. Solo por eso has perdido.

Lo curioso es que no mintiera sobre no querer ser quien lleva las riendas. Claro está, que eso puede interpretarse como ser el cochero de un carruaje.

Realmente esta ciudad es mucho más como lo que me gusta. Es una lástima que deba irme de aquí en los próximos dos días. Después de todo no puedo verme envuelto en la revuelta que habrá en la venta de esclavos. Y por sobre todo, luego de escuchar la historia de Garonte, estoy aún más convencido de que no quiero volver a involucrarme con la gente de Iren.

Siento curiosidad por lo que sea que estén buscando, pero no vale la pena, son un peligro.

 

◆◇◆◇

 

“Ruthen, al fin llegas”.

“Lo siento, estaba buscando a Albert, pero no he podido encontrarlo”.

“Ah, el hermano de la chica enferma. No deberías preocuparte tanto por ellos… Aunque sé que lo harás de todas formas. Mañana te ayudaré a buscarlo”.

“Gracias Molak”.

De repente, los cabecillas de la resistencia entraron al salón y todos guardaron silencio. El plan del que tanto se hablaba. El que pondrá fin a la tiranía de los traficantes y de los gobernantes corruptos de la ciudad, estaba a punto de ser anunciado.

“Hermanos, sabemos que están ansiosos por escucharlo. Si, hemos terminado de contemplar los detalles del plan y es momento de anunciarlo a todos”.

El hombre al que todos escuchaban con anticipación estaba cubierto con el mismo manto que simbolizaba a la resistencia. No era un hombre que se distinguiera por su vestimenta, desde su punto de vista, él era igual a todos los demás. Todos eran hermanos y hermanas de la resistencia. Esta forma de ser hacia que se distinguiera de una manera diferente. Era respetado y por eso era el elegido para anunciar el plan más importante en la historia de la resistencia.

Aunque su apariencia no era más que la de un sujeto normal, de casi treinta años. Su cabello negro dejaba ver la suciedad que solía cubrir a los residentes pobres de Garush. Sin embargo, había algo en su voz, y también en su mirada, que inspiraba confianza; lo cual levantaba la moral de los presentes.

Eran el signo de su fe en el plan que estaba anunciando.

“¡¡Ahora les diré sobre el plan de asesinato de los soldados de Iren!!”

 

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